La enfermedad de Dupuytren es una deformidad que afecta a la palma de la mano. Se caracteriza por la aparición de cordones de tejido bajo la piel que jalan los dedos hacia una posición de flexión, dificultando su movilidad. En su fase inicial se presenta un engrosamiento de la piel y con el tiempo aparecen arrugas, hoyuelos y bultos grandes y endurecidos.
Esta enfermedad recibe su nombre en honor a su descubridor, el Médico francés Guillaume Dupuytren. Se sabe que afecta principalmente a los hombres mayores que viven o tienen ascendencia originaria del norte de Europa, lo cual indica que podría tratarse de un mal congénito, aunque hasta la fecha no se ha identificado un gen responsable de su transmisión.
Dado que se desconocen las causas de su aparición, no existe un medio de prevención y tampoco un tratamiento capaz de corregir la enfermedad por completo. En algunos casos se recurre a la utilización de férulas y a terapias de rehabilitación, pero los resultados son poco predecibles y no siempre impiden su progresión.
El medicamento colagenasa se puede utilizar para disolver los cordones de tejido, pero es un tratamiento arriesgado, ya que puede afectar también al tejido sano. Un método más seguro es realizar una intervención quirúrgica, o bien realizar punciones con una aguja a través de la piel para romper los cordones. Sin embargo, estos suelen reaparecer con el tiempo.
Para saber si se padece esta enfermedad, la prueba más común es colocar la mano abierta sobre una mesa o superficie plana y verificar si los dedos pueden estirarse. Si esto no se logra, puede indicar que se padece la contractura de Dupuytren, aunque es necesario someterse a otros exámenes médicos que incluyen una inspección visual y la palpación en busca de nódulos o bandas de tejido anómalo.
Referencia
Con información del Dr. Michell Ruiz Suárez, académico de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM.
El sistema circulatorio transporta y distribuye oxígeno y nutrientes esenciales a los tejidos y elimina los productos de desecho de los mismos, además de participar en la regulación de la temperatura corporal a través de la constricción y dilatación de los vasos sanguíneos.
La principal función de la piel es mantener un entorno interno constante y proteger al cuerpo de los cambios adversos. La temperatura ambiental es una de las variables externas más importantes con las que debe competir el organismo. La exposición al frío causa que los vasos sanguíneos de la piel se contraigan, sobre todo en las manos y en los pies, disminuyendo el paso de sangre hacia la punta de los dedos y causando un cambio en la coloración de la piel, la cual se torna más pálida y/o moteada.
Los dedos de manos y pies de algunos individuos resultan muy sensibles al frío. Cuando se produce exposición al mismo, los vasos sanguíneos de los dedos se contraen, provocando una coloración blanquecina que se puede asociar a hormigueo o hasta dolor. Después de aparecer este blanqueamiento, se presenta un color azul oscuro en la piel (llamado cianosis) y, posteriormente enrojecimiento cuando desaparece el espasmo de las arterias y la sangre vuelve a fluir libremente. Esto se denomina Fenómeno de Raynaud, el cual en algunas personas también se puede presentar cuando hay gran tensión emocional (nervios, preocupación, ansiedad).
Los cambios de coloración suelen estar bien delimitados y se confinan a los dedos de manos o pies. Típicamente uno o más dedos tendrán aspecto blanquecino cuando hay exposición a un entorno u objeto frío.
Existen dos tipos de fenómenos de Raynaud:
Primario
Este término se aplica cuando se han descartado otras causas de fenómeno de Raynaud secundario. Se debe a una respuesta exagerada frente al frío o un estrés emocional y afecta al 3 – 5% de la población total, las mujeres se afectan casi cinco veces más que los varones y la edad de presentación suele ser entre los 20 y 40 años de edad. Los dedos de las manos se afectan más a menudo que los dedos de los pies. Los episodios iniciales pueden afectar sólo uno o dos dedos al nivel de las puntas, pero los ataques subsiguientes pueden afectar todo el dedo e incluir todos los dedos de las manos. Los dedos de los pies se afectan en 40% de los pacientes, ya sea en conjunto con síntomas de las manos o de forma aislada; rara vez se afectan los pabellones auriculares, los labios, la punta de la nariz y el pene.
