Día mundial contra el cáncer

Día mundial contra el cáncer

Victor Rubio

El 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, promovido por la Organización Mundial de la Salud, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), con el objetivo de concientizar a la sociedad y generar movilidad que permita contar con mejores estrategias de prevención y control de estas enfermedades.

La mayoría de los cánceres tardan años en aparecer. Hay diferentes causas, llamadas factores de riesgo, que contribuyen a que con el tiempo se presente el cáncer. Son eslabones en una cadena de eventos que pueden llevar al cáncer.

Algunos factores de riesgo como la edad o los antecedentes médicos familiares no pueden cambiarse, sin embargo, se puede tener cierto control sobre otros factores de riesgo, como el no fumar y mantenerse alejado del humo de cigarro de otras personas; así como realizarse las debidas pruebas de detección de cáncer que se recomiendan según sea el rango de edad de cada persona.

¿Qué es el cáncer?

La palabra cáncer es un término muy amplio que abarca más de 200 tipos de enfermedades. Cada uno puede tener características completamente diferentes al resto, pudiendo considerarse enfermedades independientes, con las causas del cáncer, su evolución y su tratamiento específicos. Pero, todas ellas tienen un denominador común: las células cancerosas adquieren la capacidad de multiplicarse y diseminarse por todo el organismo sin control.

Los cánceres más comunes en mexicanos son:

  • Próstata
  • Colorrectal
  • Testicular
  • Pulmonar
  • Gástrico

Los más comunes en mexicanas:

¿Cuáles son los tipos más mortales?

Aunque haya muchos casos, los más comunes no necesariamente son los que más muertes generan.

1.- Cáncer de pulmón, 1,76 millones fallecimientos en 2018 según la OMS. Su causa más común es el tabaquismo. Este tipo de cáncer tiene pocos síntomas en la etapa inicial, al avanzar la enfermedad, se manifiesta con tos frecuente, dolor en el pecho, dificultad para respirar, sibilancias, episodios repetidos de neumonía o bronquitis, ronquera, tos con exceso de flema mucosa y con sangre. Para prevenir este tipo de cáncer, se debe evitar ser fumador activo o bien, pasivo en lugares comunes.

2.- Cáncer colorrectal, 862.000 fallecimientos en 2018, según la OMS. Éste es altamente tratable si se detecta a tiempo. Los tumores pueden desarrollarse en cualquier parte del colon o el recto. Si las células de cáncer colorrectal se diseminan fuera del colon o el recto, a menudo viajan a los ganglios linfáticos cercanos. Sus síntomas incluyen diarrea o estreñimiento; sintiendo que su intestino no se vacía por completo; sangre en las heces; dolores o calambres frecuentes por gases; pérdida de peso sin razón conocida; fatiga y náuseas o vómitos. La Sociedad Estadounidense del Cáncer actualizó sus pautas de detección del cáncer colorrectal en 2018 para recomendar que los adultos con riesgo promedio sean examinados a partir de los 45 años en lugar de los 50, como se aconsejó anteriormente. Las opciones de detección pueden variar desde hacerse una prueba fecal altamente sensible cada año hasta someterse a una colonoscopia cada 10 años.

3.- Cáncer gástrico o de estómago, 783.000 fallecimientos en todo el mundo en 2018. Los factores de riesgo incluyen fumar, infección por la bacteria H. pylori y ciertas afecciones heredadas.

4.- Cáncer hepático, 782.000 muertes en todo el mundo en 2018, según la OMS. Entre los síntomas se encuentran la pérdida de peso inexplicable, fatiga, sentirse lleno después de una comida pequeña, falta de apetito, dolor abdominal persistente, hinchazón del área del estómago, coloración amarilla de la piel y los ojos. Según la Asociación Estadounidense de Cáncer, la “mejor opción” para curar el cáncer de hígado es extirpar el tumor cancerígeno con cirugía o a través de un trasplante de hígado y, los cánceres de hígado de menor tamaño también pueden tratarse con otros tipos de tratamiento, como la ablación o la radiación.

