Migraña, más que un dolor de cabeza

Migraña, más que un dolor de cabeza

 

Esta enfermedad afecta a más de 20 millones de personas en el mundo y va más allá de un simple dolor de cabeza o cefalea, se origina en las arterias del sistema nervioso central, en la cual las neuronas producen sustancias químicas que provocan que los vasos sanguíneos se inflamen temporalmente, ocasionando un intenso dolor.

Existen ciertos factores generales que van a propiciar que las personas que padecen esta enfermedad desencadenen estos episodios con mayor intensidad como los sustos, el estrés, nervios o periodos menstruales, en el caso de las mujeres; y también llamados disparadores de migraña, los cuales van a depender de cada persona y es importante que los reconozcan, ya que pueden ir desde un alimento u olor, hasta una situación del medio ambiente como la altura o la temperatura.

En algunos casos de migraña existe un fenómeno previo al ataque llamado aura, el cual se presenta por lo menos 30 minutos antes y genera sensaciones anormales que le indican al paciente que sufrirá un ataque, como percibir olores desagradables o ver luces.

Síntomas

Para poder determinar que se trata de una migraña se deben presentar por lo menos 5 episodios de un dolor de cabeza con las siguientes características:

  1. Dolor que dura entre 4 a 72 hrs.
  2. Es unilateral
  3. Intensidad moderada- severa
  4. Se activará con la actividad física
  5. Dolor punzante
  6. Náuseas y/o vómito, molestia a la luz y el ruido

Si presentas alguno de los síntomas es importante que consultes a tu médico, no te automediques, haz ejercicio y come sanamente.

 

Con información del Dr. Felipe Arturo Vega Boada / Departamento Neurología, del Instituto de Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición «Salvador Zubirán» / fega@att.net.mx

 

¿Alergia al agua?

¿Alergia al agua?

 

Te imaginas que, al nadar, sudar o bañarte tu cuerpo se llenara de ronchas, se convertiría en un problema para poder llevar a cabo tus actividades cotidianas. Pues esto es una realidad, se trata de una enfermedad rara llamada urticaria acuagénica, es decir alergia al agua.

Es ocasionada cuando la piel está en contacto con el agua, independientemente de la temperatura o pureza que tenga. Comienzan a salir ronchas rojas por todo el cuerpo, principalmente en el cuello, pecho, hombros, brazos y espalda, acompañadas de una comezón intensa.

El problema puede surgir a los pocos minutos de haberse expuesto al agua, y van a desaparecer una vez que la piel se seca. A las personas que la padecen, se les recomienda un aseo de periodos menores a 10 minutos, con agua tibia, utilizando un sustituto de jabón y una vez que terminen, un secado inmediato por toda la piel.

En realidad, se desconocen los motivos que la causan, pero se cree que no es propiamente el agua la que la ocasiona, sino algún antígeno que se encuentra en ella, haciendo a la piel susceptible al contacto. Tiene mayor presencia en las mujeres durante la etapa de la pubertad.

El tratamiento consiste, entre otros, en el uso de medicamentos que inhiban a las células de la piel a liberar las sustancias que producen los síntomas, llamados antihistamínicos, antes de estar en contacto con el agua. Una alternativa puede ser utilizar sustancias aceitosas como la vaselina, que van a funcionar como método de barrera contra los líquidos. La fototerapia con rayos ultravioleta (UVB), también ha demostrados ser eficaz en algunos casos.

Aunque existen tratamientos para que estas personas puedan disminuir los efectos de esta alergia, por la rareza de la enfermedad aún son muy deficientes, por lo que es inevitable que interfiera en su calidad de vida, pues el agua es algo que está presente en nuestras actividades básicas de todos los días. Lo que significa que estas personas ni siquiera pueden disfrutar de un baño caliente, un día bajo la lluvia o nadar en una alberca, por más limpia que esté. ¿Te imaginas que difícil?

Con información de la Dra. Zamira Faride Barragán Estudillo / Académica de la Clínica Oncodermatología, Facultad de Medicina UNAM /zamira_barragan@hotmail.com / www.oncoderma.facmed.unam.mx

 

 

 

 

 

Cuando ya se te olvidan las cosas…

Cuando ya se te olvidan las cosas…

 

La pérdida de la memoria es parte del proceso del envejecimiento, pero hasta qué punto esto puede ser normal. Cuando existe un evidente deterioro de facultades y capacidad de memoria podríamos estar hablando de un deterioro cognitivo leve.

