¿Los hombres también padecen cáncer de mama?

¿Los hombres también padecen cáncer de mama?

cáncer de mama en hombres

Nota: Zenyaci Morales
Ilustración: Jeremy Monroy

El síntoma más frecuente es sentir una bolita debajo de la areola que generalmente no duele

En México, el cáncer de mama es la primera causa de muerte en mujeres en edad reproductiva. Sin embargo, puede aparecer en ambos sexos. Según la Organización Mundial de la Salud, durante el 2020 se presentaron más de 2.2 millones de casos, incrementando su incidencia en países de ingresos bajos y medios.

La mayoría de este tipo de cánceres nace en los conductos de la glándula mamaria, en donde existe una proliferación y multiplicación anormal incontrolada de células, formando un tumor maligno llamado adenocarcinoma.

En las mujeres los factores de riesgo son de tipo hormonal principalmente, como una menstruación temprana o una menopausia tardía. Mientras que en los hombres se desarrolla mayormente por factores genéticos; del 15 al 20 por ciento de ellos cuentan con antecedentes familiares de cáncer de mama, suelen presentarlo alrededor de los 65 años, diez años más tarde que el promedio de la población femenina.

Algunos factores de riesgo son el exceso de estrógenos presentes en varones (posiblemente por consumir medicamentos con este tipo de hormonas), obesidad o alteraciones en el hígado. Así como ser portador de los genes BRCA1 y BRCA2, los cuales son más frecuentes en los hombres, aquellos que los poseen tienen 100 veces más riesgo de padecerlo.

El síntoma más frecuente es sentir una bolita debajo de la areola que generalmente no duele, pero puede involucrar al pezón en el 40 a 50 por ciento de los casos, así como ulcerar la piel. La glándula mamaria en el hombre es muy pequeña, lo que facilita que se pueda palpar más rápido.

Otro síntoma muy importante cuando este cáncer comienza a evolucionar, es sentir bolitas en los ganglios de la axila. Tanto en hombres como en mujeres, si no se trata a tiempo podría diseminarse a los huesos, el pulmón, hígado o cerebro.

El tratamiento hormonal lo reciben casi el 100 por ciento de los pacientes masculinos a diferencia del 70 por ciento de las pacientes femeninas, lo cual resulta óptimo en las primeras etapas, cuando los tumores miden menos de dos centímetros y aún no afectan a los ganglios de la axila, pues la posibilidad de curación es hasta del 95 por ciento.

 

Con información de la Dra. María Guadalupe Cervantes Sánchez, Académica de la División de Estudios de Posgrado, Facultad de Medicina de la UNAM, y Jefa de servicio del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.

 

 

.

¿Cuáles son los cánceres más comunes en hombres y en mujeres?

¿Cuáles son los cánceres más comunes en hombres y en mujeres?

Nota: Nestor Ortiz
Ilustración: Gabriel Espinosa

¿Qué es el cáncer?

El cáncer es un conjunto de enfermedades genéticas caracterizadas por presentar mutaciones en el genoma de la célula o DNA. Estos cambios, al no ser reparados, originan células anormales que tienen la capacidad de dividirse, crecer y viajar a cualquier sitio del cuerpo, formando metástasis.

Cuando estas células se multiplican descontroladamente, son capaces de destruir y sustituir a los tejidos normales, provocando que se formen tumores malignos. 

¿Cuáles son los cánceres más comunes en hombres y en mujeres?

En 2020, los principales cánceres presentados en hombres a nivel mundial fueron: en primer lugar, cáncer de pulmón; seguido de cáncer de próstata; colorrectal; estómago; hígado; vejiga; y esófago. 

En mujeres, en primer lugar se identificó el cáncer de mama; seguido por cáncer colorrectal; de pulmón; cuello uterino; tiroides; estómago; ovario; e hígado. 

Por otra parte, los principales cánceres en hombres que se presentaron en México el mismo año, fueron: cáncer de próstata, colorrectal, estómago, y pulmón. En mujeres, en primer lugar fue el cáncer de mama, seguido del cáncer cérvico uterino, tiroides, colorrectal y de endometrio. 

¿Cuáles son los factores de riesgo o causas de estas enfermedades?

Entre los principales factores de riesgo que provocan esta enfermedad, encontramos la obesidad, enfermedades infecciosas, alcohol, tabaquismo y radiaciones. 

Obesidad. Con este factor de riesgo, en el caso de los hombres se pueden originar cánceres de tubo digestivo, del sistema urinario y de próstata; y en las mujeres, cáncer de mama y endometrio. 

Esto se debe a que en esta condición las células grasas producen hormonas adipocinas, que estimulan la proliferación y crecimiento celular. Así mismo, existe una alta  concentración de insulina que puede promover la formación de cánceres. 

Enfermedades infecciosas. El Virus del Papiloma Humana ​​es el factor de riesgo más importante para el cáncer cervicouterino, y también es asociado al cancer de vulva, vagina, de la región anal, pene y cánceres de cavidad oral.

Los virus de la hepatitis B y C también pueden provocar cáncer, ya sea por transmisión perinatal, horizontal, percutánea, y por vía sexual. 

Alcohol. Cuando se descompone el alcohol producen un compuesto llamado acetaldehído, sustancia clasificada como un probable causante de cáncer. Su consumo excesivo puede provocar cáncer de faringe, laringe, cavidad oral, esofago, cáncer de mama y colorrectal.

Tabaquismo. El tabaquismo aumenta el riesgo de adquirir los siguientes tipos de cánceres: colorrectal, de cabeza y cuello, esófago, riñón, hígado, pelvis renal, vejiga, pulmón, mesotelioma, leucemia linfoide, cavidad nasal, páncreas, pene, estómago, cáncer de mama, y cáncer cervicouterino. Si las tendencias actuales continúan, para 2030 el tabaco matará a más de 8 millones de personas en todo el mundo cada año. 

Radiaciones. La radiación de alta energía, como los rayos X, los rayos gamma, las partículas alfa, partículas beta y los neutrones pueden dañar el ADN de las células y causar cáncer. Estas formas de radiación pueden emitirse en accidentes de plantas nucleares, de electricidad, o  cuando se fabrican, prueban o usan armas atómicas.

¿Cómo podemos prevenirlo?

El mejorar nuestra calidad alimentaria, incrementar la actividad física, y la autoexploración constante, pueden disminuir los riesgos de padecer cáncer.  Al igual que mejorar hábitos como no fumar y no consumir bebidas alcohólicas. 

También es importante mejorar las practicas de atención medica,  tener relaciones sexuales con protección y mejorar los estudios de prevención oportuna para diagnosticar el cáncer en etapas tempranas.

¿Hasta el momento cuántos tipos de cánceres se conocen?

Cada tejido del cuerpo puede desarrollar un tipo de cáncer, que generalmente lleva su nombre. Actualmente se han identificado  más de 100 tipos de cánceres.

También, se clasifican en cáncer hereditario, cáncer familiar y cáncer esporádico. 

Cáncer hereditario. En estas familias la descendencia de un individuo portador de mutación tiene un 50 por ciento de probabilidades de heredar el gen alterado y desarrollar un cáncer a lo largo de su vida. 

Cáncer familiar. Se presenta cuando distintos miembros de la familia han tenido cáncer, pero no se logra comprobar que exista la existencia de una mutación. 

Cáncer esporádico. Generalmente los factores ambientales son los que intervienen, y es el más frecuente. 

¿Existe una cura?

Se puede tener control de la enfermedad en la mayoría de los cánceres, por ejemplo, para el cáncer de mama, cáncer cérvico uterino, cánceres del tubo digestivo. 

De igual forma, son prevenibles y se pueden encontrar en etapas tempranas si se realizan los estudios adecuados para su detección oportuna como la mastografía, citología cervicovaginal, endoscopía, colonoscopía, entre otros.

Si el cáncer es detectado en la etapa uno, su probabilidad de ser controlado es del 80 al 95 por ciento. En la etapa dos, su porcentaje de control es del 65 al 70 por ciento. Sin embargo,  para la etapa 4, su probabilidad es solo del 15 por ciento. Por ello, es importante su prevención y detección oportuna.

Autoexplorarnos y conocernos puede ayudar a detectar cambios en nuestro cuerpo y síntomas  anormales. Por eso, es importante prestar mucha atención y acudir con especialistas en  cirugía oncológica y  ginecología oncológica. 

