Alzheimer

Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia; sobre todo después de los 65 años. Es una enfermedad que provoca pérdida gradual de funciones cerebrales, impidiendo el funcionamiento social y ocupacional normal. Actualmente se sabe que se relaciona con la formación de placas  de una sustancia llamada “beta amiloide” en el hipocampo, estructura cerebral que ayuda a codificar los recuerdos y además en otras áreas del cerebro que participan en el pensamiento y la toma de decisiones; también se alteran algunas proteínas cerebrales que no permiten la comunicación entre una neurona y otra, causando la muerte de éstas células y después, el fracaso de la memoria (principalmente la memoria llamada episódica, que tiene que ver con eventos personales). Algunos factores que favorecen la aparición de esta enfermedad son: el envejecimiento, el antecedente de un familiar con Alzheimer y la portación del gen APOε4. El síntoma inicial y característico es la incapacidad para retener la información recientemente adquirida. Posteriormente cambios en el estado de ánimo, ansiedad, insomnio, agitación. A medida que la enfermedad progresa, la persona requiere apoyo para realizar actividades básicas de la vida diaria (vestirse, bañarse, comer, caminar, e ir al baño). Eventualmente habrá dificultades para caminar llevando a  la inmovilidad. Además la alimentación y la deglución se dificultan provocando enfermedades respiratorias. Los pacientes con un inicio temprano de la enfermedad tienden a tener un curso más agresivo y rápido que aquellos con presentación tardía. La principal causa de muerte son enfermedades como la neumonía. ¿Hay algo que se pueda hacer para evitar esta enfermedad o detener su avance? Además de requerir un diagnóstico oportuno, ayuda:

  • Consumir vegetales que contengan vitamina C y Eß,  (en alimento, no suplementos).
  • Evitar consumo de grasas saturadas y grasas trans
  • Mantener el peso corporal ideal (ni bajo peso, ni alto peso)

Cuando alguien tiene Alzheimer ¿cómo lo podemos ayudar?

  •  Intervenciones conductuales: incluir a la persona en actividades físicas, paseos y actividades recreativas
  •  Terapia de reminiscencia: ¡terapias de relajación!
  •  Contacto social: buscar una convivencia de calidad
  •  Estimulación cognitiva: masaje manual, contacto terapéutico
  • Terapias de estimulación sensorial: musicoterapia, aromaterapia, masaje, fototerapia

Con información de la MPSS Itzel Texta Palomeque, de la Facultad de Medicina, UNAM. Bibliografía: Diagnóstico y Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer. Guía de Evidencias y Recomendaciones: Guía de Práctica Clínica. México, IMSS; 2017.

 

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Cuando ya se te olvidan las cosas…

Cuando ya se te olvidan las cosas…

 

La pérdida de la memoria es parte del proceso del envejecimiento, pero hasta qué punto esto puede ser normal. Cuando existe un evidente deterioro de facultades y capacidad de memoria podríamos estar hablando de un deterioro cognitivo leve.

Quienes lo padecen comienzan como una queja subjetiva de memoria, es decir, empiezan a olvidar cosas rutinarias como ¿dónde dejé las llaves? o ¿dónde estacioné el auto?

En México se estima que existe de un 12 a 14 porciento de personas, de más de 60 años, con este padecimiento.En caso de que el problema continuara evolucionando, puede llegar a una demencia, en donde además de la pérdida de memoria, se comenzará a tener problemas con otras facultades como la de independencia, en donde ya no se pueden llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria como el aseo personal, comer por sí mismo o ir al baño. Aunque esto suele ser un proceso, no todas las personas que tienen deterioro cognitivo leve llegan a una demencia, ni todas las personas que tienen demencia pasaron por un deterioro cognitivo leve.

Para prevenirlo es importante mantener una alta reserva cognitiva, es decir, las personas que han tenido más actividad intelectual durante su vida, han leído, tienen capacidad de resolver problemas, juegan ajedrez, tocan un instrumento, bailan o hablan dos idiomas, disminuyen por mucho las probabilidades de padecerla.

Otros de los factores de suma importancia son la alimentación y el deporte. Una dieta rica en antioxidantes, ácido omega 3, omega 6, DHA, así como una actividad física constante protegerán del deterioro cognitivo. Por el contrario, la depresión, el aislamiento social y la hipertensión, fomentarán su desarrollo.

 

Con información del Dr. Antonio Villa Romero / División de Investigación Facultad de Medicina / avilla@unam.mx