La Clínica que evita el contagio de VIH de la mujer embarazada a su bebé

La Clínica que evita el contagio de VIH de la mujer embarazada a su bebé

 

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) ataca directamente al sistema inmunológico, es decir, tu organismo pierde la capacidad de generar los anticuerpos necesarios para defenderse de otras infecciones ocasionadas por bacterias, parásitos, hongos u otros virus. Puede pasar mucho tiempo para que el VIH se desarrolle y manifieste síntomas. Cuando éstos comienzan a aparecer y se vuelven crónicos, se dice que la infección ha evolucionado a su fase terminal o también llamada Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Los síntomas del SIDA se manifiestan a través de la pérdida constante de peso sin una razón aparente, infecciones repetitivas pulmonares o diarreicas que no se curan con un tratamiento normal prescrito por el médico y la aparición de hongos blancos en el interior de la boca.

El VIH se adquiere a través de relaciones sexuales, transfusiones sanguíneas o el uso de jeringas con sangre infectada. Si una mujer embarazada se infecta con VIH, es posible que infecte al bebé al momento del parto o por alimentarlo con la leche materna.

La Facultad de Medicina en conjunto con la Unidad de Medicina Experimental del Hospital General de México dispone de una clínica especializada que atiende a niños en riesgo de ser infectados por su madre, o bebés, niños y adolescentes hasta los 18 años que ya lo están y que no cuentan con seguridad social. Dentro de sus servicios, provee medicamentos antirretrovirales, los cuales debe tomarlos diariamente el niño que ha sido infectado, logrando alcanzar ciclos de vida que en la actualidad van de 20 a 23 años.

La prueba que se realiza a menores de 18 meses es llamada Carga Viral de VIH, a los mayores de esta edad se les realiza la prueba llamada ELISA.

Si el VIH en una embarazada es diagnosticado a tiempo, es posible evitar el contagio a su bebé con un 98% de efectividad, el tratamiento consiste en proporcionar antirretrovirales durante el embarazo, realizar el parto mediante cesárea y no alimentar al bebé con la leche natural del seno materno, en lugar de ésta se proporcionará leche maternizada en lata.

Con motivo del día mundial de la lucha contra el VIH/SIDA te recordamos que el uso del condón y realizarse la prueba del VIH al inicio del embarazo ayudará a disminuir el riesgo de contagio.

 

Con Información de la Dra. Noris Pavia Ruz, responsable de la Clínica para niños con Inmunideficiencia Adquirida, UNAM-Hospital General de México «Dr. Eduardo Liceaga».

Tamiz Neonatal

 

Es un estudio estandarizado que se le debe realizar a todos los recién nacidos entre el 3er y 5to día de vida, para detectar enfermedades metabólicas que pueden condicionar riesgos graves en el recién nacido como retraso mental o incluso la muerte.

Una vez que se obtiene los resultados del tamiz neonatal (que normalmente es en aproximadamente 3-4 días) si el resultado fue “normal” el bebé tienen altas probabilidades de encontrase sano. De lo contrario, si algo algo sale alterado se repetirá la prueba y de salir nuevamente mal se procederá a hacer pruebas específicas para las enfermedades mencionadas y poder ofrecer al recién nacido el tratamiento más adecuado.

Es importante hacer énfasis en que se debe realizar la prueba y evitar las graves consecuencias de una detección tardía.

 

Con información de la Dra. María de Lourdes Flores Orozco, Médico Pediatra y Neonatóloga, Adscrita al servicio de Neonatología del Hospital Juárez de México.

Día mundial de la Espina Bífida

Día mundial de la Espina Bífida

 

La espina bífida es un defecto que se genera en el tubo neural durante el tercer mes de desarrollo embrionario. El tubo neural es aquel del que se forma la columna vertebral y el sistema nervioso central de un bebé. Esta malformación afecta directamente a las vértebras y puede acarrear diversos problemas a un bebé al nacer, como la imposibilidad de caminar, problemas neurológicos y psicomotores, así como la presencia de hidrocefalia, es decir, la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. La mejor manera para diagnosticarlo es mediante ultrasonido y ecografía fetal desde la semana 12 del embarazo, aunque la mayoría de los casos se detectan en la semana 20 o quinto mes. La mayoría de los casos de espina bífida no han sido relacionados con una causa específica, sin embargo, algunos de ellos pueden producirse por la carencia de ácido fólico o por algún problema genético o cromosómico.

La UNAM cuenta con una unidad especializada para corregir esta malformación entre la semana 20 y la 26 del embarazo. La Unidad de Investigación de Neurodesarrollo, que depende del Instituto de Neurobiología, ubicado en Querétaro, cuenta con el Departamento de Cirugía Fetal instalado en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer de Querétaro, y se encarga de corregir el defecto de espina bífida, entre otros problemas relacionados con el desarrollo fetal. Cuando el defecto de espina bífida es detectado a tiempo, se puede realizar una una especie de cesárea a la madre para extraer el útero, realizar dos incisiones por las cuales se interviene al feto, se cierra y se continúa con el desarrollo fetal. Esta cirugía puede proporcionarle al bebé la gran posibilidad, de hasta un 60%, para caminar y disminuir los riesgos neurológicos y psicomotores.

La corrección de espina bífida también puede realizarse al momento de nacer, sin embargo las posibilidades de mejorar los riesgos son menores y en ambos casos el bebé requerirá de una terapia de rehabilitación.

