¿Realmente debemos de tomar 8 vasos de agua al día?

¿Realmente debemos de tomar 8 vasos de agua al día?

Nota: Victor Rubio

Las necesidades de agua varían entre cada individuo y dependen de muchos factores como el estado de salud, el nivel de actividad física y la región donde se vive, por lo que no existe una fórmula fija para todas las personas. Además, es importante tener en cuenta que todos los días el cuerpo pierde agua en la respiración, el sudor, la orina y las evacuaciones intestinales.

Importancia del agua en nuestra vida

El agua es el componente químico principal del cuerpo y representa aproximadamente el 60 por ciento del peso corporal. Además, elimina los desechos a través de la orina, la transpiración y las evacuaciones intestinales; mantiene y regula la temperatura corporal, lubrica y amortigua las articulaciones y protege a distintos tejidos de todo el cuerpo.

Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos determinaron que el consumo diario adecuado de agua para un adulto promedio saludable que vive en un clima templado es de aproximadamente 15 tazas y media (3,7 litros) para los hombres y 11 y media tazas (2,7 litros) de agua al día para las mujeres. Estas recomendaciones incluyen el agua proveniente de las bebidas y los alimentos, donde aproximadamente el 20 por ciento del consumo diario de agua proviene de los alimentos y el resto de las bebidas.

¿Por qué se da el consejo de beber ocho vasos por día?

Se dice que beber ocho vasos de ocho onzas (aprox. 237ml) de agua por día, es fácil de recordar y es un objetivo razonable de ingesta de líquidos diario, sin embargo, existen factores que influyen en los requerimientos de agua al día, de acuerdo con el tipo y cantidad de ejercicio, el clima (dependiendo de los ambientes cálidos o húmedos y las altitudes elevadas), estados fisiológicos como el embarazo, en el que se recomienda beber alrededor de 10 vasos (2,4 litros) de líquido por día, mientras que en la lactancia se sugieren alrededor de 13 vasos (3,1 litros) de líquido por día y en alteraciones de la salud relacionados a procesos infecciosos, fiebre, diarrea y vómito, principalmente.

El requerimiento de agua se puede calcular con base en el consumo de alimentos y debe incluir variaciones de clima, actividad física y tipo de dieta. Diversos autores coinciden en que los alimentos sólidos proporcionan 20 a 30 por ciento de la ingesta total de agua, esto es alrededor de 700-800 ml/día.  El contenido de agua en los alimentos es, en promedio, del 40 por ciento en el pan, el 40 al 70 por ciento en comidas calientes, el 80 por ciento o más en frutas y verduras, y el 90 por ciento en la leche. Las dietas ricas en verduras y frutas aportan una cantidad significativa a la ingestión total de agua.

Se recomienda beber de 1 a 1.5 ml de agua por kcal de consumo energético. En menores de seis meses toda el agua debe provenir de la leche materna, a razón de 100 a 190 ml/kg al día; de 6 a12 meses deben ser de 800 a 1,000 ml por día, sumando leche materna  y la introducción progresiva de agua a partir de los 6 meses de edad. Los niños de 2 a 3 años deben consumir 1,300 ml al día, y los de 4 a 8 años, 1,600 ml/día. De 9 a 13 años, las mujeres deben consumir 1,900 ml por día, mientras que los hombres 2,100 ml. Para los mayores de 14 años aplican las mismas recomendaciones de consumo de agua que para los adultos.

Recomendaciones en embarazo y lactancia

Se recomienda ingerir entre 8 a 10 vasos de agua al día durante el embarazo (1,800 a 2,000 ml), para cuidar la circulación fetal, el líquido amniótico y el volumen sanguíneo. Además de la recomendación de incrementar 300 ml al día durante el embarazo, se sugiere incrementar en 700 ml por día durante la lactancia.

La Organización Mundial de la Salud hace una recomendación general de consumo para mujeres adultas en trabajo manual con alta temperatura de 2.2 litros por día, para la mujer embarazada de 4.8 litros y durante la lactancia de 3.3  litros al día.

Consejos para personas con buen estado de salud 

Para prevenir la deshidratación y asegurarte de que el cuerpo tenga el líquido que necesita, es importante beber un vaso de agua u otra bebida sin calorías o baja en calorías con cada comida y entre las comidas, beber agua antes, durante y después del ejercicio, si tienes hambre, toma agua, a veces la sed se confunde con el hambre.

