Esclerosis Lateral Amiotrófica

Esclerosis Lateral Amiotrófica

La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las células nerviosas del cerebro y de la médula espinal, que controlan el movimiento de los músculos. Se denomina lateral ya que afecta sólo una parte del cuerpo, no ambas, aunque existen múltiples variaciones. 

Principalmente se refleja en los miembros inferiores y superiores, pero también en los músculos que permiten la respiración, deglución y el habla. Se trata de una alteración en las neuronas que controlan estas funciones del cuerpo.  

Esta enfermedad se describió desde hace 150 años, sin embargo, aún no se sabe qué la ocasiona. A medida que las neuronas motoras se van degenerando, dejan de enviar impulsos a las fibras musculares que normalmente resultan en el movimiento muscular.

Se ha identificado que en esta enfermedad se encuentra una alteración de transito intraneuronal y en estos pacientes se ha visto una asociación con el consumo de gluten, con la carencia de absorción de algunas vitaminas, así como con la presencia de múltiples virus que produce una inflamación en las neuronas. 

No se considera una enfermedad hereditaria, sin embargo, se ha encontrado que existe un 5% de probabilidad de que surja si se tienen antecedentes familiares. Se presenta principalmente en hombres de 40 a 60 años de edad.

Los tres sitios donde se pueden ver principalmente las afectaciones son en la corteza cerebral; los núcleos o centros de control de los nervios para la deglución, habla y respiración; y la médula espinal en donde se controla los movimientos de los miembros superiores e inferiores. Sin embargo, no todos los pacientes tienen las mismas manifestaciones, las principales son:

  • Molestia y dificultad al deglutir o pasar saliva (disfagia)
  • Atragantamiento
  • Problemas para hablar
  • Disminución de la fuerza muscular 
  • Movimientos espontáneos leves 
  • Problemas con los reflejos y control de movimientos 
  • No poder respirar

Esta enfermedad no afecta de ninguna manera la mente, ni tampoco tiene variaciones de tipo psiquiátricas. Puede presentar alteraciones emocionales (labilidad emocional), es decir, con facilidad y de manera involuntaria suelen llorar, enojarse o reírse. 

Su diagnóstico no suele ser fácil. Primero surge la sospecha por las manifestaciones clínicas del paciente, posteriormente se pueden realizar estudios para ver cómo está funcionando la transmisión de las señales eléctricas de las neuronas y cómo funciona la actividad eléctrica de los músculos, con una electromiografía, con potenciales evocados, por medio de una resonancia magnética o con una tractografía. 

Debido a que esta enfermedad no se ha podido tipificar adecuadamente, no existe un tratamiento como tal, inevitablemente progresará con el tiempo. Lo que se puede alcanzar con medicina, es que la velocidad con la que va avanzando sea menor y disminuir la molestia de los síntomas y signos. 

Actualmente se cuenta con terapias multidisciplinarias, donde intervienen nutriólogos para trabajar en una dieta rica en ciertas vitaminas de acuerdo a las necesidades del paciente, así como evitar determinados alimentos como la leche o el gluten; fisioterapeutas para trabajar con series de ejercicios y estimulación de los músculos, evitando el avance de la atrofia muscular; y los neurólogos, quienes son los especialistas principales. 

Se ha encontrado que el fármaco riluzol, logra disminuir la presencia de glutamato y el exceso de liberación del mismo, lo que genera que las neuronas no se dañen con tanta velocidad. 

La esperanza de vida de las personas con ELA es de hasta 2 años, pero con terapia puede llegar a vivir más años. Stephen Hawking ha sido la persona más longeva con esta enfermedad, viviendo 55 años con ella. 

La incidencia es muy baja a nivel mundial, una persona por cada 100 mil habitantes. En México, se considera que hay cerca de 5 mil a 7 mil pacientes.

