22/03/17 | +Saludable
Tener la posibilidad de bucear es sin duda una experiencia única e inolvidable, pero puede llegar a tener consecuencias que repercutan en graves problemas de salud sino se tiene la información adecuada.
Existe la probabilidad de que la llamada enfermedad descompresiva o «enfermedad del buzo» se llegue a presentar. Ésta se conforma de dos síndromes que están íntimamente relacionados: el embolismo arterial gaseoso y el síndrome por descompresión.
El embolismo arterial gaseoso es causado por el gas que respiramos al momento de bucear, el cual está comprimido debido a las condiciones del tanque de oxígeno y a la profundidad en la que se está buceando. En el momento en el que las personas respiran por este tanque, pueden quedar atrapadas pequeñas partículas de oxígeno o burbujas de aire en los alveolos pulmonares, que si no son liberadas, viajarán libremente por medio de la sangre, afectando principalmente al cerebro o a otros órganos como el corazón. El riesgo de este síndrome se puede presentar en descensos mínimos de un metro o de un metro y medio de profundidad.
Por su parte, el síndrome por descompresión se manifiesta con moretones en la piel. En este caso, el aire puede viajar por las arterias a diferentes partes del cuerpo y a la hora de ascender, como en el caso de un vuelo en avión, esas burbujas atrapadas aumentan de volumen, lo que hace que cada vez haya más dificultad para respirar. Éste se presenta a profundidades de 3.6 metros hacia abajo.
En cualquiera de los dos casos pueden aparecer síntomas en 24 horas y si a esta probabilidad de riesgos le agregamos el viajar en avión, avioneta o helicóptero, o subir a una montaña antes de que el cuerpo se desature por completo, aumentará considerablemente el riesgo de padecer un ataque de descompresión, que puede culminar accidente cerebrovascular, ataque cardíaco, embolia, entre otras consecuencias.
Es por ello que el lugar en donde pretendas bucear debe estar certificado y ofrecer un curso en donde se brinde esta información. Pregunta cuánto tiempo debes dejar pasar para poder tomar un vuelo dependiendo de la profundidad a la que descenderás y el tiempo de inmersión, normalmente se debe dejar pasar un periodo de entre uno y tres días.
Con información del Dr. Jorge Baruch Díaz, responsable de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la Facultad de Medicina de la UNAM.
22/03/17 | +Descubrir
El vals y los vestidos ya han quedado en el olvido, lo que está de moda es «embellecerte», sin importar que para ello el bisturí tenga que jugar un papel importante en tu cuerpo. La operación estética de nariz o rinoplastia, es uno de los cinco procedimientos más solicitados en cirugía plástica en la actualidad, tanto en hombres como en mujeres de todas las edades.
Se trata de una cirugía que permite modificar la forma de la nariz, ya sea por cuestiones estéticas o de salud, debido a defectos de nacimiento, accidentes o para corregir la respiración. Según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS por sus siglas en inglés) México se encuentra entre los cinco primeros países en el mundo donde más se realiza este procedimiento quirúrgico, por debajo de Estados Unidos, Brasil, Corea del Sur y la India.
La popularidad de esta intervención ha aumentado de tal manera que en los últimos años se ha registrado un incremento de pacientes menores de 17 años, a quienes lo último que les importa es el riesgo que corre su salud, pues su cuerpo aún está en desarrollo y someterse a una intervención podría afectar su madurez física. De acuerdo con el médico Fernando Lujan Olivar, integrante del Subcomité Académico de Cirugía Plástica y Reconstructiva de la UNAM, “la principal razón por la que los jóvenes se operan es estética. Se debe a los modelos culturales, en donde el sinónimo de belleza implica un estilo de vida saludable, peso ideal, líneas corporales armónicas y sin defectos físicos».
El doctor Luján señala que al no existir alguna normativa que impida a un médico realizar una operación de cirugía estética a un menor de edad, a muchos jóvenes se les ha hecho «fácil» cambiar una celebración tradicional, como los XV años o una graduación, por una transformación de nariz». Consideran que al no ser prohibida, la intervención no significa un riesgo para su salud».