5.- Cáncer de mama, 627.000 fallecimientos en 2018, según la OMS. Es el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo y representa el 15% de todos los cánceres femeninos, según la OMS. Si se detecta tempranamente puede ser manejable, pero sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer en las mujeres, seguido del cáncer de pulmón, colorrectal y cervical. Las tasas de supervivencia del cáncer de seno varían de un 80% en Norte América a menos del 40% en países de bajos ingresos. Esto se debe, principalmente, a la falta de programas de detección. Según un estudio de la Sociedad Estadounidense de Cáncer, el riesgo absoluto de que un hombre lo desarrolle es de 1 en 833, mientras que para las mujeres es de 1 en 8.

Referencias

 

 

¿Qué son y cómo funcionan los Antirretrovirales para el VIH?

¿Qué son y cómo funcionan los Antirretrovirales para el VIH?

Anteriormente el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) solía desarrollar el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), enfermedad que se consideraba muy grave en las décadas de los 80’s y 90’s, incluso las personas infectadas con este virus aún son señaladas y discriminadas por miedo al contagio.

En la actualidad existen medicamentos antirretrovirales que, en combinaciones adecuadas, evitan que el virus se transmita de una persona a otra y la infección ya no desarrolle SIDA.

La carga viral se refiere al número de partículas de VIH que circula por el organismo, este virus consta de dos copias de material genético y en la actualidad existen métodos ultrasensibles que detectan desde 10 copias, equivalentes a 5 partículas. Gracias a los antirretrovirales, el virus ya no tiene la posibilidad de replicarse y, por lo tanto, se dice que una persona con VIH es indetectable cuando tiene menos de 5 partículas en circulación. Está comprobado que en esta etapa el paciente ya no transmite la enfermedad a otras personas, su pronóstico de vida es longevo y muy probablemente llegue a morir de alguna otra causa que no tenga relación con la infección por VIH.

 

¿Cómo funcionan los antirretrovirales?

 

Existen 4 tipos:

  • Los Inhibidores de Transcriptasa Reversa que se dividen en nucleósidos y no nucleósidos. En general, éstos bloquean la enzima fundamental que el virus necesita para convertir su RNA en DNA, evitando que las partículas del virus se vayan duplicando y expanda su RNA.
  • Los Inhibidores de Proteasa bloquean a la enzima que se encarga de obtener las proteínas que forman la cubierta (cápside) la cual protege el RNA del virus; por lo que ya no puede sobrevivir en el ambiente.
  • Los Inhibidores de la Fusión son medicamentos que evitan que la envoltura del virus se una a la membrana de las células que infecta, impidiendo su penetración.
  • Los Inhibidores de la unión a los correceptores CCR5 son los antirretrovirales más nuevos y lo más complejos. Nuestras células (linfocitos) tienen en su superficie unas moléculas llamadas CD4 y receptores CCR5, mientras que en la superficie del VIH se encuentran una molécula GP120 que reconoce y se fija en la CD4 de la célula, y también la molécula GP41, que se junta a la CCR5, lo que hace posible que el virus penetre a las células. Por lo tanto, este tipo de medicamentos prohíben dicho proceso.

La administración de estos medicamentos debe ser triple por vía oral, en dosis diarias cada 8 a 12 horas según el medicamento y en algunos casos no tan comunes, se puede aplicar de manera intravenosa.

 

Recomendaciones generales

Existen diversas interacciones con otros medicamentos que ya se encuentran establecidas en una guía universal. Generalmente, no se recomienda hacer uso de la hierba de San Juan, ni medicamentos hipolipemiantes, vasoconstrictores ni psicotrópicos. En caso de adquirir otras enfermedades como tuberculosis, el tratamiento antirretroviral para VIH deberá ser suspendido para darle prioridad al tratamiento de la otra enfermedad y después volverá a iniciarse. Los fármacos que se utilizan para tratar hipertensión y diabetes si pueden utilizarse simultáneamente, pero las dosis deben ser ajustadas.

