Estimulación temprana

Estimulación temprana

Janet Aguilar Guzmán

La estimulación temprana es la atención que se le da al niño en las primeras etapas de su vida, con el fin de potenciar y desarrollar al máximo sus habilidades físicas, intelectuales y psicosociales, mediante programas sistemáticos y secuenciales que abarcan todas las áreas del desarrollo humano. 

La estimulación temprana está dirigida a niños con déficit en su desarrollo, niños con factores de riesgo pre, peri y postnatales y niños sanos que deseen mejorar las habilidades motrices, del lenguaje, cognitivas y adaptativas.

Las actividades de estimulación tienen su base en el conocimiento de las pautas de desarrollo que siguen los niños, por lo que deben ser aplicadas de acuerdo con la edad y nivel de desarrollo, ya que no se pretende forzar al niño a lograr metas para las que aún no está preparado.

Las áreas de desarrollo que abarca la estimulación temprana son:

  1. – Motor grueso, que son movimientos generales del cuerpo, piernas y brazos.
  2. – Motor fino, que son los movimientos precisos y especializados de manos y dedos.
  3. – Lenguaje, que es la capacidad de comunicarse y hablar.
  4. – Socioafectivo, que es la capacidad de relacionarse con los demás y expresar sentimientos y emociones.

Ejercicios:

De 0 a 3 meses

  • Recuéstalo boca arriba. Extiende sus brazos con delicadeza hacia abajo, arriba y a los lados, luego crúzalos sobre su pecho.
  • Acostado boca arriba, estira y flexiona sus piernas suavemente.
  • Para ayudarle a abrir su mano, frota con una brocha o toalla la base de la mano hacia afuera extendiendo su dedo pulgar.
  • Cárgalo junto a tu pecho y cántale.
  • Procura acariciarle, arrullarle y sonreírle lo más posible. Llámalo por su nombre en cada una de las actividades que realicen. Exprésale tu cariño mediante besos y masaje suaves. 

De 4 a 6 meses

  • Acuéstalo boca arriba y ayúdalo a que se siente, sujetándolo suavemente de las manos.
  • Siéntalo con la ayuda de varios cojines para evitar que se vaya de lado.
  • Cuando este sentado, con o sin apoyo, balancéale hacia los lados, tomándolo de los hombros para tener mejor equilibrio, igualmente hacia adelante y hacia atrás.
  • Coloca en su mano una sonaja u otro objeto que haga ruido, ayúdale a sacudirlo.
  • Cerca de su mano mueve un juguete y anímalo a tomarlo.
  • Cada que balbucee o grite, imítale o platica con el/ella, responder a sus llamados los motiva a comunicarse. Es importante hablarle y sonreírle continuamente.
  • Siempre premia el esfuerzo de tu bebé con una sonrisa, una caricia o una palabra de cariño.

De 7 a 9 meses

  • Pon a tu bebe en cuatro puntos, puedes ayudarle a separar el abdomen del piso con una almohada o una toalla, llama su atención para que se desplace en esa posición.
  • Proporciónale juguetes de diferentes tamaños para que los manipule libremente. Anima a tu bebé a que tome juguetes pequeños con los dedos índice y pulgar.
  • Estimula sus primeras palabras y festéjalas.
  • Pídele que haga cosas sencillas como darte la sonaja o la taza. Cuando te las dé, agradécele.

De 10 meses a 1 año

  • Cuando tu bebé empiece a pararse, sujétale de la cadera y separa sus pies para que esté bien apoyado.
  • Ayúdale a dar sus primeros pasos, sujétalo de las dos manos, luego con una sola y pídele que camine.
  • Enséñale a meter y sacar objetos en una cubeta o un bote de boca ancha.
  •  Déjalo jugar con plastilina o masa de harina.
  • Cuando lo vistas o bañes, enséñale los nombres de las partes del cuerpo.
  • Practica con tu bebé palabras como “ten” y “dame” para que comprenda instrucciones sencillas.
  • Llévale a jugar con otros niños y niñas, de preferencia de su edad.
  • Créale buenos hábitos como lavarse las manos o guardar sus juguetes en su lugar.

De 1 año a 1 año y medio

  • Siéntale en el piso y ofrécele un juguete para que se levante y lo tome
  • Jueguen a agacharse y levantarse.
  • Introduce objetos pequeños en un bote y sácalos, que él o ella haga los mismo.
  • Pídele a tu hijo que traiga, señale o busque diferentes objetos.
  • Pídele que nombre, toque o señale objetos que le rodean, regresa a aquellos que ya sabia y olvido.
  • Permite que coma solo, aunque tire algo de los alimentos. Ten paciencia.

De 1 año y medio a 2 años

  • Juega con tu hijo a perseguirlo para que corra.
  • Jueguen a saltar desde alturas pequeñas. Si es posible, enséñale a subir escaleras.
  • Inventa juegos para que salte, camine, corra o se pare de repente.
  • Dale una hoja de papel y colores para que raye libremente. También frascos de plástico para que aprenda a tapar y destapar.
  • Aprovecha cualquier momento para platicar, utiliza frases completas e inclúyelo en las conversaciones de la familia, como si ya hablara. Explícale lo que haces y lo que ven cuando salen juntos.
  • Permite que te ayude a vestirse. Anímale a convivir con otras personas, niños y adultos. Permite que te ayude en algunas tareas del hogar.

