
Este periodo de pandemia ha sido una etapa de pérdidas para muchas personas como la muerte de uno o más familiares, y no sólo se han perdido vidas, sino también trabajo, libertad, confianza, seguridad y otras situaciones que debemos superar a pesar del dolor y del duelo.
El confinamiento ha sido un fenómeno muy complejo que radica en las condiciones de cada familia, para algunas personas ha sido una ventaja, mientras que para otras ha sido lo contrario.
Durante el distanciamiento social podemos utilizar de manera positiva las redes sociales para tener un contacto con seres queridos y amigos, sin embargo, se pueden presentar consecuencias por la falta de socialización, sobre todo en los niños y jóvenes.
Aunque, no todo es completamente negativo, en algunas familias, el confinamiento les ha beneficiado a su convivencia, ya que en horarios normales no se ven con la misma frecuencia por las actividades que deben realizar diariamente. También existen personas que, por estar ya jubiladas, pasan el mayor tiempo a solas en casa y en esta situación han tenido la compañía de las personas que viven en el mismo hogar.
En otros casos, también hay familias con muchos conflictos, con miembros que no son capaces de controlar sus problemas emocionales y buscan salidas desafortunadas como el consumo de alcohol o drogas, lo que también trae consigo problemas de violencia y agresión. Estas familias pueden entrar en un estado de desesperación por salir del confinamiento y evitar la convivencia.
Uno de los problemas que más se ha comenzado a notar en estudios que ha realizado el Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, es que a los jóvenes estudiantes les afecta de manera significativa el problema económico de sus padres y el aumento en el consumo de alcohol.
Con respecto a las consecuencias que el COVID puede traer existen dos:
- Psicológicas como depresión, ansiedad y estrés postraumático, sobre todo en las personas que han adquirido esta enfermedad, generándoles también miedo y problemas del sueño.
- Problemas Neuropsiquiátricos como Delirium, pérdida del olor (anosmia) y del sabor (ageusia), por el daño que puede provocar este coronavirus en el sistema nervioso.
Las personas que no se han infectado de COVID-19 también pueden presentar problemas de ansiedad, depresión y trastornos postraumáticos por el estado de incertidumbre, vulnerabilidad y miedo.
Estos problemas se pueden prevenir identificando y evitando las ‘fake news’, tomando las medidas necesarias para protegernos del contagio, evitando ser aprensivos, recurriendo a técnicas de relajación, hacer un poco de ejercicio, tener una buena alimentación y ser consientes de la realidad y del presente, evitar pensamientos catastróficos.
Se debe buscar la ayuda necesaria en caso de identificar alguno de estos síntomas, actualmente hay algunos centros de atención psiquiátrica o psicológica que pueden brindar consulta por telemedicina, como lo hace el Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultar de Medicina. Es muy importante tratar estos problemas y no dejarlos pasar.
Con Información del Dr. José Benjamín Guerrero López, Coordinador del Programa de Salud Mental del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, UNAM. http://psiquiatria.facmed.unam.mx
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