Quienes lo padecen comienzan como una queja subjetiva de memoria, es decir, empiezan a olvidar cosas rutinarias como ¿dónde dejé las llaves? o ¿dónde estacioné el auto?

En México se estima que existe de un 12 a 14 porciento de personas, de más de 60 años, con este padecimiento.En caso de que el problema continuara evolucionando, puede llegar a una demencia, en donde además de la pérdida de memoria, se comenzará a tener problemas con otras facultades como la de independencia, en donde ya no se pueden llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria como el aseo personal, comer por sí mismo o ir al baño. Aunque esto suele ser un proceso, no todas las personas que tienen deterioro cognitivo leve llegan a una demencia, ni todas las personas que tienen demencia pasaron por un deterioro cognitivo leve.

Para prevenirlo es importante mantener una alta reserva cognitiva, es decir, las personas que han tenido más actividad intelectual durante su vida, han leído, tienen capacidad de resolver problemas, juegan ajedrez, tocan un instrumento, bailan o hablan dos idiomas, disminuyen por mucho las probabilidades de padecerla.

Otros de los factores de suma importancia son la alimentación y el deporte. Una dieta rica en antioxidantes, ácido omega 3, omega 6, DHA, así como una actividad física constante protegerán del deterioro cognitivo. Por el contrario, la depresión, el aislamiento social y la hipertensión, fomentarán su desarrollo.

 

Con información del Dr. Antonio Villa Romero / División de Investigación Facultad de Medicina / avilla@unam.mx

La labor social de la cirugía plástica

La labor social de la cirugía plástica

En México existe un gran desconocimiento del especialista al que hay que recurrir según el padecimiento que tengamos, lo que muchas veces causa que caigamos en manos de personas no capacitadas para esta labor.

Una de las especialidades que más padece esta problemática es la cirugía plástica y reconstructiva, pues comúnmente se le reconoce por hacer de nuestro físico el más atractivo, dejando a un lado su labor humanitaria, que es el eje principal de su existir. De hecho, sus orígenes se remontan a las guerras, en donde las amputaciones y mutilaciones se daban en grandes cantidades, generando la necesidad de que los médicos pudieran hacer procedimientos reconstructivos, no sólo para salvarle la vida a la gente, si no para devolverle su integridad, anatomía y la función de sus órganos.

Esta especialidad tiene como objetivo restituir la anatomía y funcionalidad de los tejidos del cuerpo, para lograr que el paciente tenga una calidad de vida apropiada y su base es lo reconstructivo, agrupando a grandes áreas entre las que se encuentra la cirugía estética, sin embargo; sus principales enfoques son:

-Malformaciones congénitas en cara o extremidades. Estas afectan el aspecto físico o causar limitantes en los órganos, como inmovilidad, sordera, retraso mental o hasta la muerte si no son tratadas a tiempo.

-Secuelas de quemaduras. Si los daños que son ocasionados por las quemaduras no son manejados de manera oportuna y correcta, la cicatrización ocasiona la pérdida de movilidad y daño permanente en órganos y tejidos.

-Secuelas de cáncer. El caso más común de la cirugía oncológica es el de mama. Permite a las personas reconstruir cualquier parte afectada por cáncer, ya sea por medio de implantes o con el mismo tejido del paciente.

-Secuelas de alguna lesión traumática. Principalmente ocasionadas por accidentes como los de tránsito, hogar o trabajo, éstos pueden poner en riesgo la vida de las personas u ocasionar heridas secundarias con grandes complicaciones.

Mediante la cirugía plástica y reconstructiva las personas pueden recuperar su estructura anatómica y un funcionamiento de sus órganos, y en conjunto con otras especialidades como la fisioterapia, oncología o dermatología, trabaja día a día por brindar nuevas oportunidades de vida para quienes realmente lo necesitan.

 

Con información de la Dra. Rosa Amalia Espinoza, cirujana plástica de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.