Polvos de momia “curativos”

Polvos de momia “curativos”

 

En el siglo XVII, el boticario francés Pierre Pomet (1658-1699) consideraba que productos como el tabaco, el índigo, el azúcar, así como los remedios de polvos de momia o cuerno de unicornio, eran drogas exóticas descubiertas gracias a las exploraciones y a la expansión colonial de los europeos.

Pomet fue jefe farmacéutico del Rey Luis XIV, su trabajo era considerado como el de una autoridad gracias a sus extensos viajes por Europa, en los cuales recolectó muestras botánicas y recetas de farmacia.

En 1684 publicó su obra más conocida, Histoire générale des drogues (Historia general de las drogas), en donde describe la naturaleza de distintos materiales y sus fuentes. Uno de los productos más exóticos eran los polvos de momia, común en la Medicina europea desde el siglo XII hasta el siglo XVII.

Las resinas utilizadas en el embalsamamiento de las momias tenían un aspecto similar al bitumen, un líquido negro y viscoso al que se le atribuían propiedades saludables y que los árabes denominaban “mummiia”. Con el paso del tiempo, se empezó a aplicar el vocablo “mummia” a la totalidad del proceso de embalsamado, popularizando el empleo de los cuerpos momificados como método terapéutico.

Boticarios europeos comenzaron a usar los polvos de momia y atribuir su eficacia para el tratamiento de heridas, tumores y numerosas enfermedades, incluyendo la gota y la parálisis. Con la llegada del Renacimiento y el estudio metódico de la Medicina, los polvos de momia quedaron olvidados para siempre debido a sus escasas propiedades curativas; sin embargo, Pomet lo anota en su obra dada la popularidad terapéutica que tenía en Europa.

 

Con información del Lic. Oscar Maya Corzo, Responsable de la Biblioteca “Dr. Nicolás León”, Facultad de Medicina de la UNAM. En la Facultad de Medicina tenemos la edición inglesa: A compleat history of drugs, written in French by Monsieur Pomet, Londres: printed for [William Bowyer] for R. and J. Bonwicke, and R. Wilkin [y otros], 1725. Esta obra forma parte del Fondo Antiguo de la Biblioteca “Dr. Nicolás León”, ubicada en el Palacio de la Escuela de Medicina.

 

.

Síndrome de fatiga crónica, cuando el cansancio nos excede

Síndrome de fatiga crónica, cuando el cansancio nos excede

Es normal sentirnos cansados de vez en cuando, pero hay que estar alerta si el cansancio nos roba la motivación.

Nota: Karen Hernández
Ilustración: Elvia Hernández

Falta de motivación al realizar actividades que antes causaban placer, dificultad para dormir o poder despertarse, no ver nada positivamente, dolor de cabeza, articulaciones, músculos y garganta, son algunas de las alertas que se presentan en un cuadro de síndrome de fatiga crónica.

Se trata de un trastorno crónico que se caracteriza por un cansancio rebasado que no mejora con el descanso, dificultad de concentración, memoria e impedimento para realizar las tareas cotidianas. Más que agotamiento físico, la principal causa identificada es el desgaste emocional al estar expuesto a un estrés excesivo, principalmente en el ámbito laboral.

Por su sintomatología, se puede confundir con depresión, artritis reumatoide y cáncer, entre otras enfermedades. En ocasiones a estos síntomas se le suma la presencia de alteraciones en la alimentación, como no tener hambre o comer de más. Afecta socialmente a quienes lo padecen porque consideran que son incomprendidos y poco valorados, por lo que muchas veces prefieren aislarse.

Se diagnostica de forma clínica, es decir, en caso de sentirse identificado con los síntomas anteriormente mencionados se recomienda acudir con un médico, quien podrá sugerir un tratamiento que mejore esta condición, ya que puede llegar a incapacitar al individuo.