Aunque no se ha encontrado qué causa ELA, el 95% de las alteraciones del sistema nervioso tienen que ver con obesidad, sedentarismo, hipertensión, diabetes, alcoholismo, tabaquismos, consumo de sustancias y mal dormir. La importancia de conocer la existencia de estas enfermedades es porque afectan al sistema nervioso, por lo que se recomienda cuidar nuestra salud mediante una dieta adecuada, ejercicio, evitar consumo de sustancias tóxicas y dormir adecuadamente, para mantener sano nuestro sistema nervioso.

Con información del Dr. Víctor Manuel Rodríguez Molina, Coordinación de Evaluación del Departamento de Fisiología. victor.rodriguez@unam.mx

 

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¿Cómo ayuda la Fisioterapia en la enfermedad de Parkinson?

¿Cómo ayuda la Fisioterapia en la enfermedad de Parkinson?

Es un trastorno neurodegenerativo ya que afecta al sistema nervioso, produciendo mecanismos de daño y degeneración de las neuronas ubicadas en la sustancia negra, las cuales se encargan de producir la dopamina, una sustancia química (neurotransmisor) fundamental para que el movimiento del cuerpo se realice correctamente. Cuando el cerebro no dispone de la dopamina suficiente para mantener un adecuado control de movimiento, los mensajes de cómo y cuándo moverse se transmiten de forma errónea e ineficaz, apareciendo de forma gradual los síntomas motores típicos de la enfermedad. Sin embargo, también se ha visto que hay otras neuronas afectadas y por tanto otros neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina y acetilcolina, que traen como consecuencia otros síntomas no motores.

· SÍNTOMAS MOTORES: Temblor, bradicinesia, rigidez e inestabilidad postural.

·SÍNTOMAS NO MOTORES: Trastornos del sueño, pensamiento y memoria; además de alteraciones del estado de ánimo como depresión, ansiedad y apatía.

La causa de esta enfermedad se debe a una combinación de factores que pueden variar entre cada paciente. Los principales factores implicados en el desarrollo de la enfermedad son: envejecimiento, factores genéticos y factores ambientales. La Secretaría de Salud ha estimado sobre la base de los datos obtenidos en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, que existen 500 mil pacientes con Enfermedad de Parkinson en México; siendo una de las primeras causas de atención en consulta externa en centros de atención de tercer nivel. Teniendo en cuenta el aumento en la esperanza de vida de la población mundial y de la mexicana, se espera que en las próximas décadas el número de pacientes con Enfermedad de Parkinson aumente, por lo cual es de vital importancia que todas las áreas profesionales involucradas tengan un enfoque integral y multidisciplinario con áreas como terapia ocupacional, rehabilitación, psicología, nutrición.

TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO

La rehabilitación se encamina principalmente a mejorar el estado físico y a retrasar la progresión de los síntomas motores, permitiendo mayor grado de autonomía para realizar actividades cotidianas que impliquen movilidad (levantarse, asearse, vestirse, pasear). El plan de tratamiento se establece de acuerdo a la valoración y a las necesidades de cada paciente.

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO DE FISIOTERAPIA

  • Reeducar patrones de movimiento que están alterados o disminuidos.
  • Mejorar la movilidad corporal general necesaria para la realización de las actividades de la vida diaria. 
  • Reeducar la marcha, la postura y ayudar a superar la dificultad de empezar o continuar un movimiento continuo (bloqueos).
  • Aumentar elasticidad, fuerza y tono muscular.
  • Mantener y/o mejorar los volúmenes respiratorios, comprometidos por la rigidez y la dificultad de movilidad del tórax. 
  • Entrenar las reacciones de enderezamiento y equilibrio, estático y dinámico.
  • Enseñar técnicas de relajación.
  • Dar estímulos sensitivos y propioceptivos encaminados a recuperar el esquema corporal.
  • Mejorar la coordinación y equilibrio. 
  • Enseñar al paciente y familiares las transferencias (de la cama a una silla, de una silla al baño, etc.)
  • Disminuir el riesgo de caídas
  • Disminuir el riesgo de úlceras por presión enseñando a familiares los cambios en cama.
  • Sugerir las adaptaciones en el hogar para el mejor resguardo del paciente.

