25/11/22 | +Descubrir

Nota: Zenyaci Morales
Ilustración: Anggraini Sitompul y Zenyaci Morales
Estos virus tienen una alta capacidad de infectividad y velocidad de reproducción, por lo que pueden ocasionar brotes.
Los norovirus son virus muy contagiosos responsables de un gran número de infecciones gastrointestinales. Pueden afectar a cualquier grupo de edad y ocasionar brotes.
Pertenecen al género Norwalk, nombre que se les asignó al ser descubiertos en un brote de la escuela con el mismo nombre en Ohio, donde se enfermaron más de 100 infantes. Existen 25 familias distintas de este microorganismo, cuyo diámetro aproximado es de 38 nanómetros. Pueden sobrevivir a bajas temperaturas (congelamiento) y al calor (hasta 60°C).
Tienen una alta capacidad de infectividad y velocidad de reproducción. Sólo se necesitan 100 partículas de virus para iniciar una infección, y una persona contagiada puede vomitar en una sola ocasión 30 millones de éstas. Un ejemplo de esto es la infección masiva que se dio en 2004 durante el concierto del grupo llamado The Charlatans, en el Music Hall de Aberdeen, Escocia, al que asistieron mil 500 personas y se contagió la tercera parte de ellas al pasar por la entrada en la que vomitó uno de los asistentes.
Estas infecciones se dan con mayor frecuencia en entornos cerrados y abarrotados como hospitales, asilos, guarderías, escuelas y, sobre todo, cruceros. En estos barcos, los riesgos radican en el consumo de agua contaminada y el vertido de la misma con restos fecales, el manejo sin higiene de los alimentos, superficies contaminadas (en donde puede sobrevivir hasta 48 horas), así como por la convivencia cercana con personas infectadas.
El primer síntoma es la aparición brusca de náuseas, seguido por vómito, diarrea sin sangre, fiebre y dolor abdominal. El mayor problema es la deshidratación del paciente. En infantes mayores de un año, es más frecuente el vómito, mientras que en los bebés más pequeños o lactantes lo es la diarrea.
La incubación de estos virus va de las 12 horas a los dos días y su genoma consiste en una sola molécula de RNA, por lo que no se han podido cultivar y se desconoce su tratamiento viral exacto. Debido a esto, sólo se pueden tratar los síntomas presentados y administrar líquidos con electrolitos, nutrientes y/o fármacos si hay deshidratación severa. A pesar de que la infección para los pacientes termina en un periodo de tres días, pueden seguir contagiando las siguientes dos semanas.
Se pueden prevenir mediante el control estrictamente higiénico de los alimentos, superficies comunes y aguas contaminadas, así como evitar el contacto entre personas ya enfermas, quienes deben aislarse.
Con información del Dr. Gregorio Rafael Benítez Peralta, Médico Internista, Gastroenterólogo y Académico de la Facultad de Medicina de la UNAM.
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02/03/22 | +Descubrir