Secundario
Este fenómeno ocurre en asociación con enfermedades como esclerosis sistémica (esclerodermia), lupus eritematoso sistémico, dermatomiositis, arteroesclerosis en varones mayores de 50 años de edad, síndrome de compresión del estrecho torácico superior o algunas discrasias sanguíneas; también ocurre en pacientes cuyas actividades laborales requieren el uso de herramientas de mano que vibran como sierras eléctricas o martillos neumáticos, pianistas y operadores de teclados; o por el uso de algunos fármacos como derivados de la ergotamina, metisergida, antagonistas de los receptores adrenérgicos B y quimioterapéuticos como bleomicina, vinblastina, cisplatino y gemcitabina.
La mayor parte de los pacientes con fenómeno de Raynaud experimenta episodios leves y poco frecuentes, para evitarlo puede utilizar ropa térmica (incluyendo guantes) y evitar la exposición innecesaria al frío. Además es recomendable evitar el consumo de tabaco.
La evolución del fenómeno de Raynaud suele ser benigno, pero cuando es duradero se asocia a riesgos de atrofia en la piel, los tejidos celulares subcutáneos y los músculos. La ulceración y la gangrena isquémica son raras.
Referencias
Argente, H. A., & Álvarez, M. E. (2013). Semiología Médica. Fisiopatología, Semiotecnia y Propedéutica(Segunda ed.). Buenos Aires: Panamericana.
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Koeppen, B. M., & Stanton, B. A. (2009). Berne y Levy. Fisiología(Sexta ed.). Barcelona: ElSevier.
Kumar, V., Abbas, A. K., Fausto, N., & Aster, J. C. (2010). Robbins y Cotran. Patología estructural y funcional(Octava ed.). Barcelona: ElSevier.
Con información de: Itzel Texta Palomeque, MPSS de la Facultad de Medicina UNAM
El túnel carpiano es la zona angosta de la muñeca donde el nervio entra en la mano, cualquier inflamación en ésta puede pellizcar al nervio, generando sensación de hormigueo, entumecimiento o debilidad en la mano y dedos, principalmente en el dedo pulgar, índice y medio, y en la parte radial del anular; dolor común, profundo y punzante que ocurre difusamente entre la mano, la muñeca y se irradia a parte del antebrazo.
Los factores de riesgo más frecuentes son la edad (entre 30 – 60 años), enfermedades metabólicas como diabetes mellitus, disfunción de la tiroides, artritis reumatoide y malas posiciones al dormir por la flexión de las muñecas. El sexo femenino es 5 veces más propenso que el masculino a padecer este síndrome.
Se le puede considerar una enfermedad del trabajo por movimientos repetitivos, sobre utilización, hiperflexión o hiperextensión de las muñecas; sobre todo en empleos como panaderos, meseros, en el sector de la construcción, con todos aquellos en los que se haga uso de una computadora, por el teclado y mouse. Puede presentarse durante el embarazo y concluye al término del mismo. También se asocia a personas con obesidad y tabaquismo.
Los estudios más frecuentes consisten en estimular el nervio con una sensación de electricidad, revisar la flexión de la muñeca por 60 segundos y hacer presión a nivel de la muñeca.
El diagnóstico se puede confundir con una tenosinovitis o inflamación por estenosis de los extensores del dedo pulgar o una compresión en el nervio cubital, y con el apoyo de estudios electromiográficos.
El tratamiento consiste en el uso de férulas de uso nocturno, la posición correcta al utilizar la computadora es apoyar la muñeca y el codo. Se prescribe el uso de analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos o infiltraciones con esteroides sin abusar de ellos.
En los casos muy avanzados se realiza una cirugía cuyo éxito es del 90 a 95% de efectividad.
Para prevenirlo es importante tomar descansos frecuentes en la mano, mejorar su postura, utilizar almohadillas y protectores para la muñeca.
Con información de la Dra. Francisca Vázquez Alonso, Médica Traumatóloga, Jefe del servicio de cirugía de mano en la Unidad de Alta Especialidad de Traumatología y Ortopedia de Lomas Verdes, profesor titular del curso de especialización en Ortopedia de la Facultad de Medicina, UNAM.