Referencias:

Con información de:

  • PSSLFT Claudia Ivonne García Dávila
  • PSSLFT Paola García González 
  • CHECK: Yosimar Cruz Flores Fisioterapeuta CONADE y Académico de la UNAM

Fisioterapia y Fracturas…

Fisioterapia y Fracturas…

Una fractura es la pérdida de continuidad del hueso a consecuencia de golpes, fuerzas o tracciones que superen la elasticidad del mismo. Sus signos generales se caracterizan por dolor, hematoma (moretón), inflamación, limitación del movimiento, deformación del hueso, crepitación (crujido) y puede o no tener herida abierta.

 

Se clasifican de dos maneras, según el estado de la piel y según su trazo en el hueso.

 

  • Según el estado de piel

Cerradas: cuando la piel no ha sufrido daño, no existe comunicación entre la fractura y el exterior.

 Abiertas: Cuando la piel ha sufrido daño y el tejido óseo se expone al exterior.

 

  • Según el trazo

Transversal: Trazo horizontal a lo ancho del hueso

Longitudinal: Trazo a lo largo del hueso

Oblicua: El trazo tiene un ángulo de inclinación de 30-45° puede ser desplazada.

En ala de mariposa: Se presenta cuando 2 trazos de fracturas se unen y forman un triángulo.

Multifragmentada: Cuando existen varios trazos de fractura, dando lugar a más de tres fragmentos, siendo estos reductibles, es decir, que puedan colocarse en su posición correcta para lograr su más óptima consolidación (curación).

Conminuta: Formación de numerosos fragmentos óseos, siendo incontables o no reductibles.

 

  • También existe una clasifación para las fracturas pediátricas.

 Torus o en rodete: Compresión a lo largo del hueso, se puede observar un abombamiento.

Tallo verde: La fractura no atraviesa todo el hueso, presenta una deformación angular.

 

Para que una fractura pueda lograr una óptima curación o consolidación, intervienen factores como hormonas de crecimiento, esteroides, anabolizantes y calcitoninca, vitaminas A y D, ejercicios y carga controlados, el uso de campos electromagnéticos y ultrasonidos de baja frecuencia. Por el contrario, entre los factores que la dificultan, encontramos enfermedades como diabetes, anemia, tabaquismo, infecciones, desnutrición y otros como la edad avanzada, distracción o compresión excesiva en el foco de fractura.

El tratamiento fisioterapéutico consiste en dos fases, la primera es la fase de inmovilización, cuyos objetivos son favorecer la cosolidación ósea, vigilar sistema de inmovilización, prevenir edema, problemas respiratorios, complicaciones, mantener la amplitud articular de las articulaciones no afectadas, enseñar al paciente a utilizar correctamente auxiliares de la marcha o cabestrillo, evitar o retrasar la pérdida de masa muscular a través de contracciones isométricas en las cuales no hay desplazamiento, solo activación muscular. En esta fase se pueden utilizar recursos o técnicas como la magnetoterapia y ultrasonido.

En la segunda fase, posterior a la inmovilización los objetivos son la reabsorción del edema, recuperar la movilidad, evitar la rigidez articular, recuperar la fuerza muscular y la capacidad de reconocer nuestro segmento en el espacio, disminuir el dolor, estiramientos pasivos y no movilizaciones forzadas y dolorosas. En esta fase de hace uso de recursos o técnicas como microondas, hidroterapia, parafina y electroterapia.

Ante la falta de la atención correcta en caso de una fractura se pueden presentar complicaciones como síndrome compartimental en el que los tejidos se inflaman al grado de obstruir la circulación del segmento, necrosis isquémica o interrupción de flujo sanguíneo a alguno de los trozos de hueso fracturado, embolia grasa, síndrome de aplastamiento en el que un segmento, después de estar aplastado por mucho tiempo, acumula toxinas que se liberan y viajan al riñón dañándolo; osteomielitis o infección en el hueso, atrofia ósea de Sudek, retardo de consolidación cuando una fractura consolida pasado más tiempo del habitual o, en su caso, la ausencia de ella a no ser que se intervenga quirúrgicamente y rigidez articular.

