Síndrome del restaurante chino

Síndrome del restaurante chino

Victor Rubio Rojas

 El síndrome del restaurante chino hace referencia a un grupo de síntomas que algunas personas experimentan después de ingerir comida china. Hoy en día, se lo conoce como síndrome de glutamato monosódico (GMS) y estos síntomas incluyen dolor de cabeza, torácico o muscular, enrojecimiento de la piel, sudoración, sensación de presión facial y entumecimiento o ardor en la boca.

Es un término en desuso que fue creado en los años 60s para describir por primera vez reacciones serias a la comida china. En ese momento se creyó que el glutamato monosódico era la causa de estos síntomas, aunque se han generado muchos estudios desde entonces que no han logrado demostrar el enlace entre el GMS y los síntomas que algunas personas describen, ya que también es posible ser sensible a los alimentos que contienen naturalmente altas cantidades de glutamato.  

La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) clasifica al GMS como «generalmente reconocido como seguro» (GRAS, mismo grupo donde se encuentra la sal y el azúcar) porque la gran mayoría de las personas pueden consumir alimentos que contienen glutamato monosódico sin experimentar ningún problema. Sin embargo, un pequeño porcentaje de personas tiene reacciones adversas a corto plazo a este aditivo alimentario y debido a esta controversia, muchos restaurantes anuncian que no agregan MSG a sus alimentos.   

El glutamato monosódico es un aditivo alimentario que produce de fermentando melaza, almidón o caña de azúcar y se utiliza para mejorar el sabor de los alimentos. Se ha convertido en un aditivo importante para la industria alimentaria porque no compromete el sabor si se utilizan ingredientes de menor calidad o menos frescos.

Los síntomas menores no requieren tratamiento, aunque si se experimentan síntomas graves como dolor torácico, palpitaciones, dificultad para respirar o hinchazón de los labios o la garganta, es necesario buscar ayuda médica de urgencia y las personas que han experimentado reacciones potencialmente mortales deben ser muy cuidadosas con lo que comen y siempre deben llevar consigo medicamentos recetados para un tratamiento de emergencia.

 

 Referencias:

The facts on monosodium glutamate. (2002).
eufic.org/en/food-today/article/the-facts-on-monosodium-glutamate

FDA food ingredient approval process violates law. (2015).
cspinet.org/new/201504151.html

Ka He, et al. (2008). Association of monosodium glutamate intake with overweight in Chinese adults: the INTERMAP study. DOI:
10.1038/oby.2008.274

Questions and answers on monosodium glutamate (MSG). (2012).
fda.gov/Food/IngredientsPackagingLabeling/FoodAdditivesIngredients/ucm328728.htm

Zeratsky K. (2018). What is MSG? Is it bad for you?
mayoclinic.org/healthy-lifestyle/nutrition-and-healthy-eating/expert-answers/monosodium-glutamate/faq-20058196

Aronson JK. Monosodium glutamate. In: Aronson JK, ed. Meyler’s Side Effects of Drugs. 16th ed. Waltham, MA: Elsevier; 2016:1103-1104.

Bush RK, Taylor SL. Reactions to food and drug additives. In: Adkinson NF, Bochner BS, Burks AW, et al, eds. Middleton’s Allergy: Principles and Practice. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2014:chap 82.

 

Dermatitis atópica, una enfermedad frecuente en la niñez

Dermatitis atópica, una enfermedad frecuente en la niñez

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel, originada por factores que alteran al sistema inmunológico que se caracteriza por piel seca, irritación, enrojecimiento, inflamación, comezón excesiva, erosiones que pueden liberar líquido (exudado), áreas de rascado, grietas, adelgazamiento de la piel (liquenificación) e incluso sangrado. Esta afecta en ambos sexos y se manifiesta principalmente en las primeras etapas de la vida.

Es una de las dermatosis más comunes y se manifiesta durante los primeros cinco años, aunque el 60 por ciento de los casos se presenta en los primeros 12 meses de vida. En los bebés aparece con enrojecimiento húmedo de mejillas, frente y cuello; mientras que en niños de los 2 a 12 años, se ve afectada principalmente en zonas de flexión como son pliegues de codos, muñecas o rodillas, así como cara y cuello. En los adultos las lesiones se extienden a todo el cuerpo. 