La recomendación de los médicos para los padres es que deben identificar el motivo por el cuál surge este deseo del cambio en sus hijos, pues podría ser causa de conflictos inconscientes como una baja autoestima, autoafirmación o algún problema social como el bullying.
Con información del Dr. Fernando Lujan Olivar, integrante del Subcomité Académico de Cirugía Plástica y Reconstructiva de la, Facultad de Medicina de la UNAM.
10/02/17 | +Cultura
El arte requiere de musas, o al menos eso ha demostrado la historia. Sin embargo, es curioso que las musas de algunos de los más grandes exponentes artísticos a nivel mundial fueran precisamente sus padecimientos. Y es que mientras unos sufren depresión, hartazgo o ira por no mantener su salud, otros aprovecharon su condición para dejarnos algunos de las creaciones más alabadas por la crítica.
A continuación te presentamos a cinco artistas cuyo trabajo seguramente reconocerás.
1.Frida Kahlo/Fibromialgia
En su diario se encontró un dibujo de ella misma donde aparece desnuda. En este, aparecen 11 flechas que señalan las partes de su cuerpo más vulnerables. Estas 11 zonas corresponden a sitios anatómicos llamados “puntos sensibles”, que en la actualidad son característicos en las personas con fibromialgia.

2. Beethoven/Sordera
El músico comenzó a perder la audición a los 28 años, y fue hasta 20 años después que quedó sordo por completo. Esto no impidió que siguiera dedicándose a la composición artística, sino que modificó su estilo y lo refinó. Una de sus más celebradas obras es la Sinfonía No. 9, que compuso cuando ya estaba completamente sordo.

3. Van Gogh/Daltonismo
Historiadores de arte, neuropsiquiatras y oftalmólogos han coincidido en que el artista podría haber tenido dificultad en la percepción de los colores (daltonismo) e incluso se ha sugerido que también padecía xantopsia, una alteración en la percepción de los colores en la cual todos los objetos tienen un tono amarillento.

4. Louis Braille/Ceguera
El pedagogo que diseñó un sistema de lectura para personas con discapacidad visual perdió la vista a la edad de tres años. Tras un accidente en el taller de su padre, se infectó el ojo derecho, que también dañó su ojo izquierdo, lo cual le ocasionó una ceguera irreversible.
5. Mozart/Faringitis
Un grupo de investigadores británicos, austríacos y holandeses realizó una investigación en 2009 que reveló que la posible causa de muerte del compositor fue una enfermedad renal provocada por una infección (probablemente de garganta), es decir, una faringitis. Durante su padecimiento, el músico compuso Requiém, para el momento de su muerte.
Con información del Dr. Gabriel Oshea Cuevas.
08/02/17 | +Descubrir

Existe un grupo de testigos poco considerados en una escena de crimen que pueden brindar más información de lo que se podría imaginar. Nos referimos a los insectos, los cuales son objeto de estudio para la Entomología Forense y que pueden fungir como testigos no humanos determinantes a la hora de resolver un crimen o alguna implicación legal.
Cuando un cuerpo entra en proceso de descomposición, después de 72 horas se comienza a perder información muy valiosa para poder determinar su causa de muerte, sustancias involucradas, lugar del descenso, entre otras. La Entomología Forense, en su rama médico legal, se aplica principalmente para poder calcular el intervalo post-mortem, es decir, el tiempo que ha transcurrido desde que un cadáver o un proceso en descomposición es descubierto hasta el momento en que los insectos o fauna asociada a estos procesos ha llegado a ese cadáver. Uno de los primeros organismos en llegar a una descomposición cadavérica son las moscas, ya que cuentan con un sistema que les permite detectar a largas distancias estos procesos. Sin embargo, su principal actividad no es el alimentarse, sino la de depositar sus huevecillos en la materia en descomposición para que posteriormente emerjan sus larvas las cuales se alimentarán de este cadáver. La labor surge en determinar la edad que tengan las larvas depositadas, calculando así el tiempo que llevan ahí, considerando las condiciones meteorológicas del lugar.

