Síndrome de Ojo Seco

Síndrome de Ojo Seco

El síndrome de ojo seco se trata de la sensación de un cuerpo extraño o arenilla en la superficie de los ojos, cansancio ocular, enrojecimiento y visión borrosa. Se caracteriza por la disminución de la producción de la lágrima, ya que se alteran sus componentes y su calidad. El sector más afectado se constituye por mujeres mayores de 50 años y esta enfermedad es de las primeras causas de consulta oftálmica.

Aún se desconocen todas sus causas, se han asociado algunas infecciones como conjuntivitis alérgica, los altos índices de contaminación y el hecho de fijar la atención en algo y disminuir el parpadeo al momento en que miramos fijamente una pantalla, un libro o tan solo en una asistencia a algún evento.También se ha identificado como manifestación de enfermedades autoinmunes o reumatológicas como artritis, lupus o vasculitis.

Este síndrome puede generar complicaciones en la piel de la superficie del ojo por la falta de lubricación. Los grados de afectación son leve, moderado y severo, y dependiendo de ello, se administran lubricantes oculares, ungüentos antiinflamatorios o medicamentos por vía oral. Actualmente no hay un lubricante que pueda sustituir en su totalidad a la lágrima natural, por lo que se están realizando estudios de la microbiota y el microbioma de la superficie del ojo para mejorar la composición de estos medicamentos.

Las infecciones muy severas o avanzadas pueden producir úlceras corneales, dolor y pérdida de la visión. En estos casos se puede realizar un trasplante de córnea.

Para realizar un diagnóstico preciso se requiere de pruebas clínicas dentro del consultorio, éstas miden el tiempo que tarda la lágrima en romperse y el uso de sustancias que pintan la lágrima de ciertos colores revelan su calidad.

Se recomienda asistir a consulta con un oftalmólogo por lo menos una vez al año, aún sin presentar molestias.

 

Con información de la Dra. Jazmín Lucero Pedro Aguilar, Jefa del Departamento de Banco de Ojos, Instituto de Oftalmología Fundación Conde de Valenciana IAP.

¿Van Gogh padecía Xantopsia?

¿Van Gogh padecía Xantopsia?

Vincent Willem van Gogh fue un pintor originario de los Países Bajos del siglo XIX, considerado uno de los grandes maestros de la historia del arte. 

Entre sus más de 900 pinturas, la paleta de amarillos fue la que más utilizó, ¿pero en realidad era este color el que mejor manifestaba sus emociones? o ¿fue un padecimiento como la Xantopsia, el que le hacía percibir la realidad de este color?

Aunque no se sabe con certeza si Van Gogh la tuvo o no, sus cuadros resultan ser una excelente forma de ilustrar el mundo de las personas que la padecen.  

La Xantopsia es el nombre con el que se denomina al fenómeno por el que una persona comienza a ver todo en tintes amarillos.

Se le conoce desde hace más de 2,000 años, los romanos hablaban de ella, aunque la trataban casi como sinónimo de enfermedad mental.

Es un tipo de cromatopsia, es decir, un trastorno de la visión que hace que se perciba la realidad en un solo color. No constituye una enfermedad en sí misma, solamente es un síntoma que puede tener varios orígenes.

Entre las causas las más frecuente son efectos secundarios de algunos fármacos como los digitálicos, otras pueden ser cataratas o ictericia.

Estas personas además de ver al color blanco más amarillento, verán a los azules en un tono mucho más verdoso.

Al interrumpir el uso del digitálico, o al curar la enfermedad que esté provocando la xantopsia, dicha alteración desaparece.

Bibliografía