De 2 a 3 años

  • Anímale a pararse de puntas. Ayúdale a ponerse de pie estando agachado, sin usar las manos. Mueve sus brazos en distintas direcciones mientras baila.
  • Dibujen libremente sobre un papel, puedes enseñarle a hacer líneas o círculos. Practiquen abrir puertas con manijas.
  • Léele cotidianamente historias infantiles cortas. Hazle preguntas sobre lo leído y trata de que repita parte de la historia.
  • Fomenta hábitos de limpieza. Enséñale tareas sencillas. Ayúdale a comprender lo que es suyo y lo que no le pertenece.

De 3 a 4 años

  • Anímale a saltar con un solo pie. Pongan música para bailar, con canciones que permitan coordinar movimientos de su cuerpo con lo que dice la letra.
  • Enséñale a armar rompecabezas de 3 o 4 piezas. Anímalo a dibujar y crear historias sobre sus dibujos.
  • Explícale para qué sirven los diferentes objetos. Pídele que te platique lo que hizo un día antes. Responde siempre sus preguntas y aclara sus dudas de manera sencilla.

De 4 a 5 años

  • Enséñale a hacer maromas. Dibuja una raya en el suelo y pídele que camine sobre ella. Que camine sobre las puntas de los pies y sobre los talones.
  • Proporciónale palitos y cubos, anímale a construir cosas. Que te platique sobre lo que hace; hazle preguntas que le ayuden a tomar decisiones y a reflexionar.
  • Incorpora los números a los juegos. Ayúdale a diferenciar entre izquierda y derecha.
  • Anímale a jugar con otros niños y que ellos inventen sus propios juegos. Si hay conflictos, habla con ellos y haz preguntas que les ayuden a resolverlos. Platícale la importancia de las reglas. 

Referencias

Con revisión de la Licenciatura en Fisioterapia, FacMed UNAM

Unicef. Ejercicios de estimulación temprana. http://files.unicef.org/mexico/spanish/ejercicioestimulaciontemprana.pdf

Guía de estimulación temprana para el facilitador. https://rarchivoszona33.files.wordpress.com/2012/08/libro-blanco.pdf

¿Por qué no debes automedicarte?

¿Por qué no debes automedicarte?

 

La automedicación es la decisión voluntaria de cualquier persona para tomarse algún medicamento sin ninguna intervención médica. Cuando esto ocurre de manera crónica, puede aliviar algunos síntomas de manera momentánea, pero también puede estarse enmascarando alguna enfermedad de base que aún no ha sido descubierta, misma que puede evolucionar y empeorar por la falta del tratamiento correcto, además de que el uso de medicamentos sin supervisión médica representa un gran riesgo para la salud con respecto a los efectos secundarios que pueden producir o el desconocimiento de las interacciones entre distintos fármacos simultáneamente.

Con esta práctica hay una falta de diagnóstico médico, que se dé un tratamiento realmente efectivo y oportuno, así como de supervisión sobre la mejoría de los síntomas o identificación de complicaciones y efectos secundarios. Lo que también puede generar afectaciones en otros órganos que al inicio de los síntomas o padecimientos no estaban presentes.

No solo los medicamentos que requieren receta para su venta son los más peligrosos. Personas con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, gastritis, entre muchas otras, son aún más vulnerables, puesto que deben tener un tratamiento que no siempre se puede mezclar con cualquier otro tipo de medicamento, es indispensable que el médico siempre supervise las sustancias que requiere para evitar complicaciones graves como daño renal o hepático y sangrado intestinal, entre otras.

 

Con respecto a los antibióticos…

El uso prolongado de éstos sin supervisión médica puede generar daños en la mucosa intestinal, provocando una diarrea importante que puede terminar en un caso grave de hospitalización, por lo que es importante siempre acudir al servicio médico a revisión para tener un diagnostico real y un tratamiento que sea exclusivamente para el paciente. Por otro lado, el uso indiscriminado de antibióticos, suele generar muchos tipos de resistencia en bacterias y microbios, éstos evolucionan y es mucho más difícil erradicarlos, teniendo la recurrente necesidad de crear nuevas generaciones de medicamentos más agresivos. Por esta razón se ha legislado que las farmacias soliciten la receta sin su devolución al ser surtidas por los pacientes y es de suma importancia no reutilizar antibióticos de tratamientos pasados sin la prescripción de un médico, mucho menos obtenerlos de amigos y familiares, puesto que cada paciente siempre requerirá un tratamiento individual y especializado en cada situación distinta.

 

¿Qué ocurre con la automedicación para la COVID-19?

Por las razones antes descritas, los pacientes que tienen la sospecha de haber sido infectados por SARS-CoV-2 deben acudir al médico lo más rápido posible. El tiempo de atención es el más importante para una pronta recuperación, deben evitar a toda costa administrarse los mismos medicamentos que hayan utilizado personas cercanas o conocidas con COVID-19, el organismo de cada persona es distinto, así como los síntomas que presentan, sólo el médico puede indicar exactamente qué medicamentos y por cuanto tiempo efectivo los necesita según sea su caso. Muchos de los pacientes con COVID-19 llegan tarde a los hospitales por haberse automedicado incorrectamente y no haberse dado cuenta de que quizá ya presentaban hipoxemia o una baja en su oxígeno, por lo que al llegar al servicio médico requieren intubación al haber un daño pulmonar avanzado y esto ocurre por asistir hasta los 5 a 7 días de que se adquirió la infección.

