Síndrome de Burnout

Síndrome de Burnout

El síndrome de Burnout, o también conocido como síndrome de desgaste ocupacional, se asocia a ciertas condiciones de trabajo que se reflejan con desgaste, incapacidad para continuar con un trabajo o molestias sobre éste. Generalmente se presenta tras un periodo de estrés crónico en el contexto laboral, el personal afectado sufre síntomas como aislamiento, agotamiento, dificultad para concentrarse, desmotivación y fallas en sus funciones laborales.

Las causas pueden ser falta de recompensa y reconocimiento, falta de gusto, carga excesiva de trabajo, y pueden generar como consecuencia que la persona afectada esté de mal humor, dificultad para despertar o cumplir con sus funciones.

Este síndrome se presenta principalmente entre la población que se dedica al área de la salud, sin embargo, puede presentarse en cualquier área laboral y a cualquier edad, aunque el mayor reporte de incidencia que se tiene es en un rango de los 25 y a los 45 años. En muchas ocasiones, puede asociarse al desarrollo de otras enfermedades, sobre todo mentales, como la depresión y algunos síntomas físicos como frecuentes dolores de cabeza o dolores que puedan ser parte de otras enfermedades crónicas.

La Organización Mundial de la Salud le dio visibilidad clínica a este síndrome a partir del 28 de mayo del 2019, lo que abre una mayor oportunidad para investigarlo, diagnosticarlo y atenderlo; a su vez, hacer reflexionar a las empresas y exhortarlas a preocuparse más por la productividad sana de sus empleados, el clima laboral, su salud y hacerse responsables por los detonadores de estrés a los que ellos se pueden enfrentar.

El problema no solo resulta interno, se trata de un problema que va al fondo del modelo económico que actualmente se tiene adoptado, con la apuesta por la alta productividad en un mundo globalizado; en nuestro país, por ejemplo, existe una gran indefinición e incongruencia por las verdaderas funciones de cada puesto de trabajo y muchas veces los servidores públicos realizan cinco actividades más de las que están destinadas.

Se dice que para el 2030, la primera causa de incapacidad en el mundo será la depresión, seguida de enfermedades cardiovasculares y el VIH, considerando al estrés como la gran epidemia de nuestros tiempos.

Con información del Dr. José Javier Mendoza Velásquez, médico especialista en Psiquiatría, coordinador de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Día de la lucha contra la homofobia

Día de la lucha contra la homofobia

 

 

Es el rechazo, señalamiento, pensamiento negativo y odio hacia todas las personas que no son heterosexuales y trasgreden el sistema de género. Mismo que surge de la idea de que el hombre con estándares masculinizados es el centro y la figura máxima en la sociedad.

Como antecedentes tiene el día de la intolerancia y el 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la homofobia, retomando el día en que la OMS retiró a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Actualmente se han agregado los términos “lesbofobia”, “bifobia” y “transfobia”, para visibilizar a todos los grupos de la comunidad LGBT.

La identidad de género se refiere al cómo se autoidentifica una persona, como hombre o como mujer, independientemente de su sexo biológico y orientación sexual, mientras que ésta última es la atracción erótica y afectiva que se tiene por otras personas, ya sean del mismo sexo, sexo opuesto o ambos.

 

Los dos principales tipos de homofobia:

Sutil: Es el hecho de no agredir u ofender a una persona LGBT y supuestamente, aceptar su orientación sexual mientras no lo demuestre o exprese libremente.

Directa: Es la presencia literal y evidente de agresión física o verbal, violencia, rechazo, privación de los derechos humanos e incluso de la vida de la persona afectada.

 

Las personas Trans son las mayormente afectadas, sobre todo con homofobia directa, son victimas de agresión y violencia. Cualquier tipo de homofobia tiene impacto en la salud mental del afectado, generando depresión e incluso ideación o intento suicida.

Según el CONAPRED, el 60% de la comunidad LGBT se ha sentido discriminada en el último año versus el 20% de la población general sin importar su orientación sexual. El 83% sufre de violencia sutil por ser aludidos con chistes ofensivos entre las pláticas cotidianas; y el 53% sufre de violencia y agresión física.

El 77% de las personas Trans se han sentido discriminadas o incómodas en las consultas médicas ya que los médicos insisten en llamarlos y tratarlos de acuerdo a su sexo biológico y no por su identidad de género.

La comunidad LGBT ha sentido la necesidad de ocultar su orientación sexual en consulta médica, lo que significa una barrera de comunicación para sus tratamientos o métodos de prevención en salud sexual. Esto resta la efectividad para evitar infecciones, principalmente de transmisión sexual o aquellas que requieren del uso de hormonas en el caso de la población transexual.