 

Con información de la  Doctora Patricia Alanís López, Académica de la División de Estudios de Posgrado del comité de Ginecología Oncológica, Facultad de Medicina de la UNAM.

 

 

.

Día mundial contra el cáncer

Día mundial contra el cáncer

Victor Rubio

El 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, promovido por la Organización Mundial de la Salud, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), con el objetivo de concientizar a la sociedad y generar movilidad que permita contar con mejores estrategias de prevención y control de estas enfermedades.

La mayoría de los cánceres tardan años en aparecer. Hay diferentes causas, llamadas factores de riesgo, que contribuyen a que con el tiempo se presente el cáncer. Son eslabones en una cadena de eventos que pueden llevar al cáncer.

Algunos factores de riesgo como la edad o los antecedentes médicos familiares no pueden cambiarse, sin embargo, se puede tener cierto control sobre otros factores de riesgo, como el no fumar y mantenerse alejado del humo de cigarro de otras personas; así como realizarse las debidas pruebas de detección de cáncer que se recomiendan según sea el rango de edad de cada persona.

¿Qué es el cáncer?

La palabra cáncer es un término muy amplio que abarca más de 200 tipos de enfermedades. Cada uno puede tener características completamente diferentes al resto, pudiendo considerarse enfermedades independientes, con las causas del cáncer, su evolución y su tratamiento específicos. Pero, todas ellas tienen un denominador común: las células cancerosas adquieren la capacidad de multiplicarse y diseminarse por todo el organismo sin control.

Los cánceres más comunes en mexicanos son:

  • Próstata
  • Colorrectal
  • Testicular
  • Pulmonar
  • Gástrico

Los más comunes en mexicanas:

¿Cuáles son los tipos más mortales?

Aunque haya muchos casos, los más comunes no necesariamente son los que más muertes generan.

1.- Cáncer de pulmón, 1,76 millones fallecimientos en 2018 según la OMS. Su causa más común es el tabaquismo. Este tipo de cáncer tiene pocos síntomas en la etapa inicial, al avanzar la enfermedad, se manifiesta con tos frecuente, dolor en el pecho, dificultad para respirar, sibilancias, episodios repetidos de neumonía o bronquitis, ronquera, tos con exceso de flema mucosa y con sangre. Para prevenir este tipo de cáncer, se debe evitar ser fumador activo o bien, pasivo en lugares comunes.

2.- Cáncer colorrectal, 862.000 fallecimientos en 2018, según la OMS. Éste es altamente tratable si se detecta a tiempo. Los tumores pueden desarrollarse en cualquier parte del colon o el recto. Si las células de cáncer colorrectal se diseminan fuera del colon o el recto, a menudo viajan a los ganglios linfáticos cercanos. Sus síntomas incluyen diarrea o estreñimiento; sintiendo que su intestino no se vacía por completo; sangre en las heces; dolores o calambres frecuentes por gases; pérdida de peso sin razón conocida; fatiga y náuseas o vómitos. La Sociedad Estadounidense del Cáncer actualizó sus pautas de detección del cáncer colorrectal en 2018 para recomendar que los adultos con riesgo promedio sean examinados a partir de los 45 años en lugar de los 50, como se aconsejó anteriormente. Las opciones de detección pueden variar desde hacerse una prueba fecal altamente sensible cada año hasta someterse a una colonoscopia cada 10 años.

3.- Cáncer gástrico o de estómago, 783.000 fallecimientos en todo el mundo en 2018. Los factores de riesgo incluyen fumar, infección por la bacteria H. pylori y ciertas afecciones heredadas.

4.- Cáncer hepático, 782.000 muertes en todo el mundo en 2018, según la OMS. Entre los síntomas se encuentran la pérdida de peso inexplicable, fatiga, sentirse lleno después de una comida pequeña, falta de apetito, dolor abdominal persistente, hinchazón del área del estómago, coloración amarilla de la piel y los ojos. Según la Asociación Estadounidense de Cáncer, la “mejor opción” para curar el cáncer de hígado es extirpar el tumor cancerígeno con cirugía o a través de un trasplante de hígado y, los cánceres de hígado de menor tamaño también pueden tratarse con otros tipos de tratamiento, como la ablación o la radiación.