Es importante señalar que, dependiendo de las necesidades del paciente, los medicamentos que se le indican en caso de COVID-19 son para evitar que otras bacterias puedan agregarse durante la evolución de esta enfermedad, además de que existe un riesgo de combinar estos medicamentos con otros que muchas veces son indispensables por alguna otra enfermedad crónica en el paciente; como en aquellos que padecen diabetes o requieren antihipertensivos o anticoagulantes. Solo un médico, de manera personalizada, puede indicar el tratamiento correcto y se debe acudir lo más pronto posible ante cualquier sospecha.

 

Con información del Dr. Sergio Alberto Mendoza, Medico Internista, Profesor de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM.

 

 

Fisioterapia e historia…

Fisioterapia e historia…

¿Qué es la fisioterapia?

 

En la definición otorgada por la OMS en 1968 menciona que es el arte y la ciencia del tratamiento mediante el ejercicio y agentes físicos. Estos agentes físicos pueden ser el agua, la electricidad, luz solar, masaje y ejercicio. Dentro de la fisioterapia se tienen que realizar pruebas a los pacientes, ya sean manuales o eléctricas para evaluar la afectación, el grado de discapacidad, limitaciones que presente el paciente y cuál es el impacto de estas en su calidad de vida; se debe llevar un control del paciente, haciendo evaluaciones periódicas que ayuden a reestructurar el tratamiento o bien, a pensar en dar de alta al paciente.

 

El fisioterapeuta, según la Confederación Mundial de Fisioterapia (WCPT por sus siglas en inglés), es quien va ayuda a maximizar la calidad de vida del paciente, esto relacionado en un ámbito psicológico, físico, emocional y también en un bienestar social. Puede impactar en diferentes esferas de la salud como la promoción, la prevención, el tratamiento mismo, la habilitación o rehabilitación de los pacientes.

 

A nivel mundial hay tres puntos importantes en los que se observan diferentes cambios de la fisioterapia:

 

  1. En la edad antigua se utilizaban agentes físicos, pero de una forma completamente empírica.
  2. En la edad moderna se dio la racionalización de todos los agentes físicos que ya se utilizaban y se agregaron nuevos agentes.
  3. Es hasta el siglo XX que se profesionaliza la fisioterapia.

En las principales culturas antiguas existen algunos antecedentes importantes:

 

  • En Egipto, el papiro de Edwin Smith describía la aplicación del calor y frío para el tratamiento de procesos inflamatorios. Se hablaba sobre la exposición al sol con un fin terapéutico y todo el beneficio que generaba al cuerpo humano, así como de las primeras referencias sobre la terapia.

 

  • Los aztecas, en la antigua América, hacían uso del agua como un recurso terapéutico.

 

  • En la India con toda la medicina ayurvédica, la principal aportación es el yoga que se relaciona con la cinesiterapia actual y que actualmente se sigue practicando.

 

  • En China se hablaba de curar mediante la energía y la aplicación del masaje.

 

En la cultura griega se utilizaba la helioterapia como un recurso terapéutico importante, la hidroterapia tiene diferentes tratamientos y beneficios en la salud de las personas. Se comienzó la investigación con las anguilas que utilizaban como un medio analgésico, una forma bastante empírica al utilizar electroterapia con un recurso natural. Por su parte los romanos retomaron los antecedentes de la cultura griega.

 

En el siglo II la medicina se divide en tres ejes fundamentales: la alimentación, los medicamentos (que en esa época estaban muy relacionados con la herbolaria y quimica basica), y por ultimo, la sanación con las manos. En este punto, la fisioterapia ya era un eje importante de la medicina del siglo II.

 

Del siglo V al VII, durante la edad media, se dio un retroceso: el culto al cuerpo se prohibía por decreto religioso y la sanación estaba en manos de monjes, curanderos y mujeres sabias. Mientras que, del siglo VIII al XV se empleó la farmacopedia con plantas y drogas, la hidroterapia volvió a surgir como tratamiento terapéutico y con la creación de las universidades la medicina comenzó en Europa.

 

A lo largo del renacimiento (siglo XV y XVI) la gran actividad intelectual caracterizó a la época, lo que permitió avances en la física experimental y el nacimiento de la anatomía moderna. El ejercicio volvió a tener un efecto importante dentro de la intervención terapéutica y se inició el estudio sobre cuál es el efecto que generaba en los organismos. Se establecieron las diferencias entre el magnetismo y la electricidad, lo que dio paso a tener un nuevo recurso terapéutico bien establecido y esto evolucionó a lo que conocemos como electroterapia.

 

En el siglo XX nació, propiamente, la profesión de la Fisioterapia. A principios de siglo se publicó la biblioteca de Terapéutica de Gilbert y Carnot donde se recopilaron por primera vez el saber existente sobre los agentes físicos.

 

Con la primera y la segunda guerras mundiales había muchas personas con heridas graves de guerra como amputaciones, lesiones, limitaciones en la función y se tuvo la necesidad de recurrir a personal sanitario que pudiera atender a este tipo de pacientes. Aumentaron todas las enfermedades crónico-degenerativas y se presentaron diferentes limitaciones funcionales.