 

Colaboración de Claudia Ivonne García Dávila y Paola García González, Pasantes de Servicio Social de la Licenciatura en Fisioterapia de la Facultad de Medicina, UNAM.

Revisión por Yosimar Cruz Flores Fisioterapeuta CONADE y Académico UNAM.

Fuentes: 

Seco, J.. (2016). Fisioterapia en Especialidades Clínicas. España: Panamericana.

Monteagudo, M & Aguilar, a.. (2017). Manual CTO de Medicina y Cirugía, Traumatología. Madrid: Grupo CTO

 

Fisioterapia en el cáncer de mama

Fisioterapia en el cáncer de mama

 

La fisioterapia se combina muy bien con otros tratamientos médicos para la pronta recuperación y rehabilitación de los pacientes, y no es la excepción cuando se trata de algunos cánceres como el de mama. Después de un diagnóstico de este tipo de cáncer, en muchos casos se deben remover las mamas y se debe prescribir algún tratamiento oncológico complementario, es cuando la fisioterapia puede combinarse, oportunamente, como ayuda para la mejora de la autonomía y la calidad de vida de la paciente. Globalmente, la fisioterapia, previene y trata las posibles complicaciones y mantiene las mejoras. Consta de diferentes terapias antes, durante y después del tratamiento oncológico. Éste se adapta a cada paciente según el estado en el que se encuentre y el tipo de cirugía al que haya sido sometida.

La intervención Fisioterapéutica es importante en al menos siete áreas:

  • Radioterapia
  • Cirugía de catéter infraclavicular
  • Quimioterapia
  • Después de la cirugía
  • Posterior al alta hospitalaria
  • Linfedema
  • Mama fantasma

 

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE MAMA FANTASMA?

Después de una mastectomía, la paciente puede sentir dolor o percibir que aún tiene la mama, debido a que su percepción se altera, ya sea en hombro o mama, por el daño causado a los nervios de esa zona.

 

De manera general el tratamiento consta de:

  • Movilizaciones de hombros y actividad física suave, constante y progresiva.
  • Estiramientos suaves del músculo pectoral.
  • Medidas de hidratación de la piel.
  • Corregir postura en flexión provocada por el dolor.
  • Ejercicios respiratorios y de relajación.
  • Respiraciones profundas abdominales y torácicas.
  • Ejercicios de codo de la extremidad afectada para que los drenajes quirúrgicos sean más efectivos.
  • Una vez retirados los puntos se pueden trabajar la cicatriz adherida y el síndrome de mama fantasma.
  • Información sobre la prevención del linfedema.
  • Drenaje linfático.

 

¿QUÉ ES EL LINFEDEMA?

Es un aumento anormal del líquido en el espacio intersticial, debido a una alteración de la velocidad de transporte del sistema linfático, que se manifiesta como un aumento de volumen en el brazo del lado afectado.

 

¿QUÉ ES EL DRENAJE LINFÁTICO MANUAL?

Es una técnica realizada por el fisioterapeuta con el fin de estimular la evacuación de los líquidos intersticiales al sector intravascular siguiendo la dirección de los ganglios linfáticos para disminuir el edema posteriormente a la mastectomía.

 

 

Colaboración de las pasantes de servicio social de la licenciatura en Fisioterpia: Claudia Ivonne García Dávila y Paola García González; revisado por el Dr. Manuel Millán Hernández y el LFT. Yosimar Cruz Flores.

Referencias:

· Guía de Práctica clínica. Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer de Mama en Segundo y Tercer nivel de Atención. Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud. Recuperado de http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/232_IMSS_09_Ca_Mama_2oN/GRR_IMSS_232_09.pdf

· Perou, C. (2015). Manual de Práctica Clínica en Senología. España: Fundación Española de Senología y Patología Mamaria

· Yim Loh, A. (2015). Methods to improve rehabilitation of patients following breast cancer surgery: a review of systematic reviews. National Center for Biotechnology Information, (7), 2-18. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4360828/

· Ezzo, J. (2015). Manual lymphatic drainage for lymphedema following breast cancer treatment (Cochrane review). Physiotherapy Evidence Database, (5). Recuperado de http://search.pedro.org.au/search-results/record-detail/42682

¿Qué es la osteoartrosis?