Aunque no es recomendable, el uso de antirretrovirales permite una ingesta muy pequeña de alcohol, considerando una copa dos veces por semana como máximo.

Las personas con tratamiento antirretroviral para VIH pueden aplicarse vacunas inactivadas, es decir, las que constan de microorganismos muertos. Las vacunas atenuadas sólo deben aplicarse en caso de un alto riesgo de contagio que pueda resultar grave para un paciente con VIH, por ejemplo, la varicela que puede evolucionar al tipo hemorrágico.

Se estima que, en México, el 37% de las personas que tienen infección por VIH no lo saben. Es muy importante hacerse la prueba ante cualquier sospecha o riesgo de exposición, así como el uso de preservativo en cualquier práctica sexual.

 

Con información del Dr. Roberto Vázquez Campuzano, Académico y profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, Asesor del Área de Enfermedades Emergentes y Urgencias en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica de la Secretaria de Salud.

Salud Mental Forense

Salud Mental Forense

Salud mental forense

 

La salud mental forense es prácticamente una nueva disciplina que engloba temas de la ciencia forense, psicología y psiquiatría.

Por psicología forense se entiende a la aplicación o extensión de los principios y los datos psicológicos a los problemas relativos de los seres humanos que se encuentran involucrados en una conducta delictiva, ya sea como víctima, victimario o testigo en un proceso legal dentro de un órgano de impartición de justicia. 

Por su parte, la psiquiatría forense trata los tópicos que surgen en la interfaz entre psiquiatría y la ley, y con un grupo de delincuentes que padecen de un trastorno mental a lo largo de un continuo de sistemas sociales.

Cabe señalar que ambos conceptos no tienen razón para rivalizarse, por el contrario, se complementan muy bien en el área pericial, el psiquiatra debe tener un entrenamiento en el área forense, el psicólogo también además de un expertise en el área clínica. La ciencia forense incluye otras áreas como criminología, criminalística, genética, toxicología, medicina legal, psicología, balística, fotografía, antropología, entre otras. Por lo tanto, la salud mental forense se puede definir como una rama de la salud pública que se caracteriza por su visión inter y transdisciplinaria, cuyo objetivo es desarrollar las investigaciones necesarias en todos los campos de interacción de la ciencia forense y la salud mental, para elaborar propuestas que disminuyan la violencia y la delincuencia, considerando también a los derechos humanos.

El tener un trastorno mental como esquizofrenia, déficit de atención con hiperactividad o trastorno bipolar, entre otros, significan una discapacidad psicosocial para una persona a la que, en la mayoría de los casos, se le niegan sus derechos como adoptar y tener familia, trabajar, ser votado y elegido por discriminación que surge de miedo o ignorancia por parte de quienes le discriminan, estigmatizando erróneamente a personas con trastornos mentales.

Existe una mala asociación entre trastorno mental y conducta antisocial. En los casos violentos de tiroteos en estados unidos, por ejemplo, solo el 3% se ha asociado a un trastorno mental grave y han sido extremadamente raros. Mientras que el 97% restante ha sido cometido por personas en pleno uso de sus capacidades y en ausencia de trastornos mentales. El concepto se ha entendido mal a lo largo del tiempo.

Es muy delgada la línea en la que se da una sentencia basada en la valoración de un perito, puesto que una persona con algún trastorno mental no siempre se encuentra con el juicio alterado. Podría una persona con esquizofrenia escuchar voces que le orden matar a sus padres y salir a asaltar la tienda de conveniencia de la esquina, tomando la decisión de hacerlo y sin tener el juicio alterado en ese momento.

 

Con información del Dr. Nicolás Martínez López, psiquiatra forense, investigador y docente de la licenciatura en Ciencia Forense de la Facultad de Medicina, UNAM.