 

En 1947, la Comisión Norteamericana de Medicina Física y Rehabilitación reconoció formalmente a la fisioterapia como una especialidad médica.

 

En el siglo XX, México estaba afectado por la epidemia de poliomielitis, en pocos años muchas personas tuvieron algún tipo de discapacidad como secuela de esta enfermedad, por lo que se necesitaban urgentemente profesionales que atendieran esta necesidad emergente en el país. Razón por la que el Hospital Infantil de México «Federico Gómez» abre sus puertas el 30 de abril de 1943 y es el primero que ofrece atención a niños, el segmento de la población más afectado y en los que más se generaba discapacidad.

También fue la primera escuela formadora, pero se capacitaba únicamente al personal de enfermería o entrenadores físicos y la capacitación duraba varios meses.

 

En 1966 se conviertió en una carrera técnica que duraba dos años de estudio y se pedían únicamente estudios de secundaria o de enfermería.

 

Otros eventos importantes:

 

  • 1953: se inicia formalmente la rehabilitación en México con la creación de la Dirección General de Rehabilitación.

 

  • 1954: el hospital ABC abre la Escuela de Medicina Física y Rehabilitación “Adele Ann Yglesias”.

 

  • 1976: el Hospital Federico Gómez aumenta la duración de los cursos de 2 a 3 años con estudios previos de preparatoria o equivalente.

 

  • 2000: se oferta por primera vez la Licenciatura en Terapia Física a nivel universitario por la UAEMex y Fundación Teletón.

 

  • 2001: La BUAP oferta el plan de estudios de Licenciatura en Fisioterapia.

 

  • 2003: México reingresa a la WCPT.

 

  • 2010: la UNAM ofrece la licenciatura en Fisioterapia en la ENES León.

 

  • 2012: la Facultad de Medicina de la UNAM ofrece la Licenciatura en Ciudad Universitaria .

 

La WCPT menciona que se debe tener un plan de estudios para formar fisioterapeutas con características muy puntuales: que sepan evaluar a un paciente, generar un diagnóstico fisioterapéutico,nemplear y hacer planes de tratamiento, desarrollarse en la docencia e investigación, así como en la gestión y administración.

 

Se necesita hacer una profesionalización y especialización de la fisioterapia y aún se tienen áreas de oportunidad a desarrollar como son laa áreas de salud laboral, respiratoria, rehabilitación cardiaca y dermato-funcional estética, esto con el fin de generar tratamientos en beneficio de la población.   

 

 

Con información de la conferencia: Introducción a la Fisioterapia: Antecedentes y retos frente a una nueva demanda sanitari. (https://youtu.be/p1HXfw2pFEE ) del L.T.F. Christian Alan Lazcano Benítez

Virus de Inmunodeficiencia Humana

Virus de Inmunodeficiencia Humana

Itzel Texta Palomeque 

Entre 1978 y 1981 en Estados Unidos se observó un aumento en la prevalencia de personas que padecían neumonía por Pneumocystis carinii (ahora Pneumocystis jirovecii) y sarcoma de Kaposi, enfermedades poco conocidas en aquel entonces y que solían reportarse en pacientes con inmunosupresión.

Conforme los casos se acumularon se encontraron factores de riesgo en común entre los afectados (las 4 H) la mayoría eran varones heroinómanos, haitianos, homosexuales y hemofílicos. En EUA un grupo de expertos definió el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) para facilitar su seguimiento, ignorando que la causa pudiera ser una.

En 1984 se identificó el agente causal en tejidos obtenidos de pacientes; un año después se desarrolló la prueba que permitía detectar los anticuerpos dirigidos contra el virus: enzimoinmunoanálisis de adsorción (ELISA) y para diciembre de ese año ya había 10000 casos reportados en EUA y casi la mitad había muerto; un año después la cifra se triplicó con una proporción similar de muertes.

Características principales:

  • Familia: Retroviridae (la información en forma de RNA se transcribe a DNA en la célula hospedadora)
  • Género Lentivirus (retrovirus no oncógenos, capaces de infectar de forma latente y duradera a las células)
  • Infecta células del sistema inmunitario
  • Los provirus permanentemente quedan vinculados con las células

Conformado por un virión esférico, icosahédrico, de 80 a 100 nm de diámetro con cubierta, centro cilíndrico, RNA monocatenario lineal, en sentido positivo, de 9 a 10kb, diploide.

Se han identificado dos tipos muy estrechamente relacionados de VIH, designados VIH-1 y VIH-2. El VIH-1 es la causa más frecuente de sida; el VIH-2 causa una forma de sida con una progresión más lenta que la enfermedad ligada al VIH-1.

El virus se transmite principalmente por tres vías:

  1. Contacto sexual
  2. Transmisión madre – hijo: dentro del útero o durante el nacimiento o por leche materna
  3. Inoculación en un receptor de sangre o hemoderivados infectados; o por compartir instrumental contaminado (agujas, jeringas) incluyendo inyecciones IV, SC o IM

Después de más de 30 años de experiencia y análisis minuciosos, no se han encontrado pruebas de que el VIH se transmita por contactos casuales, ni de que los insectos sean capaces de propagar el virus, por ejemplo, con la picadura de los mosquitos.

La enfermedad comienza con una infección aguda, que es controlada en parte por la respuesta inmune adaptativa, y avanza a una infección crónica progresiva de los tejidos linfáticos periféricos.