¿Qué es la osteoartrosis?

 

La rodilla es unión formada del fémur y la tibia, éstos tienen cartílago articular y meniscal en sus extremos que funcionan como amortiguador. Por delante se encuentran con un tercer hueso: la patela (antes llamada rótula) y la unión de varios músculos y ligamentos que le permiten realizar todos sus movimientos.

Esta articulación está cubierta por la membrana sinovial, encargada de producir el líquido que la nutre y lubrica.

La osteoartrosis (OA) o gonartrosis de rodilla es una destrucción del cartílago articular, además, presenta cambios en el hueso, deterioro de los tendones y ligamentos con varios grados de inflamación en la membrana sinovial. Es una de las principales causas de dolor articular y discapacidad de la población adulta.

Causas:

  • Sobrepeso u obesidad
  • Lesiones articulares
  • Lesiones previas
  • Predisposición genética
  • Ocupación (Actividades que demanden gran movimiento y fuerza de esta articulación como en el caso de los levantadores de pesas, futbolistas, trabajadores que usan el martillo hidráulico, etc)
  • Mala postura de las rodillas (varus o valgus)
  • Patrones anormales al caminar

La rodilla afectada suele tener las siguientes características: Calor, inflamación, debilidad, rigidez, menor movilidad, deformación del hueso, disminución del espacio articular y derrames.

Medidas de prevención:

  • Control de peso, dieta saludable y ejercicio

La obesidad es uno de los factores de riesgo más importantes, influyentes de la OA de rodilla ¡Y es modificable!

Las personas obesas tienen un riesgo 4 a 10 veces mayor de desarrollar esta enfermedad porque la rodilla experimenta una carga igual a 4 veces el peso corporal con una sola pierna. Bajar de peso con una dieta balanceada favorece a la disminución de síntomas. Se debe iniciar un régimen de ejercicio al mismo tiempo para ayudar a mantener la pérdida de peso.

Tratamiento:

 
Un programa de ejercicios administrado por un fisioterapeuta tiene un efecto similar al alivio del dolor proporcionado por algunos medicamentos.

  • Higiene de Rodilla para evitar posturas y movimientos que “forzan” la articulación de la rodilla.
  • Ejercicio Terapéutico. De preferencia contar con una prescripción adecuada de la intensidad y frecuencia del ejercicio.
  • Terapia Manual: Técnicas que permitirán disminuir el dolor, aumentar espacio articular y mejorar el movimiento.
  • Vendaje Funcional para alineación de la rodilla y vendaje neuromuscular

 

  • Uso de agentes físicos como: ultrasonido, láser terapéutico, hidroterapia, crioterapia y termoterapia (Terapia con frío o con calor)

 

Colaboración de las pasantes de la licenciatura en fisioterapia: Claudia Ivonne García Dávila y Paola García González.

Revisión: LFT. Yosimar Cruz Flores.

 

FUENTES
1.        Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de Rehabilitación en el Paciente Adulto con Osteoartrosis de Rodilla en los Tres Niveles de Atención, México: Secretaría de Salud; 25 de septiembre 2014
2.        Ibarra, J., Fernández, M.,Vergara,D.& Beltrán,E.. (2015,febrero). Efectividad de los agentes físicos en el tratamiento del dolor en la artrosis de rodilla: una revisión sistemática. Scielo, 37 no.1, p.3-12.
3.        Rodríguez Grande EI, Ramírez Ramírez LC. Uso del ultrasonido terapéutico pulsado en el tratamiento de personas con osteoartritis de rodilla. RevUnivInd Santander Salud. 2015; 47(3): 337-348.DOI: http://dx.doi.org/10.18273/revsal.v47n3-2015010