Recuperado de la conferencia virtual Salud Mental Forense. 5ª Feria del libro de Ciencias de la Salud. 2020. https://www.youtube.com/watch?v=2eC9MidflPU

Medidas para ir a consulta médica en tiempos de COVID-19

Medidas para ir a consulta médica en tiempos de COVID-19

 

 

Ante la situación que actualmente estamos viviendo en el mundo y en México por la pandemia de COVID-19, existe el temor de acudir al servicio médico en caso de otras enfermedades o padecimientos y contagiarse por el virus del SARS-CoV-2. Sin embargo, es indispensable asistir a consulta médica ante síntomas de cualquier enfermedad, sobre todo si se tratara de enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión y otras, en las que se requiere la supervisión constante del médico de cabecera.

 

Para ello, el paciente debe estar completamente seguro de ir a un servicio médico libre de riesgos para su salud por contagio de COVID-19, así como tomar sus propias medidas de protección necesarias que consisten en: 

  • Uso de cubrebocas quirúrgico, de tela o KN95 cubriendo completamente nariz y boca.
  • Evitar LOS CUBREBOCAS CON VÁLVULA, ya que, son ineficientes para prevenir la propagación del virus.
  • Uso de careta facial o googles.
  • Lavarse las manos inmediatamente antes y después de su visita al servicio médico.
  • Uso constante de gel antibacterial con concentración de alcohol al 70% (se recomienda inmediatamente después de tocar cualquier superficie de uso común y en manejo de dinero en efectivo o tarjetas).
  • No tocarse en ningún momento la cara sin tener las manos completamente limpias y desinfectadas.
  • No quitarse el cubrebocas en ningún momento, a no menos que el médico así lo pida para realizar una exploración en la vía respiratoria.

 

Medidas para un consultorio médico seguro:

  • Sana distancia entre personal, en la sala de espera y sin aglomeraciones.
  • Todo el personal debe portar cubrebocas y careta correctamente.
  • Disposición de un acrílico en el mostrador o escritorio del asistente del médico que divida con los pacientes.
  • Disposición de acrílico en el escritorio del médico que divida con el paciente.
  • Disposición de gel antibacterial para los pacientes.
  • Uso de tapete desinfectante de zapatos en la entrada del establecimiento.
  • Desinfección después de cada paciente.

Recuerda, es muy importante que asistas al servicio médico de tu preferencia, que evites las salidas innecesarias y además, evites la automedicación, ya que esta práctica más que ayudarte, puede empeorar tu estado de salud. Sólo un médico podrá valorarte, darte un diagnóstico y tratamiento oportuno.

 

Con información del Dr. Sergio Alberto Mendoza, Médico Internista, Profesor de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM.

 

Esto es lo que debes saber sobre el virus que causa la COVID-19

Esto es lo que debes saber sobre el virus que causa la COVID-19

Victor Rubio Rojas

Con un diámetro que oscila entre los 60 y 140 nanómetros, es decir, de 0.06 a 0.14 micras, el SARS-CoV-2 es extremadamente pequeño. Esto es importante porque la talla de una partícula viral determina en gran parte cómo los individuos pueden protegerse. Además, conocer el tamaño de los virus permite que los investigadores y los trabajadores de la salud deduzcan la cantidad de carga viral a la que está expuesta la población en determinadas circunstancias.

Por otro lado, las gotitas respiratorias que expulsan las personas al hablar, toser o estornudar, miden en promedio de 5 a 10 micrómetros, por lo que, comparando el tamaño de estas gotitas con el tamaño de los virus, puede deducirse que estas gotitas respiratorias están expuestas a centenares o millares de partículas virales, dependiendo de factores como el número de personas compartiendo un espacio, si se trata de un espacio abierto o cerrado, si es concurrido o no y si se trata de zonas donde personas infectadas habitan, como hospitales o centros de salud. 