 

 

Con información del Dr. Juan Carlos Mendoza Pérez, Académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.

 

Trastorno de bipolaridad

Trastorno de bipolaridad

 

Es un trastorno mental que se caracteriza por presentar fases alternadas de episodios maniacos y depresivos con periodos de estados de ánimo normal.

En los episodios de manía hay un ánimo expansivo, en algunas ocasiones irritable, pensamientos de grandeza, megalomanía, la persona se siente capaz de poder lograr todo y comerse el mundo en un rango ilógico, rebasando la frontera de normalidad, también se presenta disminución de la necesidad del sueño, reduciéndolo a dos o tres horas sin disminuir su energía, la persona aún se muestra acelerada e incluso, hay un aumento en las actividades intencionadas.

Las personas con una manía presente pueden involucrarse en actividades potencialmente peligrosas o de cierto riesgo como sobregirar las tarjetas, regalar todas sus pertenencias, consumo desbordado de sustancias o innumerables encuentros sexuales fortuitos.

A diferencia de las manías, las actividades que consisten en ser repetitivas o siguen patrones como el ordenar los lápices por colores, morderse las uñas o revisar la cerradura varias veces, en realidad son conductas compulsivas y no necesariamente representan síntomas de bipolaridad.

Algunas personas con bipolaridad niegan tener una enfermedad y la aceptan como una genialidad mal entendida, esta patología les genera disfuncionalidad y sufrimiento.

No es sencillo diagnosticarla ya que suele confundirse con trastorno de depresión mayor, de personalidad o de esquizofrenia.

Existen diferentes tipos de bipolaridad, los dos principales y más frecuentes son el tipo 1 y el tipo 2, en el primero se presenta de manera muy evidente un episodio de manía por más de una semana y en algunas ocasiones requiere de hospitalización, puede o no haber depresión, mientras que en el tipo 2 predominan los episodios de depresión y presentan hipomanías, manifestaciones ligeras de una manía que dura 4 días en promedio y sin tanta intensidad.

No existe ningún estudio de laboratorio o gabinete que pueda diagnosticarla, sólo es posible mediante un interrogatorio clínico que incluya una indagación de su historia familiar y personal.

Ciclado rápido: se le llama así a los pacientes que demuestran cuatro o más episodios de elevación del ánimo o de depresión en menos de un año, pueden incluso ser alternados.

El tratamiento farmacológico es de por vida, debido a que esta patología ya no se quita, el psiquiatra deberá ir modificando las dosis de los medicamentos, retirando algunos y añadiendo otros de acuerdo a la evolución en la estabilidad del paciente.

 

Con información de la Dra. Ingrid Vargas Huicochea, Especialista en Psiquiatría, Maestra y Dra. en Ciencias, Académica de la Facultad de Medicina, UNAM.

¿Qué es la epilepsia?

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es un trastorno cerebral en el que una persona tiene convulsiones repetidas durante un tiempo. Se considera que una persona padece esta enfermedad si muestra las siguientes condiciones:

Al menos dos convulsiones no provocadas no provocadas que ocurren con un intervalo mayor a 24 horas.

Una convulsión no provocada y una probabilidad de más convulsiones similares al riesgo de repetición en general (al menos 60%) después de dos convulsiones no provocadas, que ocurren en más de los 10 años posteriores.

Es el tercer trastorno neurológico más común que afecto a 50 millones de personas en todo el mundo y principalmente se presenta en países no desarrollados.

Las causas más frecuentes son:

Accidente vascular cerebral

Tumores cerebrales

Abstinencia alcohólica

Trastornos metabólicos

Enfermedad de Alzheimer

Idiopáticas: no se sabe su origen

En el caso de los niños se asociada con eventos peri natales y en el caso de adultos lo más frecuente es que ocurra un accidente vascular cerebral.

Tipos de epilepsia:

  • Epilepsia sintomática (secundaria). Se evidencia una anormalidad cerebral: cisticercos, malformación artereovenosa, tumor.
  • Epilepsia idiopática. Causa no identificada
  • Epilepsia criptogénica. Pacientes con retraso en el desarrollo psicomotor, etiología desconocida

A pesar del surgimiento de fármacos antiepilépticos de nueva generación, aproximadamente cerca del 30% de los pacientes con epilepsia no responden al tratamiento farmacológico clásico, lo que se denomina como fármaco resistente.

