Las mujeres en la historia de la medicina

Las mujeres en la historia de la medicina

Nota: Eric Ramírez
Ilustración: Gabriel Espinosa

¿Te has preguntado por qué las bases médicas fueron establecidas por hombres? Durante mucho tiempo las doctoras no podían figurar en los equipos médicos y menos hacer investigaciones; al igual que otras actividades, ésta se pensaba únicamente para los varones. Incluso, aquellas que lo intentaban eran tratadas como “brujas” o eran silenciadas por la estructura patriarcal. 

Pasaron los siglos, las luchas y las mujeres hoy pueden ser doctoras, investigadoras, profesoras, directoras de escuelas de medicina y jefas de hospitales y de centros de salud; en fin, figuras de autoridad. Por ello, este recuento de mujeres en la historia de la medicina pretende reconocer su labor y las dificultades que pasaron para aportar en las ciencias de la salud.

Agnodice (300 a.C.) es reconocida como la primera mujer médica en la historia de la medicina griega. Se dice que para estudiar, cortó su cabello y vestía como hombre; cuando reveló su identidad, los círculos médicos la acusaron de seducir pacientes con el fin de poder silenciarla. 

Aspasia de Miletus (2 a.C.) nació en una familia educada y era una excepción en una época en donde las mujeres no podían ser instruidas. Ella fue doctora especialista en Obstetricia, Ginecología y Cirugía, destacó por su capacidad para prevenir embarazos de alto riesgo, así como para corregir posiciones fetales y prevenir varices uterinas y hernias. Aspasia influyó en el pensamiento de figuras como Platón, Cicerón, Plutarco y Pericles. 

Trotula de Salerno (Siglo VI) tuvo prestigio como médica obstetra con el reconocimiento de la Escuela de Medicina de Salerno, y fue autora de múltiples obras médicas, “Passionibus Mulierum Curandorum” la más notable. 

También escribió textos para educar a los hombres sobre el cuerpo femenino, debido al desconocimiento que existía al respecto, donde tocó temas como menstruación, concepción, embarazo, pediatría y enfermedades con sus respectivos tratamientos, destacando los remedios herbolarios. 

Marcó los inicios de la Tanotología y la Genética por sus escritos sobre la forma en que los defectos de los padres influyen en sus bebés. 

Abadesa Hildegarda Von Bingen (1098-1179) fue filósofa, política y produjo una gran cantidad de textos científicos sobre Teología. Viajó por Alemania y Francia enseñando Medicina y Teología en monasterios e instituciones eclesiásticas. 

Era especialista en observación y diagnóstico de enfermedades, lo que la llevó a tener una gran reputación como sanadora. Escribió 14 libros sobre temas que van desde Botánica hasta Zoología, pasando por la medicina popular, la Psicología y la Anatomía Humana. 

También realizó textos que hablaban de las relaciones sexuales, en donde detalla el placer desde el punto de vista femenino, siendo la primera en describir el orgasmo y algunos otros elementos de la sexualidad. 

“James Barry” (Siglo XVIII y XIX) era oficial médico del Ejército Británico, con una notable reputación como cirujano durante 50 años. Se reveló al mundo que era mujer cuando murió y se le realizó una autopsia, representando un claro ejemplo de que las mujeres no triunfaban en este ámbito por falta de oportunidades en la profesión. 

Elizabeth Blackwell (1821-1910) fue la primera mujer titulada en Estados Unidos y reconocida como médica en 1849. Junto con su hermana Emily y la alemana María Elizabeth Zakrzewski fundaron en 1857 el primer hospital para mujeres pobres y niños en Nueva York, logrando, las tres, tener su título profesional, laborar en un campo propio y ser aceptadas socialmente.

Matilde Petra Montoya (1859-1939) comenzó sus estudios de partera en la Escuela Nacional de Medicina, hoy Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue atacada y criticada por sus colegas masculinos y llamada “impúdica y peligrosa mujer”. El 25 de agosto de 1887 obtuvo oficialmente su título de médica. Fundó la Asociación de Médicas Mexicanas.