5.- Cáncer de mama, 627.000 fallecimientos en 2018, según la OMS. Es el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo y representa el 15% de todos los cánceres femeninos, según la OMS. Si se detecta tempranamente puede ser manejable, pero sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer en las mujeres, seguido del cáncer de pulmón, colorrectal y cervical. Las tasas de supervivencia del cáncer de seno varían de un 80% en Norte América a menos del 40% en países de bajos ingresos. Esto se debe, principalmente, a la falta de programas de detección. Según un estudio de la Sociedad Estadounidense de Cáncer, el riesgo absoluto de que un hombre lo desarrolle es de 1 en 833, mientras que para las mujeres es de 1 en 8.

Referencias

 

 

Mitos y realidades sobre la lactancia materna

Mitos y realidades sobre la lactancia materna

La leche materna es un alimento natural preparado biológicamente, que se genera de acuerdo con las necesidades en cantidad y calidad adecuadas para cada bebé. Hay tres razones principales por lo que se considera el mejor alimento: 

  • Factor nutricional: tiene todos los elementos nutricionales que se requieren, incluyendo carbohidratos, lípidos, proteínas, vitaminas, minerales, etcétera. 
  • Factor de inmunidad: está constituida por elementos que ayudan a la estimulación de defensas, que generan anticuerpos contra los microrganismos de su entorno y así evitar que se enferme de forma frecuente o grave. Además, disminuye riesgos de alergias alimenticias.
  • Factor neuro-psicológico: el contacto piel a piel genera una estimulación afectiva y neurológica en el bebé. Estabiliza su frecuencia cardiaca, respiración y temperatura, reduce el llanto y el estrés, mejora el sueño y promueve el vínculo afectivo con su mamá.

Idealmente la leche materna debe ser consumida por los infantes de la siguiente manera:

  • Los primeros 6 meses: Indispensable
  • De los 6 a los 12 meses: Necesario
  • De los 12 a los 24 meses: Útil 

Pese a los múltiples beneficios que tiene la leche materna, está rodeada de múltiples mitos que generan desinformación y en muchos casos, logran que las madres evitan darles lactancia a sus hijos. En los años 90´s en México, del 20 al 25% de los niños que vivían en zonas urbanas eran amantados, mientras que del 60 a 70% en zonas rurales. Los últimos estudios señalan que en las zonas rurales no supera el 25% y el 20% a nivel urbano, lo que indica que la práctica de la lactancia materna ha ido descendiendo cada vez más. 

Mitos y realidades

  • A las madres les beneficia la lactancia: Cierto.
    La mamá tendrá menos riesgo de padecer depresión posparto, cáncer de mamá y de ovario, sobrepeso y diabetes, ya que ayuda a perder el peso ganado durante el embarazo. Disminuye el riesgo de hemorragias después del nacimiento del bebé. Genera un fuerte vínculo emocional con el bebé, procurando su mejor bienestar.
  • La lactancia materna es dolorosa: Falso
    Es importante que la madre cuente con una preparación de información asertiva, para alcanzar una técnica adecuada y evitar el dolor, que se suele presentar durante el primer mes de lactancia. Una posición adecuada permitirá que el bebé pueda realizar un correcto agarre y succión. Se mantener hidratación en los pezones con la misma leche que se excreta para evitar grietas. 
  • Hay alimentos que ayudan a generar más leche: Falso 
    Ni el atole, cerveza, levadura o pulque van a ayudar a tener una mejor lactancia. Lo que se necesita es tener una dieta balanceada, que incluya todos los grupos de alimentos y un incremento en el consumo de líquidos. 
  • Es recomendable el consumo de alcohol (cerveza o pulque): Falso
    El consumo de alcohol se puede excretar, prueba de ello es que cuando una persona abusa de su consumo, al día siguiente su sudor huele a alcohol. La glándula mamaria es una glándula exocrina, lo que indica el gran riesgo de pasar alcohol en alguna medida a los bebés a través de la leche. 
  • Si te enojas “se te puede ir la leche”: Falso
    Es cierto que durante o después de un enojo, no es el mejor momento para dar de amantar, pues la madre está bajo estrés y liberará adrenalina, la cual es un vasoconstrictor, es decir, la leche materna está ligada a la irrigación sanguínea de la glándula mamaria, si el estrés en el que está reduce la circulación a nivel mamario, se disminuirá la cantidad de leche, pero es algo eventual. 
  • Hay quienes no generan leche suficiente: En muy pocas ocasiones
    La producción de leche se genera en diferentes etapas, entre la tercera y quinta semana puede haber un aparente descenso de la producción de leche, pero tiene que ver con factores como cuando el bebé comienza a demandar más alimento y parece que no se llena o cuando las madres no comen de manera adecuada. Usualmente esto conlleva a que algunas madres combinen la leche materna con la de fórmula, lo que en muchas ocasiones genera que el bebé termine por consumir más la de fórmula. El mejor estimulo para la producción de la leche materna es la succión del bebé continua, satisfactoria y energética.
  • Existen más beneficios para el bebé con la lactancia materna que con la leche de fórmula: Cierto
    Favorece a que el bebé tenga un mayor coeficiente intelectual y disminuye el riesgo de mortalidad, de padecer infecciones gastrointestinales, enfermedades respiratorias, alergias, sobrepeso y diabetes en la edad adulta. No existe ninguna fórmula láctea que pueda sustituir a la leche materna.
  • Hay alimentos que no se pueden consumir durante la lactancia, como los frijoles o lácteos: En ciertas ocasiones
    Se recomienda que la madre tenga una dieta rica en nutrientes, tratando de evitar alimentos que le producen incomodidad. Es común escuchar que los frijoles que come la mamá pueden ocasionar gases en el bebé, sin embargo, no existe relación entre ello, pues el gas se produce a nivel del intestino de la madre, que es quien los consume.
    En el caso de los lácteos, puede haber cierta intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, esto suele ocurrir cuando el bebé tiene antecedentes de alergias especificas o graves en parientes cercanos. 