¿Quiénes son candidatos a cirugía?

Aquellas personas que no respondan al tratamiento farmacológico durante dos años. Que tenga una epilepsia parcial o focal en una zona concreta del cerebro, que es el tipo de epilepsia más resistente a la medicación.

Información obtenida de la conferencia: La disfunción olfatoria en la epilepsia por la Dra. Rosalinda Guevara Guzmán, Jefa de la División de Investigación de la Facultad de Medicina de la UNAM

¿Narcolepsia?

¿Narcolepsia?

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La narcolepsia es un trastorno neurológico que se caracteriza principalmente por la somnolencia excesiva diurna, parálisis del sueño, alucinaciones hipnagógicas (que son cuando los pacientes empiezan a quedarse dormidos y ven cosas o escuchan voces que no son reales) e hipnopómpicas (que son iguales a las anteriores pero se presentan al despertar) y cataplejía (que es la pérdida del tono muscular ante situaciones emocionantes intensas positivas o negativas).

 La parálisis del sueño es el famoso efecto conocido como “se me subió el muerto” y presenta la incapacidad de mover las extremidades mientras se está durmiendo, se debe a que hay una intrusión de la fase de sueño de movimientos oculares rápidos. Esto a su vez, puede desarrollar las alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas.

 Hasta ahora no se ha descrito una causa definida, existen investigaciones sobre que puede ser una enfermedad autoinmune como el lupus o la artritis reumatoide. A partir de la aplicación de la vacuna H1N1 entre 2009 y 2010, se observó un incremento en los casos de narcolepsia en países como China, Noruega y Reino Unido, por lo que se piensa que en lugar de que nuestros anticuerpos luchen contra los antígenos, los anticuerpos van hacia el hipotálamo posterior y lateral donde se encuentran las hipocretinas u orexinas, produciendo una destrucción autoinmunitaria, este neurotransmisor también tiene influencia en el apetito y el hambre.

 Existe en la literatura información de que las infecciones de vías aéreas superiores pueden ocasionar narcolepsia y se ha asociado a la herencia genética, aunque no de manera rígida u obligada.

 Uno de los síntomas primordiales, es la somnolencia excesiva diurna o los ataques irresistibles del sueño, los pacientes se quedan dormidos mientras realizan actividades monótonas como en el trabajo o mientras conducen un automóvil.

 Se calcula a nivel mundial que, por cada 10 mil personas, de 2 a 4 padecen narcolepsia y entre el 50 a 60% de estos pacientes van a tener cataplejía. Siendo la edad más frecuente de inicio entre los 15 a 25 años.

 Anteriormente se identificaban dos tipos de narcolepsia, el tipo 1 cuando presentaba cataplejía y tipo 2 cuando no la presentaba. En la actualidad se clasifica como tipo 1 cuando se mide el nivel de hipocretina en el líquido cerebral espinal y éste resulta bajo; en caso de no estar bajo entonces es tipo 2. Sin embargo, es muy difícil realizar este estudio especializado por su alto costo.

 La hipocretina es un neurotransmisor que ayuda en el mantenimiento de la vigilia, es como una especie de suavizador en las transiciones de la vigilia al sueño y las distintas fases de éste. Cuando la hipocretina se encuentra a un nivel bajo, el paciente puede experimentar transiciones abruptas entre la vigilia y el sueño, entrando también abruptamente en la fase de sueño de movimientos oculares rápidos, en la que se presentan las manifestaciones oníricas o sueños. Este cambio abrupto puede ocasionar que el paciente se quede dormido en cualquier momento o que tenga experiencias desagradables de cataplejía y parálisis del sueño.

 Se ha registrado que pueden pasar entre 10 y 20 años para que el paciente reciba un diagnóstico adecuado, ya que no está en sus prioridades acudir a un médico especialista en este trastorno neurológico o del sueño. Los síntomas deben presentarse por lo menos durante 3 meses para no confundirse con otros trastornos del sueño.

 Las complicaciones como efectos secundarios que se presentan por narcolepsia son ansiedad, depresión, apnea hipopnea obstructiva del sueño y obesidad.

 El tratamiento para narcolepsia debe incluir asesoría y observación para la higiene y hábitos del sueño, actividades estimulantes, una dieta balanceada incluyendo café, actividad física y el consumo de algunos fármacos que le ayuden a regular el sueño de manera óptima. No se recomienda hacer uso alternativo de complementos naturistas, debido a que pueden generar interacciones peligrosas con el medicamento prescrito por el especialista.