En la Licenciatura de Ciencia Forense, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un grupo de alumnos y académicos, a cargo del doctor Carlos Pedraza Lara, está trabajando en documentar y catalogar los organismos involucrados en los procesos legales, de forma que cada uno de ellos tenga una base de datos asociada con información gráfica, geográfica y una colección de tejidos.
Una vez que esté listo, el catálogo quedará a disposición de la nación, ya que actualmente no existe un sistema que incorpore la diversidad de especies que podemos encontrar en el país. “Hace falta un esfuerzo nacional para que la información pueda ser puesta a disposición de los usuarios finales. Lo que estamos haciendo es un trabajo muy importante, probablemente uno de los esfuerzos más importantes en México para documentar la fauna de insectos”, asegura el doctor Pedraza. De esta manera podríamos encontrar datos que nos ayude a saber si una persona o una mascota ha sido abusada o ha habido negligencia en su trato, determinar si un cadáver ha sido trasladado del lugar de su descenso, saber si un cuerpo contenía sustancias tóxicas que le indujeron a la muerte o determinar el tiempo que lleva en descomposición, esta información manejada de manera adecuada, podría darle un giro a los juzgados en México.
Con información del Dr. Carlos Pedraza Lara, Profesor de la Licenciatura en Ciencia Forense, UNAM.
08/02/17 | +Saludable

El tabaquismo es uno de los problemas de salud pública más importantes a nivel mundial, con más de mil 300 millones de consumidores de tabaco y 6 millones de muertes anuales, representa para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la principal causa prevenible de enfermedad, discapacidad y muerte prematura. En México, el número de consumidores de tabaco asciende a alrededor de 17 millones y la mortalidad a aproximadamente 65 mil decesos cada año.
Diversos estudios han demostrado que ocho de cada 10 fumadores quieren dejar de fumar, sin embargo, la alta capacidad adictiva de la nicotina, así como la gran dependencia psicológica que genera el consumo de tabaco representan dos grandes obstáculos para lograr este propósito.
Un grupo especialmente vulnerable al tabaquismo debido a su actividad laboral son los operadores de transporte público de la Ciudad de México. Sus jornadas laborales rebasan las ocho horas y deben lidiar con tránsito intenso diariamente lo que les genera estrés y ansiedad; sus ingresos en muchas ocasiones no alcanzan a llegar al sueldo mínimo y carecen de servicios médicos.
Es por esto que a solicitud del Centro para el Fomento de la Educación y la Salud de los Operarios del Transporte Público de la Ciudad de México (Cenfes, A.C.) y del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México (IAPA), la Dra. Guadalupe Ponciano, Coordinadora del Programa de Prevención e Investigación del Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desarrolló la intervención “De una vez y para siempre…hoy sí dejo de fumar”.
Se trata de un programa de consejería breve para dejar de fumar en forma de un audio libro que incluye información sobre los efectos del consumo de tabaco en el organismo, así como el daño que causa el humo de tabaco a las personas que están a su alrededor, como son los pasajeros de los microbuses y/o taxis que conducen, el gasto que representa fumar y los beneficios de dejar de consumir tabaco.
El programa incluye una guía de consejos prácticos, basados en evidencia científica que orienta paso por paso a los fumadores que quieran dejar de fumar a hacerlo de manera segura realizando cambios en su estilo de vida y en su forma de pensar que los apoyen a lograr y mantener la abstinencia.
Lo interesante es que el programa se presenta en forma de 12 pistas en un CD, lo que facilita su escucha durante las jornadas laborales de los operarios y cada pista inicia con una canción muy conocida que además de ponerlos a cantar se refiere a la parte del proceso en la que se encuentran, las canciones utilizadas son:
- La Plaga: el tabaquismo es una verdadera “plaga” para la humanidad, aquí se proporcionan datos epidemiológicos sobre la magnitud de esta adicción y se recuerda esta canción de rock.