Nota: Azucena Xancopinca
Ilustración: Arantxa Mendoza
¿Te imaginas adquirir una enfermedad y que por más medicamentos que consumas no puedas mejorar? Esto es algo que estamos ocasionando al hacer un uso deliberado de medicamentos como los antibióticos.
La resistencia a los antimicrobianos se produce cuando los microorganismos, como las bacterias, hongos, virus y parásitos, sufren cambios al verse expuestos a los antimicrobianos, por ejemplo a los antibióticos, antifúngicos, antivíricos, antipalúdicos o antihelmínticos.
Los microorganismos resistentes a la mayoría de los antimicrobianos se conocen como ultrarresistentes. Como resultado, los medicamentos se vuelven ineficaces y las infecciones persisten en el organismo, lo que incrementa el riesgo de propagación a otras personas.
En la actualidad, la resistencia antimicrobiana se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública, debido a que las infecciones causadas por microorganismos resistentes, a menudo fallan en responder al tratamiento, lo que resulta en mayor riesgo de muerte, hospitalización prolongada y altos costos hospitalarios.
Los porcentajes de resistencia continúan en ascenso, advirtiendo paso a paso sobre el inicio de una era postantibiótica, en la que se tienen opciones terapéuticas limitadas, a tal punto de carecer por completo de tratamientos disponibles.
En 1944, tres años después de la introducción de la penicilina, se reportaron los primeros aislados de Staphylococcus aureus resistentes a este antibiótico, mediante la presencia de enzimas hidrolíticas llamadas “penicilinasas”.
La carencia de opciones terapéuticas ha llevado a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierta sobre la llegada, en el siglo XXI, de una era postantibiótica, en la que a pesar de los más de 200 antibióticos desarrollados, ninguno será lo suficientemente efectivo, en un panorama similar a la era preantibiótica, en la que no se contaba con estos medicamentos.
De no controlarse el problema de resistencia, en el año 2050 se presentarán más de 10 millones de muertes por esta causa, una mortalidad mayor que la ocasionada por enfermedades crónicas como la diabetes y el cáncer.
En la práctica clínica humana se ha demostrado un uso exagerado de antibióticos, así como la prescripción inadecuada, al administrarse sin necesidad o en dosis y tiempo inapropiados. Diferentes estudios han demostrado cómo en instituciones hospitalarias la indicación del tratamiento antibiótico puede ser incorrecta en el 30 al 50 por ciento de los casos. De igual forma, en unidades de cuidado intensivo, entre el 30 y el 60 por ciento de los antibióticos prescritos son innecesarios, inapropiados o subóptimos.
Los antibióticos son usados para favorecer el crecimiento de animales de consumo humano y para asegurar una mayor producción de sus derivados, como carne, leche y huevo. Además, son frecuentemente utilizados para proteger de enfermedades y evitar afecciones bacterianas en cultivos, el ganado vacuno y bovino, las aves y en la acuicultura. De esta forma, los antibióticos son introducidos en la cadena alimentaria, y desde la niñez, las personas estamos expuestas a dosis de antibióticos que van seleccionado poblaciones bacterianas resistentes, que después pueden ocasionar enfermedades.
En la comunidad, la venta de antibióticos sin fórmula médica no está regulada, por lo que las personas pueden tener acceso a estos medicamentos, siendo los más vendidos y utilizados inclusive para infecciones virales, como otitis, gripes y faringitis, en las que no tienen ningún efecto.
Con frecuencia se ignora el papel de los diferentes actores sociales en la propagación de bacterias resistentes; más que un problema restringido sólo a los hospitales, es un asunto que afecta a la comunidad en general y, como tal, las estrategias para su control deben ser implementadas desde un punto de vista multidimensional.
Referencias:
Vanegas-Múnera JM, Jiménez-Quiceno JN. Resistencia antimicrobiana en el siglo XXI: ¿hacia una era postantibiótica? Rev. Fac. Nac. Salud Pública. 2020;38(1):e337759. DOI: https://doi.org/10.17533/udea.rfnsp.v38n1e337759
Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. Consultado el día: 09/02/2022. Resistencia a los antimicrobianos. Consultado en: https://www.paho.org/es/temas/resistencia-antimicrobianos
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13/05/21 | +Descubrir



¿Qué es una vacuna?
Una vacuna es un microbio al que se le quita la capacidad de causar la enfermedad o una parte del microbio que al introducirse en el cuerpo produce una respuesta de defensa en contra de ese microbio, y ésta consiste en la producción de anticuerpos y células de memoria específicas contra el microbio.
La mayoría de las vacunas contra COVID-19 están diseñadas para producir una respuesta en contra la proteína S del virus SARS-CoV-2, porque ésta proteína es por donde se pega el virus a la célula.
Tipos de vacunas:
- Vacunas de RNA mensajero. Se introduce el RNA en la célula, le da la instrucción para que produzca la proteína S del SARS CoV2 y se produce una respuesta inmune.
Vacunas actualmente utilizadas con esta plataforma: Pfizer y Moderna.
- Vacunas de vectores virales. Un virus diferente que no produce enfermedad lleva la información genética a una célula para que ésta produzca la proteína S y se produce una respuesta inmune.
Vacunas actualmente utilizadas con esta plataforma: Astra Zeneca, Sputnik V (Instituto de Gamaleya), Cansino, Janssen y la vacuna mexicana que inicia la fase 1 en abril del 2021 llamada Patria (Avimex).
- Vacunas de virus completo. El virus se atenúa o se inactiva, éste se inyecta, produce una respuesta inmune pero no causa la enfermedad.
Vacunas actualmente utilizadas con esta plataforma: Coronavac (Sinovac), Covaxin (Bharat Biotech), Sinopharm.
- Vacunas de proteínas. Se produce la proteína S en forma sintética o se produce la capa externa del virus sin los componentes internos, se inyectan las proteínas para que se de la respuesta inmune de defensa.
Vacunas en fase 3: Novavax
¿Qué es la eficacia y la efectividad de una vacuna?
La eficacia es la probabilidad de una vacuna de disminuir el riesgo de presentar la enfermedad en un estudio clínico controlado. La efectividad de una vacuna es la probabilidad de una vacuna de disminuir el riesgo de presentar la enfermedad en la vida real.
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