Primero, el virus suele entrar a través del epitelio de una mucosa; la infección aguda (temprana) se caracteriza por el ataque a los linfocitos T memoria CD4+ que hay en los tejidos mucosos linfáticos y por la muerte de dichas células.

Posteriormente las células dendríticas del epitelio en las zonas de entrada del virus capturan el virus, y migran a los ganglios linfáticos donde pueden pasar el VIH a los linfocitos TCD4+ a través del contacto directo.

Ciclo vital del virus

  1. La infección de las células por el VIH comienza con la glucoproteína de la cubierta (Env), complejo compuesto de una subunidad transmembranaria gp41 y una subunidad externa gp120
  2. La infección de las células por el VIH comienza con la unión de la proteína gp120 al receptor CD4 con lo cual se produce un cambio de configuración de la gp120 para la unión a un correceptor (CCR5 y CXCR4)
  1. Posteriormente se fusiona la membrana de las células del hospedador a través de una nueva exposición de la molécula gp41, la cual penetra a la membrana plasmática de la célula afectada y después se enrolla sobre sí misma para mantener unidos el virión y la célula afectada
  1. Se libera el complejo de preintegración (RNA viral y enzimas virales que rodean la cubierta proteica de la cápside) en el citoplasma de la célula. La transcriptasa inversa funciona mientras el complejo de preintegración atraviesa el citoplasma para alcanzar el núcleo
  2. La transcriptasa inversa cataliza la transcripción del RNA genómico en DNA y la cubierta proteínica se abre para liberar el DNA de VIH de doble cadena. Primero se sintetiza la cadena negativa (ADNc) y posteriormente la positiva.
  1. La integrasa vírica también entra al núcleo y cataliza la integración del ADN vírico en el genoma de la célula anfitriona. El ADN del VIH integrado se llama provirus. Estos genes integrados al genoma de la célula serán copiados por la acción de la RNA pol.
  2. La transcripción de los genes del ADN está regulada por el LTR. Las citocinas u otros estímulos fisiológicos que activan los linfocitos T y los macrófagos aumentan la transcripción de los genes víricos.
  3. La síntesis de partículas víricas infecciosas maduras comienza después de que se produzcan los transcriptos de ARN vírico completos y se expresen los genes del virus en forma de proteínas.
    1. Estadio temprano: genes reguladores
    2. Estadio tardío: genes estructurales y empaquetamiento
  4. Comienza el ensamblaje empaquetando transcriptos de ARN completos del genoma provírico dentro de un complejo nucleoproteico que incluye las proteínas nucleares y las enzimas codificadas.
  5. Este complejo nucleoproteico brota de la membrana plasmática capturando Env y glucoproteínas del anfitrión como parte de su cubierta
  6. Después de que el virus completa su ciclo vital en la célula infectada, se liberan partículas víricas libres de la célula infectada que se unen a una célula no infectada, lo que propaga la infección

Al cabo de unos días de la primera exposición al VIH puede detectarse la replicación vírica en los ganglios linfáticos. Ésta replicación provoca una viremia: hay un gran número de partículas de VIH en la sangre del paciente, acompañado de un síndrome agudo por el VIH que abarca varios signos y síntomas inespecíficos típicos de muchas infecciones víricas.

La viremia permite al virus diseminarse por todo el cuerpo e infectar a los linfocitos T cooperadores, los macrófagos y las células dendríticas en los tejidos linfáticos periféricos. A medida que se propaga la infección, el sistema inmunitario adaptativo monta respuestas inmunitarias celulares y humorales dirigidas contra los antígenos víricos, lo que controla parcialmente la infección y la producción de virus y en consecuencia reducción de la viremia a cifras bajas, pero detectables, unas 12 semanas después de la exposición primaria.

Los macrófagos se pueden infectar vía gp120/gp41 o por una vía independiente como la fagocitosis de otras células infectadas o la endocitosis mediada por el receptor para el Fc de viriones cubiertos de anticuerpos. Los macrófagos son sensibles a la infección por VIH, sin embargo, son relativamente resistentes a los efectos citopáticos del virus y por lo tanto se convierten en un reservorio, con sus funciones de presentación de antígeno y secreción de citocinas menoscabadas.

Los linfocitos TCD4+ se ven afectados por el aumento de la permeabilidad de la membrana plasmática y en consecuencia su apoptosis o lisis osmótica por entrada de agua, también por interferencia con la síntesis de proteínas celulares, activación de la vía del inflamosoma o por formación de células gigantes multinucleadas o sincitios (unión de linfocitos TCD4+ no infectados con linfocitos TCD4+ infectados por gp120).

En la fase crónica los ganglios linfáticos y el bazo son los lugares de replicación del VIH y de destrucción celular continuas. Durante este periodo el sistema inmunitario sigue controlando la mayoría de las infecciones por organismos oportunistas y hay pocas o ninguna manifestación clínica de la enfermedad. Este periodo se denomina de Latencia Clínica.

La mayoría de los linfocitos T de la sangre periférica no albergan el virus, al principio el organismo puede continuar produciendo linfocitos TCD4+ nuevos a la misma rapidez que se destruyen. Finalmente a lo largo de los años, el ciclo continuo de infección vírica, muerte de linfocitos T y nueva infección lleva a una pérdida detectable del número de linfocitos T CD4+ en los tejidos linfáticos y en la circulación.