- Tu cárcel: se habla sobre la gran capacidad adictiva de la nicotina que junto con la dependencia psicológica que genera el tabaquismo, se transforman en literalmente “una cárcel” para el fumador adicto.
- Olvidé respirar: esta es la canción que da inicio a la información sobre los efectos del tabaquismo en el aparato respiratorio y cómo es que muchos fumadores “olvidan respirar” y lo único que hacen es darle el “golpe” al humo de tabaco.
- Matador: se refiere al impacto que tiene el consumo de tabaco sobre la mortalidad, lo que lo transforma en un gran “matador” de fumadores.
- Peso sobre peso: muchos recordarán la famosa canción de Chava Flores: “…oye Bartola ahí te dejo esos dos pesos, pagas la renta, el teléfono y la luz…”, es una excelente entrada para hablar sobre los gastos que genera el consumo de tabaco y cómo éstos impactan sobre la economía familiar.
- ¿Y cómo es él?: este romántico tema nos permite preguntarle al fumador cómo es su relación con el tabaco, invitarlo a reflexionar cómo se inició en el tabaquismo y cuáles son los motivos que hacen que se mantenga fumando.
- Pregúntame: ahora debemos pedirles a los fumadores que respondan unos cuestionarios incluidos en el CD para poder definir la intensidad de sus dependencias física y psicológica a la nicotina.
- Hoy voy a cambiar: ¿quién no recuerda este tema que hizo famoso una de las divas más controvertidas de la canción en México? Este sentido tema nos invita a cambiar y a hacerlo hoy, fijando ya la fecha para dejar de fumar.
- Me haces falta: los primeros días después de haber dejado de fumar pueden provocar una serie de síntomas y signos desagradables que se conocen como síndrome de abstinencia. En esta pista se le explica al fumador el porqué siente que el cigarro “le hace falta» y cuáles son los síntomas más frecuentes de la abstinencia.
- Qué ganas de no verte nunca más: una vez que se ha realizado el esfuerzo de dejar de fumar, qué ganas de no volver a ver al cigarro, sin embargo, el exfumador estará en contacto con éste en múltiples ocasiones por lo que en esta pista se les brindan una serie de consejos que le permitirán mantener su abstinencia.
- No volveré: canción que es clásica de los rompimientos amorosos, nos sirve para compartir con el exfumador la importancia de mantener la abstinencia y de valorar todo el esfuerzo que ha realizado hasta este momento para mantenerse sin encender un cigarro.
- Aguanta corazón: a través de este tema nos solidarizamos con el fumador valorando lo que significa haber dejado de fumar y le motivamos a continuar en abstinencia con una serie de consejos y de información sobre los beneficios que representan en términos de salud y calidad de vida para su organismo, el haber dejado de fumar.
Así pues, además de recordar las melodías que en algún momento hemos cantado, éstas son utilizadas como un pretexto para tener un Programa de Cesación del Tabaquismo amigable, fácil de utilizar y de seguir.
Se realizó un estudio piloto para evaluar su eficacia, incluyendo 400 fumadores, (98 por ciento hombres y 2 por ciento mujeres) con un promedio de edad de 47±11 años que iniciaron a fumar a los 16±7 años y consumían 13.6±11.3 cigarros/día. Todos eran operarios del transporte público de la Ciudad de México.
El 17 por ciento había dejado de fumar tres semanas después de haber escuchado el CD, a las 12 semanas este grupo se mantenía en abstinencia. El 80 por ciento mencionó que el audio fue útil, entendible, agradable y recomendable.
En conclusión, el audio para dejar de fumar resultó una intervención útil y eficaz para poblaciones difíciles de atender con tratamientos tradicionales, como la estudiada.
Con información de la Dra. Guadalupe Ponciano Rodríguez, Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo, Facultad de Medicina UNAM.