Prácticas sexuales lésbicas

Prácticas sexuales lésbicas

En pleno siglo XXI aún se registran prácticas lesbofóbicas hacia las mujeres lesbianas y bisexuales, los temas sobre su salud aún significan un tabú, haciéndolos invisibles, “si no se nombra, no existe”. Esto antepone muchas barreras para el acceso a la prevención y la atención a la salud, ejemplo de estas barreras es que frecuentemente durante la consulta médica se asume la heterosexualidad, resultando un problema ya que no se consideran especificidades en materia de salud sexual y reproductiva que requieren estos grupos en particular.

No reconocer y no tomar en cuenta la orientación sexual y/o la práctica sexual en una consulta médica puede evitar que las mujeres adquieran información preventiva de infecciones de transmisión sexual (ITS) en mujeres que tienen sexo con mujeres o la falta de insumos  de prevención, más allá del condón masculino. Otro ejemplo, es cuando las mujeres lesbianas o bisexuales desean reproducirse, el personal de salud pocas veces tiene el conocimiento y la sensibilidad de brindar orientación adecuada para recomendar  alternativas como la inseminación artificial o la maternidad subrogada.

El departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina en colaboración con otras instituciones educativas, se dio a la tarea de realizar una de las primeras publicaciones científicas sobre las prácticas sexuales de mujeres lesbianas y bisexuales en México. En este primer acercamiento, las mujeres lesbianas reportan que el 80% de ellas no se protegen contra una ITS cuando tienen relaciones sexuales con otras mujeres y el principal motivo para no hacerlo es que tienen una pareja afectiva estable.

Las prácticas reportadas con mayor frecuencia son el uso de dedos y juguetes sexuales en los genitales tanto externos como internos; sexo oral y frotamiento de los genitales externos. Aunque el uso de protección para ITS fue mínimo, las formas más utilizadas  fueron el condón masculino, guantes y el condón femenino. El 9% dijo haberse protegido al mantener relaciones sexuales con un hombre, lo que implica que un programa de salud sexual y reproductiva dirigido a estas poblaciones requiere tomar en cuenta lo dinámico que puede ser la vivencia de la sexualidad de estos grupos.

En un futuro se pretende realizar estudios de prevalencia conocer cuáles ITS se presentan en la población de mujeres lesbianas y bisexuales de México, esto es necesario toda vez que  que el Sistema de Vigilancia Epidemiológica en México no cuenta con reportes sobre enfermedades específicas en esta población.

Conocer las prácticas sexuales, los riesgos asociados a infecciones de transmisión sexual entre mujeres lesbianas y bisexuales son elementos que no deben ser considerados para caer en un higinismo exacerbado, sino que deben ser conocimientos que contribuyan a la generación de política pública encaminada a la protección de la salud, lo que incluye el pleno disfrute de la sexualidad.

 

Con información del Dr. Juan Carlos Mendoza Pérez, Académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.

Fuente: Mendoza-Pérez JC, Ortiz-Hernández L, Lozano-Verduzco I. Sexual Practices Among a Sample of Young Lesbian and Bisexual Women from Mexico: An Exploratory Study. Int J Sex Heal [Internet]. 2019;31(2):154–63.

Disponible en: https://doi.org/10.1080/19317611.2019.1603179

 

 

 

 

Día de la lucha contra la homofobia

Día de la lucha contra la homofobia

 

 

Es el rechazo, señalamiento, pensamiento negativo y odio hacia todas las personas que no son heterosexuales y trasgreden el sistema de género. Mismo que surge de la idea de que el hombre con estándares masculinizados es el centro y la figura máxima en la sociedad.

Como antecedentes tiene el día de la intolerancia y el 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la homofobia, retomando el día en que la OMS retiró a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Actualmente se han agregado los términos “lesbofobia”, “bifobia” y “transfobia”, para visibilizar a todos los grupos de la comunidad LGBT.

La identidad de género se refiere al cómo se autoidentifica una persona, como hombre o como mujer, independientemente de su sexo biológico y orientación sexual, mientras que ésta última es la atracción erótica y afectiva que se tiene por otras personas, ya sean del mismo sexo, sexo opuesto o ambos.

 

Los dos principales tipos de homofobia:

Sutil: Es el hecho de no agredir u ofender a una persona LGBT y supuestamente, aceptar su orientación sexual mientras no lo demuestre o exprese libremente.

Directa: Es la presencia literal y evidente de agresión física o verbal, violencia, rechazo, privación de los derechos humanos e incluso de la vida de la persona afectada.

 

Las personas Trans son las mayormente afectadas, sobre todo con homofobia directa, son victimas de agresión y violencia. Cualquier tipo de homofobia tiene impacto en la salud mental del afectado, generando depresión e incluso ideación o intento suicida.

Según el CONAPRED, el 60% de la comunidad LGBT se ha sentido discriminada en el último año versus el 20% de la población general sin importar su orientación sexual. El 83% sufre de violencia sutil por ser aludidos con chistes ofensivos entre las pláticas cotidianas; y el 53% sufre de violencia y agresión física.

El 77% de las personas Trans se han sentido discriminadas o incómodas en las consultas médicas ya que los médicos insisten en llamarlos y tratarlos de acuerdo a su sexo biológico y no por su identidad de género.

La comunidad LGBT ha sentido la necesidad de ocultar su orientación sexual en consulta médica, lo que significa una barrera de comunicación para sus tratamientos o métodos de prevención en salud sexual. Esto resta la efectividad para evitar infecciones, principalmente de transmisión sexual o aquellas que requieren del uso de hormonas en el caso de la población transexual.

 

 

Con información del Dr. Juan Carlos Mendoza Pérez, Académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.