El VIH tiene una tasa de mutaciones sumamente alta por la tendencia al error de la transcriptasa inversa, de ésta forma evita ser detectado por los anticuerpos o los linfocitos T generados en respuesta a las proteínas víricas; también logra evadir al sistema inmune interiorizando las moléculas de la clase I del MHC, inhibiendo las citocinas TH1, activando los linfocitos T reguladores y suprimiendo la función de la célula dendrítica.

En resumen, la evolución clínica de la infección de forma esquemática es así:

  1. Fase aguda: síntomas inespecíficos de infección (fiebre, faringitis, linfadenopatías, cefalea, dolor retroorbitario, artralgias, mialgias, letargo, anorexia y nausea). Hay una máxima de virus en el plasma y una moderada reducción de la cifra de linfocitos TCD4+ pero el número de éstos vuelve con frecuencia a la normalidad.
  2. Fase crónica de latencia clínica: puede durar muchos años. Durante este tiempo el virus está en los tejidos linfáticos y los linfocitos TCD4+ se reponen conforme se pierden. Los pacientes son asintomáticos o sufren infecciones leves.
  3. A medida que la enfermedad progresa, los pacientes se hacen sensibles a otras infecciones y las respuestas inmunitarias pueden estimular la producción del VIH y acelerar la destrucción de tejidos linfáticos.
  4. La enfermedad producida por el VIH progresa hasta la fase final y casi siempre mortal, llamada sida, cuando la cifra de linfocitos TCD4+ disminuye por debajo de las 200 células/mm3; o cuando sufren infecciones oportunistas, neoplasias, caquexia (síndrome de emaciación del VIH), insuficiencia renal (nefropatía del VIH) y degeneración del SNC (encefalopatía del sida).

Las afecciones características de sida son:

  • Candidiasis de bronquios, tráquea, pulmones o esófago, causada por infección por hongos levaduriformes de las membranas mucosas
  • Coccidioidomicosis, diseminada o extrapulmonar: infección que ocurre cuando las esporas del hongo Coccidioides immitis ingresan al cuerpo a través de los pulmones
  • Criptococosis extrapulmonar: el Cryptococcus neoformans es el hongo causante de esta enfermedad y generalmente se encuentra en el suelo. Si uno lo inhala, infecta los pulmones. La infección puede desaparecer por sí sola, permanecer sólo en los pulmones o propagarse (diseminarse) por todo el cuerpo.
  • Criptosporidiosis intestinal crónica (>1 mes de duración): parásito intracelular obligado, monoxeno, con varias especies. Es un patógeno emergente e importante agente etiológico no viral de diarrea en humanos y animales a nivel mundial.
  • Enfermedad por citomegalovirus (excepto hígado, bazo, o nódulos), >1 mes: miembro de la familia de los herpesvirus. La mayoría de las personas entra en contacto con el CMV en algún momento de su vida, pero generalmente sólo las personas con un sistema inmunitario debilitado resultan enfermas a raíz de la infección
  • Linfoma de Burkitt, inmunoblástico y primario del cerebro: cáncer de una parte del sistema inmunológico
  • Infección recurrente por Mycobacterium (avium, kansasii, extrapulmonar y tuberculosis de cualquier sitio): el más común causa la tuberculosis; otros causan infecciones llamadas “atípicas”. No son “típicas” porque no causan tuberculosis pero todavía pueden causar daño, sobre todo a personas con problemas inmunitarios
  • Neumonía recurrente: inflamación del pulmón, causada generalmente por una infección. Tres causas comunes son bacterias, virus y hongos.
  • Septicemia por Salmonella recurrente: infección bacteriana que generalmente afecta el tracto intestinal y ocasionalmente, el torrete sanguíneo.

Un caso confirmado de VIH puede clasificarse en una de cinco etapas de infección (0, 1, 2, 3 o desconocido). Si existió una prueba negativa para VIH en los seis meses previos al primer diagnóstico de infección, la etapa es 0 y así permanece hasta seis meses después del diagnóstico. La enfermedad avanzada (sida) se clasifica en etapa 3 si se diagnostica una o más enfermedades oportunistas. De otra manera, la etapa se determina por los resultados del recuento de CD4 y por criterios inmunitarios.

El diagnóstico de infección por VIH por laboratorio consiste en la detección de anticuerpos y/o antígenos en suero, plasma, sangre completa y saliva, que se presentan en el organismo de personas infectadas con el virus.

El diagnóstico por laboratorio de la infección por VIH se realiza mediante pruebas indirectas, inmunoanálisis enzimático (EIA), para determinar la presencia de anticuerpos anti-VIH o antígenos; cuando se realiza este tipo de prueba en caso de que el resultado de la primera prueba sea negativo, se realiza la segunda prueba y si el resultado es negativo se informará como negativa. Si el resultado es reactivo la muestra se deberá analizar con una prueba confirmatoria.

Es obligatorio que los exámenes con resultados reactivos sean repetidos para confirmar la positividad. La muestra se debe procesar con una segunda prueba utilizando antígenos + anticuerpos y una plataforma diferente a la primera prueba. Las pruebas confirmatorias tienen una alta especificidad, siendo el Western Blot (inmunoelectrotrasferencia) el método más utilizado.