La lactancia es la etapa más importante para un bebé desde que nace, lo ideal es que dure mínimo 6 meses en los cuales no es recomendable añadir otros alimentos complementarios a la dieta a menos que el médico pediatra lo recete. Debemos mantenernos informados y consultar a nuestro médico para poder tomar decisiones que no afecten el desarrollo del bebé.  

Con información del Dr. Héctor Jaime González Cabello, Subcomité Académico de Pediatría, Facultad de Medicina, UNAM

.

.

.

 

Historia de la mastografía

Historia de la mastografía

 

 

El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. La incidencia de cáncer de mama está aumentando en el mundo en desarrollo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales.

El cáncer de mama es el más común entre las mujeres en todo el mundo, pues representa el 16% de todos los cánceres femeninos. Se estima que en 2004 murieron 519 000 mujeres por cáncer de mama.

Aunque se puede lograr cierta reducción del riesgo mediante medidas de prevención, esas estrategias no pueden eliminar la mayoría de los cánceres de mama que se registran en los países de ingresos bajos y medios. Así pues, la detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia del cáncer de mama sigue siendo la piedra angular del control de este tipo de cáncer.

Existen dos métodos de detección precoz:

  • El diagnóstico precoz o el conocimiento de los primeros signos y síntomas en la población sintomática, para facilitar el diagnóstico y el tratamiento temprano.
  • El cribado (mastografía), es decir, la aplicación sistemática de pruebas de tamizaje en una población aparentemente asintomática. Su objetivo es detectar a las personas que presenten anomalías indicativas de cáncer.

 

Historia de la mastografía

La primera descripción de un estudio de la mama mediante rayos X corresponde a Albert Salomón, que en 1913 estudia, mediante rayos X, tres mil piezas anatómicas procedentes de mastectomías, dando a conocer la anatomía macro y microscópica, llamándole la atención «pequeños puntos negros» que él consideraba masas cancerosas, y que posteriormente se ha comprobado que corresponden a microcalcificaciones, reportando las primeras 119 mamografías in vivo.

En 1929 Baraldi, brasileño residente en Buenos Aires, publica la técnica de la Roentgen-neumomastia, desarrollada hasta los años 80 con el nombre de Neumooncografia, quien inyectaba aire en los tejidos peri y retroglandulares de la mama para identificar entre otras cosas la relación de los tumores con los planos adyacente

En 1930, Warren es el primero en Estados Unidos que presta especial atención a la mama, desarrollando una técnica precursora de la actual estereotaxia tan difundida ahora en las punciones-biopsia. Inicia, además, el estudio comparativo de la mamografía bilateral ante el negatoscopio.