 

Con información de la Doctora Ana Lilia Higuera Olivo, Académica del Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, Facultad de Medicina de la UNAM, y Atenea Lanz Uribe, Dirección General en MÉDIKA NOVARUM.

Arrizabalaga, Jon; Yuste, Carlos. Eso NO ESTABA en mi LIBRO de HISTORIA de la MEDICINA, Editorial Guadalmazán, España 2019

 

 

Mujeres en la Medicina

Mujeres en la Medicina

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La lucha feminista no es nueva. Ésta comenzó en el siglo XVIII, cuando la Ilustración comenzó a cuestionar las políticas impuestas por la Edad Media. A pesar de que las mujeres no fueron incluídas desde el inicio en esta lucha, ellas solas se fueron abriendo paso.

 La toma de consciencia de las mujeres hizo que la defensa del hacer y su pensar se convirtiera en uno de los objetivos principales, junto con la igualdad de derechos y garantías, durante este periodo, hasta la actualidad.

 Todos los escenarios de participación ciudadana se vieron envueltos por esta marea femenina. Desde la política hasta las empresas, por supuesto sin olvidar la Medicina, campo primordial para el desarrollo de la sociedad.

 Muchas han sido las mujeres que, a pesar del embate masculino y discriminatorio que han sufrido, salieron adelante en esta lucha por la reivindicación de sus derechos y la eliminación de los privilegios de los hombres.

 Desde las sociedades más antiguas, como la Sumeria o la Babilonia, la incidencia femenina en la medicina a sido de suma importancia, pues sus acciones fundaron escuelas de Medicina o iniciaron procesos médicos que son esenciales en la actualidad.

 La estadounidense Elizabeth Blackwell fue rechazada como alumna en numerosas universidades, hasta que por fin fue aceptada en el Geneva Medical College de Nueva York, donde se convirtió en la primera mujer en el mundo graduada como médico.

Otro ejemplo destacado es Marie Curie, quien realizó importantes aportaciones en el campo de la radioactividad, recibió los Premios Nobel de Física y de Química. Sin embargo, se le negó la entrada a la Academia Francesa de las Ciencias, pero sus descubrimientos originaron importantes avances en la Medicina.

 México no es la excepción. Matilde Montoya realizó sus estudios en Obstetricia en la Escuela Nacional de Medicina en 1870, recibió su titulo de partera en mayo de 1873. Después ingresó a la Escuela Nacional de Medicina, donde culminó su carrera para ejercerla de manera impecable, lo cual le dio el reconocimiento de médico y varios homenajes de instituciones como la Sociedad de Médicas Mexicanas, la Asociación de Universitarias Mexicanas y el Ateneo de Mujeres.

 Así, la lucha de las mujeres en la Medicina, poco a poco, las ha colocado en el lugar que merecen. De esta manera, la lucha feminista ha dado sus frutos y lo seguirá haciendo con el paso del tiempo.

 

Referencias:

 Rodríguez-Pimentel, Silva-Romo (2003). Aportaciones de la mujer a la medicina. Academia Nacional de Medicina de México, A.C, Medigraphic. http://www.medigraphic.com/pdfs/gaceta/gm-2003/gm036p.pdf

Lupus

Lupus

El lupus es una enfermedad autoinmune y sistémica cuya causa exacta se desconoce, entre las contribuciones científicas que se han realizado, se ha encontrado una posible asociación con algunos genes y circunstancias ambientales como factores de riesgo. Al ser un síndrome sistémico, su presencia genera múltiples afectaciones y manifestaciones en diversos órganos del cuerpo, pérdida de peso, fatiga, pérdida de cabello, lesiones cutáneas, problemas renales, cardiovasculares y respiratorios entre otros.

 

Con Información del Dr. Miguel Ángel Saavedra Salinas, miembro del Subcomité de Reumatología, Jefe de Reumatología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional “La Raza”, profesor titular de Posgrado, UNAM, Investigador Nacional.