Se puede prevenir al dedicar tiempo a sí mismo, mejorar los hábitos de sueño y alimentación, hacer ejercicio y tener momentos de entretenimiento que permitan enfocarse en las cosas positivas de la vida. Es importante crear redes de apoyo con amigos, colegas y familiares.

 

Con información de la Doctora Jacqueline Cortés Morelos, Académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina de la UNAM.

 

.

Recomendación de cine: El Doctor (1991)

Recomendación de cine: El Doctor (1991)

Nota: Felipe Aliaga
Ilustración: Jhennifer Martínez

Esta película es protagonizada por William Hurt, como Jack MacKee, un doctor que experimenta una transformación en su visión de la vida, de la enfermedad y de las relaciones humanas. Dirigida por Randa Haines, directora y productora de cine y televisión. Su obra está basada en una versión del libro del Dr. Edward Rosenbaum, 1988: A Taste Of My Own Medicine.

La historia narra cómo el Dr. MacKee vive en su propio hospital, como paciente común, el mismo trato inadecuado que daba a sus enfermos. Este doctor es un prestigioso cirujano cardiovascular que se muestra bastante insensible hacia el padecer de los pacientes, hasta que sufre un tumor de laringe y vive en carne propia la importancia de la empatía y comunicación en la relación médico-paciente. 

Con la enfermedad, descubre aquello que no aprendió ni en la universidad ni en su trabajo: todos los médicos terminan siendo pacientes, y así como ellos tratan, están enseñando a sus residentes cómo quieren ser tratados cuando estén enfermos.Cuando el Dr. MacKee se reincorpora al trabajo, después de controlar su enfermedad, lo primero que hace es obligar a sus residentes a estar ingresados 72 horas como enfermos en el hospital: ‘Así podréis aprender lo que nunca me explicaron a mí’.

La vida humana tiene un valor absoluto e inviolable. Es una responsabilidad enorme para los profesionales de la salud, que genera una reflexión continua del uso correcto del conocimiento para sanar y no para dañar. 

 

 

 

Día Mundial contra la Rabia

Día Mundial contra la Rabia

 

 

De acuerdo con el CDC, la rabia es una enfermedad viral mortal pero prevenible y más del 90% de los casos ocurren en animales salvajes.

La rabia es causada por un virus del género Lyssavirus, el término griego ‘Lyssa’ significa Locura. Existen 14 especies de las cuales 1 es el que causa la mayoría de las infecciones.

Este género pertenece a la familia Rhabdoviridae que afecta a todos los órdenes del planeta.

Sus orígenes se remontan a los murciélagos insectivos, que pudieron adquirirla mediante la alimentación de insectos infectados o consumieron los ancestros del virus que después evolucionaron y saltaron a los carnívoros, especialmente a los canidios.

Afecta todos los mamíferos puesto que tienen células nerviosas y aunque no las destruye, secuestra su metabolismo, por lo que cambia el comportamiento de la persona o animal infectados.

Bastó que los seres humanos intentaran domesticar a los perros, lo que diseminó la enfermedad en el viejo mundo. Se trasladó a América a través de la colonización, ya que los colonizadores traían a sus perros.

Su periodo de incubación es de 1 mes, lo que duraban aproximadamente los viajes entre el viejo mundo y las Américas. En el siglo XIX se dan las más grandes epidemias de rabia.

México ha sido reconocido y certificado por la OPS y la OMS como uno de los primeros países de Latinoamérica en erradicar el ciclo de rabia.

Esta enfermedad es prevenible mediante las vacunas, pero una vez que se ha adquirido y llega al sistema nervioso central ya es 100% incurable y mortal.

No se debe dejar de vacunar a los perros, ya que este virus sigue presente en la vida silvestre.

 

Con información del Dr. Andrés Velasco Villa, Químico bacteriólogo y parasitólogo, Mtro. en Microbiología y Dr. en Ciencias biomédicas. Investigador de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Recuperado del programa +Salud Radio FacMed: