Tipos de Desnutrición

Tipos de Desnutrición

 

Cuando nuestro cuerpo tiene una deficiente incorporación de nutrimentos (que encontramos en los alimentos sanos) para todas nuestras células, se origina una desnutrición, que se presenta en diversos grados de intensidad, principalmente durante la niñez y se clasifica principalmente en dos tipos:

Marasmo: Es una desnutrición energética–calórica, su evolución es crónica y el peso es notablemente disminuido. La apariencia de los niños que presentan este tipo de desnutrición es demasiado delgada, la masa muscular es excesivamente deficiente, se marcan los huesos por debajo de la piel, tienen aspecto de viejito y los órganos no se desarrollan adecuadamente. La recuperación es muy prolongada.

Kwashiorkor: Esta desnutrición a diferencia de la anterior, es energético–proteica, su manifestación y evolución son agudas, el peso es ligeramente disminuido o en numerosos casos es normal debido a que su apariencia es hinchada, hay presencia de grasa, la cara tiende a ser redonda, sobre todo en las mejillas, sin embargo, la piel desarrolla irritación grasosa o llamada dermatitis seborreica y en algunas partes se puede notar con mucha resequedad, presentan palidez en la parte interior de los párpados inferiores; los dientes muestran desgaste, erosión del esmalte y presentan caries, también puede haber una despigmentación difusa en la piel. La recuperación puede ser breve.

En ambos casos, el cabello se despigmenta, se vuelve muy seco, fino, opaco, en algunas zonas se ve más oscuro y en otras se ve con tonos pálidos y hay alopecia ya que se desprende muy fácilmente. Existe un retraso en el desarrollo psicomotor, hay apatía, irritabilidad, baja producción de ácido clorhídrico, la movilidad intestinal es deficiente, así como la absorción de nutrientes cuando se administran grandes cantidades de comida. El cuerpo entra fácilmente en estado de hipotermia en ambientes fríos e hipertermia en ambientes calurosos.

Cabe señalar que, en varios casos puede darse un tipo de desnutrición mixta, llamada Kwashiorkor marasmático.

 

 

Fuentes:

https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/PP/lineamiento-desnutricion-aguda-minsalud-unicef-final.pdf

http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/119_GPC_DESNUTRICION_MENOR/Ssa_119_08_grr_desnutricion_menor.pdf

http://cvoed.imss.gob.mx/COED/home/normativos/DPM/archivos/coleccionmedicinadeexcelencia/10%20Desnutrici%C3%B3n%20y%20obesidad%20en%20pediatr%C3%ADa-Interiores.pdf

«Dietas milagrosas», un riesgo para tu salud

«Dietas milagrosas», un riesgo para tu salud

 

Es muy común que por todos lados encontremos dietas milagrosas que nos prometen perder peso rápidamente y sin tanto sufrimiento o con medicamentos que pueden hacer todo el trabajo. Y aunque todos desearíamos que esto fuera cierto, lamentablemente quienes se someten a ellas están poniendo en riesgo su salud.

Este tipo de dietas son todas aquellas sugerencias nutricionales que, con el fin de reducir el peso o la talla corporal, proponen pautas de alimentación que normalmente el médico o el nutriólogo no te recomendarían. Estas dietas comúnmente tienen modificaciones en la cantidad de calorías, pero muchas veces esa reducción se considera poco saludable, incluso por debajo de las cantidades que necesita nuestro cuerpo para realizar sus actividades vitales, es decir,  alrededor de 800 kilocalorías por día.

Y es que perder peso no es algo que podamos lograr de la noche a la mañana. El problema surge cuando la gente quiere bajar de peso rápidamente porque se acercan los XV años de la prima, la graduación del novio o la boda de la amiga. Esto lleva muchas veces a la gente a buscar soluciones incorrectas como los son las dietas milagro.

Muchas dietas hacen perder peso rápidamente pero no precisamente son kilos de grasa, sino que suelen ser nutrimentos como proteínas o agua. Los resultados de estas dietas pueden ser muy rápidos, pero casi siempre van a estar ligados al rebote, pues el cuerpo va a buscar equilibrar lo perdido, recuperando los nutrientes que necesita para su funcionamiento. Una verdadera dieta saludable requiere de un proceso gradual que poco a poco se irá percibiendo.

A veces queremos perder todo el peso que hemos acumulado en años en tan solo dos meses, por lo que se llevan a cabo dietas por uno o dos meses, y terminado ese tiempo se regresa a los hábitos alimenticios de antes. Si no existe un cambio verdadero y permanente, el rebote será algo inevitable.

Una alimentación saludable no tendría por qué generar hambre, independientemente del cuerpo que se tenga. Se pueden ingerir alimentos bajos en calorías, pero con gran volumen como las verduras, las cuales brindan un efecto de saciedad mientras te nutren.

Hay muchas personas que hacen dieta tal cual se les indica y pese a eso no pueden llegar al peso que desean. Las células de cada persona y su capacidad para procesar la grasa son muy diferentes. Una persona que ha hace ejercicio puede quemar grasa rápidamente, en comparación de una persona sedentaria, pese a que los dos estuvieran realizando la misma actividad. Como parte de un plan de salud para tu cuerpo es necesario mantenerte activo físicamente.