Hacia 1938 cae en desuso la incipiente mamografía, pero Gershon-Cohen y Strickler  mantienes el estudio, ante la incomprensión de sus colegas de la época. Estudian las diferentes formas de la mama normal realizando comparativos con preparaciones histológicas.

En 1945 Raúl Leborgne en Uruguay le dio impulso al método y caracterizó las microcalcificaciones.

En 1949 en Uruguay aplica una nueva tecnología en la mamografía y galactografía, con placa simple en sobre de cartón sin hojas de refuerzo y como localizador con almohadilla compresora para inmovilizar la mama sin dañarla.

El primer mastógrafo específicamente diseñado para mama fue desarrollado por el francés Charles Gros en 1951 y determina diferencias por imagen entre lesiones benignas y malignas. Esto permitió usar menor energía mejorando el contraste de los diversos elementos que forman la glándula mamaria.  A pesar de esto, la mastografía no fue utilizada sino hasta los 60 cuando Robert Egan diseñó una técnica especial que permitía tener resultados predecibles y reproducibles.

En 1960, el Dr. Robert L. Egan describe una técnica revolucionaria en aquella época para el estudio de la mama. Estudia 1000 casos, y en 1962 publica 53 cánceres asintomáticos (ocultos). Por este motivo su éxito fue extraordinario en Estados Unidos, tanto que la A. C. R. nombra un comité para todo el país dirigido por Walter Scott en 1967.

A lo largo de los años 70 y 80 se da el desarrollo de las hojas y chasis logrando mayor sensibilidad y mejor visualización de las estructuras de la mama.

En la década de 80 y 90 se estableció a la mastografía en algunos países como método de screening para cáncer de mama.

En 1995 surgió la terminología del sistema BIRADS acuñada por el Colegio Americano de Radiología (ACR, por sus siglas en inglés) para la interpretación de las mastografías, y en 2003 fue incorporada a la interpretación del ultrasonido mamario y la resonancia magnética.

 

 

Indicaciones de la mastografía:

  • Mujeres asintomáticas de 40 a 49 años de edad, con riesgo medio, realizar mastografía anual.
  • Mujeres asintomáticas de 50 a 74 años de edad, realizar mastografía cada 1 a 2 años
  • Mujeres mayores de 74 años de edad, realizar mastografía cada 1 a 2 años si tiene buena salud
  • Mujeres con riesgo alto de cáncer de mama, realizar anualmente a partir de los 30 años pero no antes de los 25 años de edad, si hay presencia de mutación genética en los genes BCRA o si no se han realizado estudio pero tienen familiares de primer grado afectadas (madres, hermanas o hijas).
  • Mujeres con hermanas o madres con cáncer de mama premenopáusico, realizar anualmente a partir de los 30 años, no antes de los 25 años de edad o 10 años antes de la edad de diagnostico del familiar afectado más joven.
  • Mujeres con antecedentes de radiación de tórax, recibida entre los 10 y 30 años de edad, iniciaran 8 años después de la radioterapia pero nunca antes de los 25 años.
  • Realizar mastografía anual desde la edad del diagnóstico en mujeres con:
  • Neoplasia lobular con diagnóstico por biopsia
  • Hiperplasia ductal atípica
  • Carcinoma ductal in situ
  • Cáncer de mama invasor o de ovarios

 

 

 

Con información de Cristian Joshua Hernández González, Médico Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

 

Fuentes:

http://ibdigital.uib.es/greenstone/collect/medicinaBalear/index/assoc/Medicina/_Balear_/1995v10n/3p155.dir/Medicina_Balear_1995v10n3p155.pdf

González Vergara, C., Ramírez Arias, JL. (2012) Pasado y presente de la radiología mamaria. Lo que el especialista no radiólogo debe saber. Acta Médica Grupo Ángeles. Volumen 10, No. 4, octubre-diciembre 2012. 181-188pp.

Ortiz de Iturbide, MC., Carrasco Ortiz, A. (2016). Actualidades en la detección oportuna de cáncer mamario: mastografía y ultrasonido.  Acta Médica Grupo Ángeles. Volumen 14, Supl. 1, octubre-diciembre 2016. 7-12 pp