Se considera como una persona seropositiva a VIH: Aquella que presente dos resultados de pruebas de tamizaje de anticuerpos positivos y prueba complementaria positiva, incluyendo personas que no presentan síntomas y que nieguen prácticas de riesgo.

El primer fármaco para tratar la infección por VIH fue la zidovudina, aprobado en 1987; con él los pacientes reportaban mejoría clínica pero finalmente sucumbían a la infección dada la resistencia que adquiría el virus.

En 1996 se empezó a desarrollar la primera terapia antirretroviral altamente activa (TARAA), gracias a la cual la infección por VIH pasó de ser una enfermedad fatal a una enfermedad crónica.

El tratamiento antirretroviral (TAR) está recomendado para todas las personas que viven con VIH, independientemente de la cuenta de células T CD4+ y de la presencia o no de síntomas, con el objetivo de reducir el riesgo de progresión de la enfermedad y prevenir la transmisión del VIH.

El TARAA no erradica el virus del organismo humano, pero si se toma puntualmente y con gran porcentaje de apego, el virus desaparece de la sangre y se refugia en un estado latente en el cual no puede ser erradicado.

El objetivo del tratamiento es suprimir la replicación viral tanto como sea posible por el periodo más largo posible. El estándar actual de tratamiento es utilizar al menos tres fármacos de manera simultánea durante todo el tratamiento. Éstos tienen diferentes mecanismos de acción: inhibición de la transcriptasa inversa, inhibición de la proteasa, inhibición de la entrada del virus e inhibición de la integrasa.

La carga viral plasmática alta es el principal factor de riesgo para la transmisión del VIH y el uso de terapia altamente efectiva logra reducir de forma importante la viremia y la transmisión del virus a la pareja o parejas sexuales.

El resultado esperado del tratamiento inicial en un paciente sin tratamiento previo es lograr una carga viral indetectable (RNA de VIH plasmático <50 copias/ml) en las 24 semanas siguientes al inicio del tratamiento.

 

Referencias

Abbas, A. K., Lichtman, A. H., & Pillai, S. (2015). Inmunología celular y molecular (Octava ed.). Barcelona: Elsevier.

Hilal-Dandan, R., & Brunton, L. L. (2015). Goodman & Gilman. Manual de Farmacología y terapéutica. México: McGrawHill.

Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos «Dr. Manuel Martínez Báez». (2017). Lineamientos para la vigilancia por laboratorio de la Infección por virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). México: Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos.

Kasper, D. L., Fauci, A. S., Hauser, S. L., Longo, D. L., Jameson, J. L., & Loscalzo, J. (2016). HARRISON Principios de Medicina Interna.México: McGrawHill.

Murray, P. R., Rosenthal, K. S., & Pfaller, M. A. (2013). Microbiología médica. Barcelona: ElSevier.

Secretaría de Salud. (2014). Guía de Manejo Antirretroviral de las Personas con VIH. México: Censida.

Secretaría de Salud. (2018). Guía de Manejo Antirretroviral de las Personas con VIH. México: Secretaría de Salud.

Torruco García, U. (2016). Infección por VIH y sida, dos mundos que se apartan. Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM, 59(1), 36-41.

 

Los rayos que permitían “fotografiar lo invisible”

Los rayos que permitían “fotografiar lo invisible”

Wilhelm Conrad Röntgen era un físico alemán nacido en 1845. En la tarde del 8 de noviembre de 1895, Röntgen trabajaba con corrientes de electrones en tubos de vacío para generar corrientes de alto voltaje, y descubrió que, al estar cerca de placas fotográficas, generaba en las mismas algunas imágenes borrosas. Durante más de un mes vivió recluido en su laboratorio en este experimento.

Fue precisamente mientras tenía ante la pantalla un pedazo de metal cuando notó que los dedos con los que lo sostenía aparecían en la pantalla casi transparentes, podían distinguirse cada uno de los huesos.

Röntgen dejó entrar a su esposa Berta al laboratorio y le hizo apoyar una mano sobre el contenedor de madera de una placa fotográfica; activó la corriente durante unos quince minutos y después reveló la placa: Los huesos de la mano de su esposa, con anillo de boda incluido, aparecían nítidos en la fotografía. Fue una gran impresión para Berta observar aún viva, su propio esqueleto.

Por motivo de su ignorada naturaleza y para distinguirlos de otros tipos de rayos ya conocidos, Röntgen propuso llamarlos “rayos X”, ya que no quiso ponerles su nombre pues para él los “descubrimientos e invenciones pertenecen a la humanidad y no deberían de modo alguno estar hipotecadas por patentes, licencias, contratos”

En 1901 fue acreedor al Premio Nobel de Física por este descubrimiento.

Fuente: Borghi L., (2018). Breve Historia de la Medicina. Madrid, España: Ediciones Rialp

Historia de la Diabetes Mellitus

Historia de la Diabetes Mellitus

Victor Rubio

Origen de la palabra

La palabra “diabetes” es un término acuñado por primera vez en el siglo II d.C. por el medico griego Areteo de Capadocia y significa, en el griego clásico, sifón, haciendo referencia a la exagerada emisión de orina o poliruria, secundaria al efecto osmótico de la glucosa a nivel urinario. Por otro lado, la palabra “mellitus”, que significa “sabor miel”, fue descrita por primera vez por el médico inglés Thomas Willis, gracias a las catas que hacia de la orina de sus pacientes (1621-1675), aunque estas descripciones en su sabor ya habían sido descritas en la antigüedad por los griegos clásicos, los egipcios, los chinos, los indios y los persas.