Las dietas que contemplan el uso de medicamentos o suplementos alimenticios pueden tener grandes repercusiones en tu salud. La única razón por la que se podría llegar a considerar su uso, sería después de intentar varias ocasiones bajar de peso y no conseguirlo, pero todo bajo el dictamen de un médico especialista. Además, esto serán utilizados por cortos periodos de tiempo, pues tiene efectos secundarios.

En una dieta saludable no existen alimentos prohibidos, ya que nuestro organismo requiere de todos los nutrientes, en diferentes proporciones. Incluso la grasa tiene una razón de ser en nuestro cuerpo. Tampoco deberían inhibir todas las etapas del proceso de digestión, como las dietas basadas en los jugos, el proceso de masticación es de suma importancia para que el metabolismo funcione correctamente. Además, una dieta no puede basarse en un solo criterio, como en un grupo sanguíneo, porque el aumento de peso es algo multifactorial.

Jamás pretendas bajar más de uno o dos kilogramos por semana. La dieta ideal es aquella que es eficaz para la pérdida de peso de manera segura y sostenible, que nos permite mantener ese peso a largo plazo y que nos ayuda a reducir la probabilidad de sufrir otras enfermedades.

 

 

Con información de la Dra. Beatriz Ríos, Nutrióloga y educadora en diabetes de la Asociación Mexicana de Diabetes.

 

 

 

 

La era de los productos ‘light’

La era de los productos ‘light’

 

Los medios de comunicación, los productos comerciales, el modelaje y la publicidad se han encargado de bombardearnos con el falso concepto de belleza. No es saludable que un cuerpo sumamente delgado sea el ícono de la estética. Pero también es importante evitar la obesidad, es decir, se debe buscar el equilibrio sin ir de un extremo a otro.

Muchas veces las personas se someten a trastornos alimenticios que surgen de la obsesión por bajar de peso sin una asesoría nutricional bien estructurada, más el consumo de productos bajos en calorías o suplementos no autorizados para bajar de peso.

El tener una nutrición inapropiada puede generar enfermedades a partir de las deficiencias de alguno de los elementos que son indispensables para el organismo, como en el caso de algunas grasas que el cuerpo necesita y que no podemos producir por nuestra cuenta, o también presentar deficiencia de alguna vitamina o de proteínas.

Lo ideal para un peso saludable es ingerir siempre una dieta balanceada compuesta por alimentos variados de cada uno de los grupos de nutrición, es decir, debemos consumir vegetales, frutas, lácteos, carnes, cereales, azúcares y grasas saludables, toda ingesta variada de estos alimentos con moderación y sin exceso nos ayudarán a mantener el peso ideal.

¿Qué ocurre con las pastillas para bajar de peso?

Las pastillas para perder peso se dividen en dos grupos:

  • Los fármacos que sirven para tratar la obesidad, han sido evaluados por métodos rigurosos y científicos, se usan en muchas partes del mundo, pero deben ser usados solo con la prescripción médica de un especialista en nutrición, estos medicamentos tienen muchas ventajas y aspectos positivos, si son bien utilizados no producen daño alguno.
  • El otro grupo de medicamentos, son pastillas que se consumen en nuestra sociedad sin supervisión médica, lamentablemente son vendidas por algunos trabajadores de la salud sin la intención de proteger la salud del paciente, solo ofrecen una solución rápida al problema de la obesidad, pero no han sido evaluadas científicamente, ni garantizan su eficacia ni su seguridad. Suelen ser fármacos que aceleran inapropiadamente las funciones del sistema nervioso y las funciones cardiovasculares, poniendo en gran riesgo la salud del consumidor al presentar complicaciones cerebro y cardiovasculares.

¿Y los productos light sirven?

Los productos light en todos los países están bien elaborados y están autorizados, son aditamentos que no producen daño a la salud. El problema de estos productos es que, no son igual a cero calorías, sólo son una versión de los productos ordinarios con menos calorías, así que el número de porciones debe controlarse. Muchas personas creen que al sustituir ciertos productos por esta versión bajarán de peso y caen en su consumo obsesivo. La realidad es que si se exceden e ingieren cantidades muy abundantes de dichos productos, en lugar de bajar, seguirán ganado peso. Otro detalle es que muchos de los productos light, no proporcionan los nutrientes ideales que las personas requieren para su alimentación, por lo tanto no es más que una ingesta de “menos” calorías.

Es muy importante conservar una alimentación balanceada que proporcione los nutrientes necesarios de cada grupo nutricional de alimentos, comer con moderación, respetar las porciones y los horarios de comida, además de hacer ejercicio, de esta manera evitamos el sobrepeso y la obesidad, que pueden llevar a otras enfermedades como diabetes, hipertensión y otros problemas cardiovasculares. Además evitaremos los famosos rebotes que surgen después de someterse a una dieta rigurosa mal estructurada o no asesorada por un especialista de la nutrición.

 

Con información del Dr. Juan Eduardo García García, Médico Endocrinólogo, Coordinador de la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas Salvador Zubirán /cliobes@gmail.com