1 de cada 2 mil 500 bebés nace con espina bífida. Se han realizado más de 200 cirugías fetales a nivel mundial.

 

Con información del Dr. Rogelio Cruz Martínez, Jefe del departamento de cirugía fetal del Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer de Querétaro, Investigador Asociado a la Unidad de Investigación de Neurodesarrollo del Instituto de Neurobiología de la UNAM, rcruz@medicinafetalmexico.com

Hoy se conmemora Día Mundial del Niño Prematuro

Hoy se conmemora Día Mundial del Niño Prematuro

  

El periodo normal de gestación en un embarazo es de 37 a 42 semanas, popularmente conocido como ‘de 9 meses’. En algunas ocasiones el parto se presenta antes, entre la semana 22 y la semana 36 con 6 días, dando a luz a un bebé que se dice prematuro porque sus órganos no han alcanzado la madurez necesaria para la supervivencia. Se puede presentar a cualquier edad de la vida reproductiva de una mujer, sin embargo, es más frecuente en mujeres adolescentes de bajos recursos y en los países subdesarrollados debido a la falta de información, falta de apoyo familiar al tratar de ocultar su embarazo y a una alimentación carente de los nutrientes necesarios para el desarrollo del bebé.

El ácido fólico tiene una participación importante para evitar un parto pre término o anticipado y la malformación en el sistema nervioso central del bebé. Un bebé prematuro puede presentar diversas afectaciones como problemas respiratorios, digestivos, inmunológicos, es decir, que no genera los anticuerpos necesarios para combatir las bacterias que causan infecciones; problemas con su desarrollo psicomotriz, esto es, que se sentará, gateará, y caminará tardíamente, así como en el control de sus esfínteres; problemas neurológicos, con el habla y de aprendizaje. Es sumamente importante que toda mujer embarazada acuda a revisión médica desde la primer sospecha de embarazo y ausencia de la menstruación para dar un seguimiento frecuente a su embarazo y así evitar cualquier anomalía.

1 de cada 10 recién nacidos vivos es prematuro. La primer causa de mortalidad en bebés en su primer año de vida es la prematurez, y la segunda en sus primeros 5 años de vida. 7mil bebés mueren al día en el mundo por prematurez.

 

Con información de la Dra. Teresa Fuentes Sancén, Profesora de Asignatura del Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina, UNAM / terefs3009@gmail.com

Esto le ocurre a tus pulmones cuando fumas

Esto le ocurre a tus pulmones cuando fumas

 

La mayoría de la gente que fuma comienza a hacerlo en la pubertad o adolescencia por imitación o presión social, desde ese momento los pulmones empiezan a deteriorarse. Aunque se deje de fumar, el daño sigue de una manera más lenta pero continúa y se pueden llegar a desarrollar diversas enfermedades, entre ellas, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

La EPOC es una enfermedad que se caracteriza por una limitación al flujo de aire, generalmente progresiva, causada por una inflamación anormal de los pulmones ante gases como el humo del tabaco.

Otros factores que pueden causar EPOC, son el humo de leña o carbón, la polución ambiental y la inhalación de sustancias químicas industriales como polvos o solventes.

¿Cómo actúa la EPOC?

De la tráquea se desprenden dos conductos llamados bronquios que la conectan con los pulmones, éstos se ramifican, a su vez, en conductos más pequeños llamados bronquiolos y en el extremo de los bronquiolos encontramos a los alveolos que se encargan de intercambiar el oxígeno del aire que inhalamos, por el bióxido de carbono que exhalamos. Con el humo o aire contaminado los bronquios y bronquiolos se inflaman y se disminuye el espacio por donde circula el aire.

Si la presión aumenta por la inflamación constante de los bronquiolos, los alveolos rompen las paredes que los dividen entre ellos aumentando considerablemente su tamaño. Entonces el aire puede entrar pero ya no sale fácilmente, el pulmón aumenta progresivamente su volumen y deja de realizar correctamente su función.

Los síntomas de la EPOC son:

– Sensación de falta de aire o también llamada disnea al correr, caminar o subir escaleras
– Tos que habitualmente se presenta por las mañanas con o sin flemas
– Ruidos como silbidos y ronquidos bronquiales por la circulación forzada de aire
– Manos y uñas moradas por la falta de oxígeno en etapas avanzadas

Para realizar un diagnóstico correcto de la EPOC se debe realizar:

– Historia clínica
– Exploración física
– Radiografía de tórax
– Gasometría arterial, que sirve para medir la cantidad de oxigeno y CO2 que se encuentra en la sangre, entre otros gases.
– La espirometría es la prueba más precisa para diagnosticar la EPOC porque mide el volumen respiratorio forzado y es posible realizarla en el consultorio médico.

Otras medidas que se deben tomar es que toda persona con EPOC, se vacune contra la influenza y neumonía, se deben prevenir las infecciones agredas y otras enfermedades de carácter respiratorio.

Para tratar eficazmente a un paciente con EPOC lo más indispensable es que deje de fumar o exponerse a humos y sustancias tóxicas, la administración de oxígeno por lo menos 15 litros por día y medicamentos bronquiodilatadores, el uso de nebulizadores y otros medicamentos.

 

Con información del Dr. Leon Green Schneeweiss, Ex jefe de Cirugía de Tórax del Instituto Nacional de Cancerología / leongreens@hotmail.com