Se clasifica en tres tipos: leve, moderada y severa, dependiendo de la extensión y gravedad de los síntomas, así como del impacto en la calidad de vida.

Esta enfermedad está asociada con otras enfermedades atópicas como asma, rinitis alérgica y alergias alimentarias. Puede llegar a empeorar en caso de gripe, estrés emocional, someterse a temperaturas extremas o sudoración, ropa ajustada y de fibras sintéticas.

Factores de riesgo

  • Irritantes, por ejemplo: jabones detergentes, shampoo, jabón de burbujas, gel y jabones líquidos.
  • Infecciones de la piel
  • Contacto, consumir o inhalar cosas que provoquen alergia 

Tratamiento

El tratamiento va enfocado en aliviar los síntomas, así como prevenir complicaciones como son infecciones y recaídas. También se incluye el cuidado de la piel, identificar los factores que incrementen la enfermedad y medicamentos tópicos y sistémicos. Es importante que sea diagnosticado por un médico, así como evitar la automedicación y los remedios caseros, que pueden causar efectos secundarios prolongados.

Fuente:

Colaboración de la MPSS Itzel García García Cano, Facultad de Medicina UNAM

Sobre la Rinitis Alérgica

Sobre la Rinitis Alérgica

 

La rinitis alérgica se desarrolla por alérgenos que al inhalarlos producen una inflamación en la nariz, provocando rinorrea, congestión nasal y estornudos constantes por varios minutos. Puede darse por temporadas de acuerdo al factor al que la persona sea alérgica.

Los alérgenos más comunes son: ácaros, polvo, pólenes, hongos y caspa de animales entre otros. La rinitis alérgica se clasifica en intermitente y persistente, que a su vez se dividen en leve, moderada y grave.

 

 

Con información del Dr. Javier Gómez Vera, Profesor Titular del Curso de Alergía e Inmunología en Posgrado de la UNAM; Jefe de Servicio de Alergia del Hospital Regional “Lic. Adolfo López Mateos”

¿Alergia al agua?

¿Alergia al agua?

 

Te imaginas que, al nadar, sudar o bañarte tu cuerpo se llenara de ronchas, se convertiría en un problema para poder llevar a cabo tus actividades cotidianas. Pues esto es una realidad, se trata de una enfermedad rara llamada urticaria acuagénica, es decir alergia al agua.

Es ocasionada cuando la piel está en contacto con el agua, independientemente de la temperatura o pureza que tenga. Comienzan a salir ronchas rojas por todo el cuerpo, principalmente en el cuello, pecho, hombros, brazos y espalda, acompañadas de una comezón intensa.

El problema puede surgir a los pocos minutos de haberse expuesto al agua, y van a desaparecer una vez que la piel se seca. A las personas que la padecen, se les recomienda un aseo de periodos menores a 10 minutos, con agua tibia, utilizando un sustituto de jabón y una vez que terminen, un secado inmediato por toda la piel.

En realidad, se desconocen los motivos que la causan, pero se cree que no es propiamente el agua la que la ocasiona, sino algún antígeno que se encuentra en ella, haciendo a la piel susceptible al contacto. Tiene mayor presencia en las mujeres durante la etapa de la pubertad.

El tratamiento consiste, entre otros, en el uso de medicamentos que inhiban a las células de la piel a liberar las sustancias que producen los síntomas, llamados antihistamínicos, antes de estar en contacto con el agua. Una alternativa puede ser utilizar sustancias aceitosas como la vaselina, que van a funcionar como método de barrera contra los líquidos. La fototerapia con rayos ultravioleta (UVB), también ha demostrados ser eficaz en algunos casos.

Aunque existen tratamientos para que estas personas puedan disminuir los efectos de esta alergia, por la rareza de la enfermedad aún son muy deficientes, por lo que es inevitable que interfiera en su calidad de vida, pues el agua es algo que está presente en nuestras actividades básicas de todos los días. Lo que significa que estas personas ni siquiera pueden disfrutar de un baño caliente, un día bajo la lluvia o nadar en una alberca, por más limpia que esté. ¿Te imaginas que difícil?

Con información de la Dra. Zamira Faride Barragán Estudillo / Académica de la Clínica Oncodermatología, Facultad de Medicina UNAM /zamira_barragan@hotmail.com / www.oncoderma.facmed.unam.mx