¿Padeces tripofobia?

¿Padeces tripofobia?

 

La tripofobia es un malestar que genera la sensación de horror, asco, picazón, comezón, inquietud o «piel de gallina» al ver imágenes de hoyos o figuras geométricas muy repetitivas y juntas. Sin embargo, existe un debate entre los especialistas sobre si se puede considerar como una fobia o no, ya que a diferencia de estas, la tripofobia no provoca un pánico incapacitante, algunos concluyen que se trata de una sugestión como parte de un mecanismo natural de protección ante algunos bichos peligrosos como hormigas o abejas entre otros.

 

Con información del Dr. Benjamín Guerrero, Coordinador clínico del programa de salud mental del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina, UNAM.

 

 

La depresión es una enfermedad que debe ser tratada

 

Anteriormente, se creía que la depresión se trataba de una actitud frente a la vida; actualmente, se sabe que en realidad es una enfermedad que tiene que ver con el funcionamiento del cerebro y la alteración de los neurotransmisores, por lo que es importante buscar ayuda profesional para obtener un tratamiento adecuado.

 

Con información del Dr. Benjamin Guerrero López, Coordinador del programa de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Estrés agudo tras el sismo

Estrés agudo tras el sismo

 

Septiembre sorprendió a los mexicanos con dos sismos que cimbraron el sureste y el centro del país los días 7 y 19, respectivamente. Entre destrucción, pérdidas y réplicas, gran parte de la población permanece en una etapa de incertidumbre.

Tras los siniestros, sentimos miedo continuo porque estamos en un estado “hiperalerta”, como una respuesta natural de nuestro organismo cuando estamos en peligro.

Aunque no todos reaccionamos de la misma manera, alrededor del 70 por ciento de las personas en estos sucesos van a presentar miedo, tensión, incertidumbre o angustia, pero la gran mayoría mejorarán en los días posteriores.

Una forma efectiva de disipar el sentimiento de vulnerabilidad que aparece en situaciones de crisis es compartirlo. Las redes de apoyo, institucionales, familiares y comunitarias van a contribuir a superar el pánico y la crisis nerviosa.

Es importante que, entre familiares, vecinos, amigos o compañeros de trabajo, hablemos de cómo nos sentimos, de cómo la estamos pasando, de nuestros miedos. Esto va a ayudar a que estemos más tranquilos, que tengamos un sentimiento de que hay alguien que nos puede ayudar.

Probablemente algunas de las personas que reaccionaron con mucho miedo, fue porque vivieron el sismo de 1985 o algún otro tipo de situación traumática, lo cual los expone a un riesgo mayor de padecer ansiedad, depresión, estrés postraumático o estrés agudo, uno de los más frecuentes.

Por esta razón, el Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina abrió sus puertas a la población en general para brindar apoyo psicológico y psiquiátrico. El servicio continúa entre semana, en un horario de 10 a 18 horas. También se puso a disposición de los afectados un centro de atención telefónica en los números 5623-2291 y 5623-2127.

Si tú ya viviste una situación traumática previa y en la actualidad sientes mucho miedo. Si no la habías tenido, pero no puedes dormir, tienes pesadillas constantes, sientes que la vida no vale la pena, o te sientes irritable, es mejor acudir a una valoración psicológica para saber qué está pasando.

 

 

Con información del Doctor Benjamín Guerrero López, Departamento de Psiquiatría y Salud Mental.

8 síntomas de que estás enfermo de amor

8 síntomas de que estás enfermo de amor

 

Francisco González-Crussí es un médico patólogo mexicano egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. También es ensayista, y ha escrito más de 200 artículos, algunos publicados en medios como The New York Times, The Washington Post, Commonweal y The New Yorker. Y en México en medios como Letras Libres, Paréntesis, Reforma y Cambio. En 2016, el doctor González-Crussí publicó el libro La enfermedad del amor, que muestra los aspectos científicos y literarios del cuerpo humano, y describe los signos y síntomas que identifican a la enfermedad del amor. A continuación los presentamos:

 

1. Temblor

Este tipo de movimiento de agitación se presenta principalmente en las manos y brazos pero puede afectar a cualquier parte del cuerpo, incluso la cabeza. Así que si no paras de temblar cuando se te acerca, ya sabes lo que está ocurriendo.