 

Referencias:

  1. Hydration: Why it’s so important. American Academy of Family Physicians. https://familydoctor.org/athletes-the-importance-of-good-hydration/.  Accessed Jan 20, 2021.
  2. Water & nutrition. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/healthywater/drinking/nutrition/index.html. Accessed Jan 20, 2021.
  3. El agua en nutrición, Héctor Ávila-Rosas, Ángeles Aedo Santos, Gabriela Levin-Pick, Héctor Bourges-Rodríguez, Simón Barquera. Perinatología y Reproducción Humana. Volumen 27, Suplemento 1 pp. S31-S36. https://www.medigraphic.com/pdfs/inper/ip-2013/ips131e.pdf
  4. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). Scientifi c opinion on dietary reference values for water. EFSA J 2010; 8: 1459

 

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¿Qué son los baños de contraste?

¿Qué son los baños de contraste?

 

Se trata de una terapia que se utiliza, principalmente en las extremidades del cuerpo, para la rehabilitación de algunas lesiones musculares y traumatismos. Consiste en la aplicación de manera alterna de baños de agua caliente y fría, únicamente en la zona lesionada.

La diferencia de temperatura producirá vasodilatación y vasoconstricción que estimulará la circulación sanguínea local, lo cual mejorará la circulación sanguínea y oxigenación de los tejidos.

Para su aplicación, primero se sumerge en agua caliente o templada (37°-39°C) de 5 a 7 min y después en agua fría o fresca (15°-20°C) de 15 a 20 seg. Se repite el proceso una o varias veces en sesiones de 20 minutos aproximadamente.

Bibliografía:

  1. Martín J. (2008) Agentes Físicos Terapéuticos. La Habana. Editorial Ciencias Médicas.
  2. Cochrane J. (2004) Alternating hot and cold water inmersion for athlete recovery a review. Physical Therapy in Sport 5, 26-32.
  3. Fisucus K, Kaminski T., Power M. (2005) Changes in lower-leg blood flow during warm-cold and contrast water therapy. Arch Phys Med Rehabil (86) 1-7.

Con información de: Mtro. Igor Salinas Sánchez; L.Ft. Samantha Zurita Martínez; P.Ft. Xochiquetzal Tejada Castellanos

 

 

 

¿Alergia al agua?

¿Alergia al agua?

 

Te imaginas que, al nadar, sudar o bañarte tu cuerpo se llenara de ronchas, se convertiría en un problema para poder llevar a cabo tus actividades cotidianas. Pues esto es una realidad, se trata de una enfermedad rara llamada urticaria acuagénica, es decir alergia al agua.

Es ocasionada cuando la piel está en contacto con el agua, independientemente de la temperatura o pureza que tenga. Comienzan a salir ronchas rojas por todo el cuerpo, principalmente en el cuello, pecho, hombros, brazos y espalda, acompañadas de una comezón intensa.

El problema puede surgir a los pocos minutos de haberse expuesto al agua, y van a desaparecer una vez que la piel se seca. A las personas que la padecen, se les recomienda un aseo de periodos menores a 10 minutos, con agua tibia, utilizando un sustituto de jabón y una vez que terminen, un secado inmediato por toda la piel.

En realidad, se desconocen los motivos que la causan, pero se cree que no es propiamente el agua la que la ocasiona, sino algún antígeno que se encuentra en ella, haciendo a la piel susceptible al contacto. Tiene mayor presencia en las mujeres durante la etapa de la pubertad.

El tratamiento consiste, entre otros, en el uso de medicamentos que inhiban a las células de la piel a liberar las sustancias que producen los síntomas, llamados antihistamínicos, antes de estar en contacto con el agua. Una alternativa puede ser utilizar sustancias aceitosas como la vaselina, que van a funcionar como método de barrera contra los líquidos. La fototerapia con rayos ultravioleta (UVB), también ha demostrados ser eficaz en algunos casos.

Aunque existen tratamientos para que estas personas puedan disminuir los efectos de esta alergia, por la rareza de la enfermedad aún son muy deficientes, por lo que es inevitable que interfiera en su calidad de vida, pues el agua es algo que está presente en nuestras actividades básicas de todos los días. Lo que significa que estas personas ni siquiera pueden disfrutar de un baño caliente, un día bajo la lluvia o nadar en una alberca, por más limpia que esté. ¿Te imaginas que difícil?

Con información de la Dra. Zamira Faride Barragán Estudillo / Académica de la Clínica Oncodermatología, Facultad de Medicina UNAM /zamira_barragan@hotmail.com / www.oncoderma.facmed.unam.mx