Así, mediante estas gotitas esta enfermedad puede ser transmitida a través de tres vías: teniendo contacto con superficies contaminadas y posteriormente contacto con ojos, nariz o boca, por ello, la importancia del lavado de manos frecuente y el uso de desinfectantes; a través del contacto directo con gotitas del virus en ojos, nariz y boca o por la inhalación directa de aerosoles de personas infectadas, de ahí surge la importancia de la protección de las principales vías de entrada de esta enfermedad, usando cubrebocas y lentes o careta.

Sabiendo esto, el uso de cubrebocas y las medidas de distanciamiento físico toman sentido, por lo que es responsabilidad de cada individuo, el tomar las medidas adecuadas para reducir su exposición a estas partículas.

Los síntomas del coronavirus son muy parecidos a la influenza: tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores musculares corporales, fatiga, la que puede ser muy intensa, dolores de cabeza o fiebre. A diferencia de la influenza, que puede llegar de forma abrupta, en la COVID-19 los síntomas pueden ser paulatinos, presentarse escalonados y con un cuadro más prolongado que la influenza.

 

Forma en la que el virus daña al cuerpo y se distribuye en él

El virus se adhiere o pega a las células del aparato respiratorio por medio de las proteínas que tiene en su corona, las cuales requieren de un receptor, lo que se puede entender como una puerta para el virus. El principal candidato para ser usado como puerta son los receptores tipo ECA, presentes principalmente en las células del aparato respiratorio y concentraciones más elevadas en adultos mayores. Una vez pegado a su receptor, el virus introduce su material genético a las células para la formación de nuevos virus. De esta manera, la misma célula empieza a producir más virus e infecta a otras células.

Los virus producidos pueden viajar por el torrente sanguíneo, llegar por las arterias, las venas y encontrar otro lugar para pegarse y repetir el proceso. Los sitios donde existen más receptores para el virus son las vías respiratorias, y otros sitios como el corazón, los vasos sanguíneos y el riñón. De esta manera, todos los órganos donde se encuentra el virus empiezan a dañarse por la infección del SARS-CoV-2 y por la respuesta del organismo para tratar de eliminarlos.

 

Posibles escenarios al infectarse

Si el organismo tiene defensas adecuadas, entre los 7 y 14 días inicia la producción de anticuerpos de respuesta aguda y luego pueden producirse anticuerpos que posiblemente protejan al individuo.

Pero en los casos donde el organismo no responde de forma positiva, se inflaman los pulmones, lo cual ocasiona dificultad para respirar y la alteración llega a ser tan grave que el paciente puede requerir terapia intensiva y en ocasiones fallece a pesar del adecuado manejo médico.

 

Consejos de experto sobre cuidado personal

Lo recomendable es realizar constantemente higiene de manos, usar el cubrebocas, no acercar las manos a la cara y mantener una distancia mínima de 1.5 metros con otras personas.

El cubrebocas no se debe tocar mientras se tiene puesto y hay que lavar o desinfectar las manos antes y después de colocarlo o retirarlo. 

Las cosas que son tocadas frecuentemente se conocen como superficies de alto contacto, tales como celulares, manijas, apagadores, llaves de agua o de inodoro: éstas se se deben desinfectar con una solución de cloro o alcohol al 70 por ciento al menos una vez por día.

 

Referencias

Con información de Daniela de la Rosa Zamboni, académica del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) y coordinadora del diplomado virtual internacional de epidemiología y control de infecciones del PUIS

https://www.washingtonpost.com/health/2020/04/07/answers-your-diy-face-mask-questions-including-what-material-you-should-use/?arc404=true

https://unamglobal.unam.mx/que-pasa-en-el-organismo-cuando-te-da-la-covid-19/

https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/prevent-getting-sick/i-wear-a-mask-because.html

https://www.news-medical.net/health/The-Size-of-SARS-CoV-2-Compared-to-Other-Things-(Spanish).aspx