Orígenes de la enfermedad

Paracelso (1491-1541) describió que la orina de los pacientes con diabétes contenía una sustancia de color blanco que quedaba como residuo al evaporar la orina, creyendo que se trataba de sal, por lo que pensó que se trataba de una enfermedad causada por la deposición de ésta sobre los riñones, causando poliuria y sed.

El doctor Tomas Syderham (1624-1689), especuló que la diabetes era una enfermedad sistémica de la sangre que aparecía por una digestión defectuosa que hacía que parte del alimento tuviera que ser excretado en la orina.

El médico inglés Mathew Dobson (1725-1784) hizo por primera vez estudios en grupos de pacientes e informó que estos pacientes tenían azúcar en la sangre y en la orina y describió los síntomas de la diabetes. Además, en 1775 identificó la presencia de glucosa en la orina.

En 1788 Thomas Cawley señaló que la diabetes mellitus tenía su origen en el páncreas. 

Cien años después, los científicos Josef von Mering y Oskar Minkowski descubrieron en 1889 que los perros cuyo páncreas fue quitado desarrollaron todos los signos y síntomas de la diabetes y murieron poco tiempo después. 

En 1910, sir Edward Albert Sharpey-Schafer teorizó que la diabetes resultaba de la falta de insulina, término acuñado por él y que viene del latín ínsula, que significa “isla” y hace referencia a los islotes de Langerhans en el páncreas. 

Descubrimiento de la insulina

La insulina fue descubierta en el verano de 1921 por Sir Frederick Grant Banting, como consecuencia de una serie de experimentos realizados en la cátedra del profesor John MacLeod, profesor de fisiología de la Universidad de Toronto. Charles Best, estudiante de química, fue el encargado de aislar la presunta proteína y en solamente nueve semanas Banting y Best ligaron los conductos pancreáticos de varios perros y lograron un extracto de páncreas libre de tripsina.

Después provocaron una diabetes experimental en otros perros y una vez desarrollada la enfermedad, comprobaron que la administración del extracto de páncreas de los primeros perros reducía o anulaba la glucosuria en los segundos.

Como consecuencia de este importante descubrimiento, MacLeod y Banting recibieron en 1923 el Premio Nobel de Medicina, aunque Banting compartió con Best su parte del Nobel. Además, Banting hizo la patente disponible gratuitamente de modo que millones de diabéticos por todo el mundo pudieran conseguir el acceso a la insulina.

En enero de 1922, el paciente Leonard Thompson del Hospital General de Toronto, se convirtió en la primera persona a recibir una inyección de insulina para tratar la diabetes. Thompson vivió otros 13 años antes de morir a la edad de 27 años.

En 1936, el científico Sir Harold Percival Himsworth publicó un relato de un ensayo que había llevado a cabo en el University College Hospital en pacientes con diabetes, en los resultados de este estudio pudo distinguir a la diabetes en dos tipos principales.

En 1954, Federico Sanger y sus colaboradores de la Universidad de Cambridge, publicaron la fórmula estructural de la insulina bovina.

En 1973 Cohen y Boyer habían creado la primera bacteria transgénica que era capaz de expresar un gen foráneo. Esta técnica permitió pensar en la producción de proteínas o péptidos de interés médico.

La sintetización de las dos cadenas por separado y la posterior unión por métodos químicos, fue conseguida por primera vez en 1977 por Riggs, Itaura y Boyer. 

El primer ensayo clínico se llevó a cabo en 17 voluntarios en julio de 1980 en el Guy’s Hospital de Londres y la comercialización se llevó a cabo por Elli Lilly en consorcio con el propio Boyer y Genetech en 1982 con el nombre comercial de Humulin. Así, en 1982 la primera insulina humana biosintética, fue aprobada para comercializarse en varios países.

Actualmente toda la insulina que se encuentra en el mercado se sintetiza por técnicas de ingeniería genética, lo que permite que ya no sea un tratamiento para unos pocos sino al alcance de la mayoría de la gente. 

El síndrome metabólico surgió en 1988, cuando Gerald Reaven llamó “síndrome X” a la agrupación de resistencia a la insulina-hiperinsulinemia, dislipidemia e hipertensión; una “nueva” entidad nosológica que en 1999 la Organización Mundial de la Salud denominó “síndrome metabólico”.

  

 Referencias

Eknoyan G. A history of obesity, or how what was good became ugly and then bad. Adv Chronic Kidney Dis 2006;13:421-427.

Lakhtakia R. The history of diabetes mellitus. SQU Medical J 2013;13:368-370.

Laios K, Karamanou M, Saradiki Z, Androutsos G. Aretaeus of Cappadocia and the first description of diabetes. Hormones 2012;11:109-113.

Himsworth HP. Diabetes Mellitus: The differentiation into insulin-sensitive and insulin-insensitive types, Lancet, 1936, vol. 227 (pg. 127-30) Reprinted Int J Epidemiol 1594–8

http://www.diabetes.ca/diabetes-and-you/what/history/

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11953758

http://www.japi.org/special_issue_april_2011/01_Diabetic_History.pdf

SCHADEWALDT H, Historia de la diabetes, Farbwerke hoechst AG, Alemania