 

2. Palpitaciones cardíacas

Son sensaciones de latidos cardíacos que se perciben como si el corazón estuviera latiendo con violencia o acelerado. Pueden sentirse en el pecho, la garganta o el cuello. Los de La la land lo describen-cantan como el “ratatata of my heart”.

 

 

3. Sensaciones abdominales diversas

Ya sean incómodos retortijones, náuseas repentinas, incluso gases inesperados.

 

4. Palidez o rubicundez

El tono de la piel se torna más claro de lo normal debido a que el flujo sanguíneo disminuye o a la cantidad de glóbulos rojos presentes en la sangre. Por su parte, la robicundez se caracteriza por la coloración rojiza de la piel. Se manifiesta principalmente en la cara, es decir, cuando te ruborizas.

 

5. Sudoración

La transpiración sucede a través de las glándulas sudoríparas que se encuentran en todo el cuerpo, menos en el glande y los labios. Existen situaciones que aumentan la producción de sudor como el estar en esta situación. Por eso cuando se toman de las manos, tú no paras de sudar.

 

6. Anorexia

La anorexia como síntoma puede causar la falta de apetito que puede ocurrir en estados febriles, enfermedades generales y digestivas o simplemente en situaciones transitorias de la vida cotidiana, como el amor. Dile a tu mamá que no se preocupe, pronto pasará.

 

7. Respiración suspirosa

Bueno, esto seguro puedes describirlo mejor que nosotros. Un grupo de inspiraciones profundas que interrumpen el ritmo respiratorio normal.

 

8. Insomnio

Es el trastorno de sueño más frecuente en la población. Se caracteriza por la reducción de la capacidad para dormir. De ahí el dicho de “me quita el sueño”.

Con la información del libro La enfermedad del amor (2016) del Dr. Francisco González-Crussí, Médico patólogo egresado de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Despertarte más tarde para recuperar el sueño perdido ¿mito o realidad?

Despertarte más tarde para recuperar el sueño perdido ¿mito o realidad?

 

Cuando se habla del sueño existen muchos mitos, uno de ellos es recuperar el sueño perdido debido a las desveladas. Sin embargo, tratar de obtener el sueño que perdimos acostándonos más temprano sólo provoca que nos despertemos mucho antes de lo necesario.

Otro de los mitos es levantarse tarde en fin de semana, descansar o dormir una siesta,  pero esto solo provocará dificultad para el inicio del sueño la siguiente noche, incluso provocar el sueño con el consumo de alcohol puede dar la sensación de dormirse rápidamente pero incrementa la necesidad de orinar y consecuentemente, despertar.

Entonces ¿por qué es tan complicado recuperar el sueño no obtenido? A diferencia de lo que parece, el dormir ha sido definido como un proceso fisiológico dinámico y complejo; que ocupa la tercera parte de nuestra vida. Se dice que es dinámico, porque se dan múltiples reacciones fisiológicas de manera simultánea y es complejo porque las mismas interactúan durante el tiempo que se duerme (cambios hormonales, neuroquímicos y conductuales). El resultado de la interacción de estos procesos es lo que conocemos como ciclo sueño (sueño ligero, profundo, de movimientos oculares rápidos y vigilia). Desvelarse provocará que al iniciar el sueño se observen cambios en la duración de sus fases (fenómeno conocido como rebote de sueño) y esto afectará de manera directa al siguiente periodo de vigilia (sensación de sueño no reparador y dificultad para levantarse).

Por lo anterior, es mejor identificar la necesidad de tiempo de sueño nocturno para cada quien; acostarse y levantarse en un horario estable; moderar el consumo de alimentos o bebidas con efecto estimulante o depresor del sistema nervioso, evitar el abuso en el tiempo de descanso y siesta y realizar actividad física de manera regular. Todo esto con el objetivo de optimizar la calidad del sueño, disfrutar de bienestar durante el día y no tener necesidad de “recuperar el sueño que se ha perdido en las noches previas”.

 

Con el información del Dr. Ulises Jiménez Correa Responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño División de Investigación, Facultad de Medicina, UNAM.