Con información de:

Dr. Gerson Ángel Alavez, Neurólogo,
Médico Adscrito al servicio de Neurofisiología del Centro Médico Nacional «20 de Noviembre».

Dr. Andrés Barrera Medina, Psiquiatra y Especialista en Trastornos de dormir, Médico Adscrito a la Clínica del Sueño, UNAM.

Superdotación intelectual

Superdotación intelectual

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El término de superdotación se refiere a una superioridad intelectual en aquellos niños con un coeficiente intelectual (CI o en inglés IQ) superior a 130 puntos, que se obtienen a través de pruebas psicológicas estandarizadas para cada grupo poblacional. La clasificación internacional de enfermedades y la OMS definen que la superdotación de una persona no solamente está catalogada por este puntaje, también implica otras habilidades y capacidades, por ejemplo, estas personas muestran superioridad en cuanto a madurez social, emocional, tienen un pensamiento divergente, son sumamente creativas y la forma de percibir y solucionar problemas no es tan estructurada o convergente, buscan ver las cosas de una forma diferente.

 Los niños superdotados tienen mayor sensibilidad, características de perfeccionismo, algunas veces sentimiento de inadaptación por percibir y evaluar el mundo de manera diferente. No se sienten cómodos en un grupo de niños con CI promedio y en muchas ocasiones requieren ayuda extracurricular de sus padres en el aspecto musical, de arte, o de otras actividades que les permitan desarrollarse.

 Los niños superdotados crean conocimiento y son capaces de usarlo en su propio beneficio, prefieren ambientes cambiantes, complejos, lo cual les representa retos. Son muy rápidos para resolver problemas y el tiempo que invierten para planear soluciones a éstos también es diferente al resto de los demás, sus  respuestas son eficientes y tienen flexibilidad en la elección de estrategias para la solución.

 Tienen una capacidad de metacognición y autorregulación en la que son capaces de identificar qué tanto están conociendo sobre un fenómeno o qué tanto están aprendiendo de éste, procesos de orden superior que no solo va a nivel conductual sino también emocional.

 Su desarrollo emocional denota su forma de regular sus emociones o indicadores de tipo social que dan las pautas para poder ser asertivos o demostrar hacer un trabajo en equipo. Algunos niños pueden tener dificultades en inteligencia emocional, académica, musical, porque pueden desarrollarse de manera superior al promedio.

 Ante órdenes o reglas pueden cuestionar o plantear otras formas, pero no significa que todos tengan problemas para seguirlas; ciertos rasgos de personalidad van a estar influenciados por su contexto familiar y social, que contribuyen con un resultado o trayectoria diferente. Ante tareas de matemáticas o cálculo mental la interconectividad es mayor porque se da la respuesta en ambos hemisferios del cerebro.

 La superdotación intelectual suele confundirse con TDAH, ya que éste es un trastorno de neurodesarrollo en el que puede que algunos tengan una inteligencia superior al promedio pero no son superdotados, pueden cubrir demandas académicas y sociales pero al llegar a un nivel superior o posgrado ya no logran estas demandas académicas.

 Dentro del espectro autista está el trastorno de Asperger que en ocasiones con el pensamiento literal que tienen los chicos, pueden tener habilidades para memorizar, recordar, resolver problemas recordar fechas, números, por lo que también puede ser confundido, pero tampoco los hace niños superdotados.

 Solo un porcentaje pequeño de la población es superdotado; una vez identificada una persona superdotada las recomendaciones pueden ser desde crear diferentes hábitos, adaptaciones curriculares, ajustes didácticos, metodologías para incrementar el grado de complejidad de los contenidos, ver como va adquiriendo este conocimiento y cómo lo aplicará para contribuir a la sociedad. En cuanto a la familia, se les debe fomentar abiertamente una educación enfocada en su desarrollo físico y mental, ya que en muchas ocasiones, estos niños ingresan a niveles de educación superior y el contexto social es diferente, su cuerpo sigue estando en la etapa de la pubertad o pre adolescencia,

 Es importante hacer distinción entre los conceptos de ser superdotado, talentoso, niño precoz, prodigio o genio:

 Talentoso: actitud desarrollada en un área muy específica sólo es en un área específica, música, pintura, matemáticas, danza, física, algún área básica.

Niño precoz: posee habilidades físicas y mentales que se desarrollan de manera más rápido que los niños de su edad.

Prodigio: superdotado precoz

Genio: superdotado con creatividad con CI mayor a 155.

 

Con información de la Mtra. Psic. Aurora Jaimes Medrano, Investigadora del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM.