Recomendación de cine: El Doctor (1991)

Recomendación de cine: El Doctor (1991)

Nota: Felipe Aliaga
Ilustración: Jhennifer Martínez

Esta película es protagonizada por William Hurt, como Jack MacKee, un doctor que experimenta una transformación en su visión de la vida, de la enfermedad y de las relaciones humanas. Dirigida por Randa Haines, directora y productora de cine y televisión. Su obra está basada en una versión del libro del Dr. Edward Rosenbaum, 1988: A Taste Of My Own Medicine.

La historia narra cómo el Dr. MacKee vive en su propio hospital, como paciente común, el mismo trato inadecuado que daba a sus enfermos. Este doctor es un prestigioso cirujano cardiovascular que se muestra bastante insensible hacia el padecer de los pacientes, hasta que sufre un tumor de laringe y vive en carne propia la importancia de la empatía y comunicación en la relación médico-paciente. 

Con la enfermedad, descubre aquello que no aprendió ni en la universidad ni en su trabajo: todos los médicos terminan siendo pacientes, y así como ellos tratan, están enseñando a sus residentes cómo quieren ser tratados cuando estén enfermos.Cuando el Dr. MacKee se reincorpora al trabajo, después de controlar su enfermedad, lo primero que hace es obligar a sus residentes a estar ingresados 72 horas como enfermos en el hospital: ‘Así podréis aprender lo que nunca me explicaron a mí’.

La vida humana tiene un valor absoluto e inviolable. Es una responsabilidad enorme para los profesionales de la salud, que genera una reflexión continua del uso correcto del conocimiento para sanar y no para dañar. 

 

 

 

Mi cuidado, mi derecho

Mi cuidado, mi derecho

Los cuidados paliativos son la atención integral, individualizada y continua del paciente y su familia, con una enfermedad avanzada, progresiva o que amenaza la vida que tiene síntomas múltiples, multifactoriales y cambiantes con un alto impacto emocional, social, espiritual, altas necesidades y demanda de atención, mismas que son atendidas de manera competente, con los objetivos de mejorar el confort así como la calidad de vida, definidos por el enfermo y la familia de acuerdo a sus valores, preferencias y creencias.

Los cuidados paliativos por lo tanto están dirigidos a pacientes y sus familias con un padecimiento avanzado, progresivo, y que limitan o amenazan la vida; tienen como objetivo aliviar el sufrimiento en todas las etapas de la enfermedad y no tiene que limitarse al cuidado al final de la vida. Se pueden proporcionar junto con tratamientos curativos. De acuerdo con un enfoque centrado en el paciente y la familia, los cuidados paliativos también se extienden al duelo.


Además del manejo de los síntomas, otros beneficios del apoyo paliativo integral incluyen el establecimiento de objetivos de atención que se ajusten a los valores y preferencias del paciente; comunicación constante y sostenida entre el paciente y todas las personas involucradas en su cuidado; apoyo psicosocial, espiritual y práctico tanto a los pacientes como a sus cuidadores primarios; y coordinación a través de los sitios de atención.


Los dominios de la evaluación paliativa integral incluyen: síntomas físicos, síntomas psicológicos/psiquiátricos y cognitivos, comprensión de la enfermedad y preferencias de cuidado, necesidades sociales y económicas, cuestiones existenciales, religiosas y espirituales así como atención, coordinación y continuidad de las mismas.

El equipo multidisciplinario lo integran médicos, psicólogos, personal de enfermería, fisioterapia, rehabilitación, trabajo social, nutrición, acupuntura en ciertas ocasiones y un consejero espiritual.

Elaboró: Jiménez Domínguez Andrea

               Salinas García Eduardo

               Molina Cervantes Elmer Eduardo.

Médico pasantes del Servicio Social Rotatorio en Cuidados Paliativos. Licenciatura Médico Cirujano, Facultad de Medicina.

Bibliografía

  • Okon TR. Overview of comprehesive patient in palliative care. UpToDate, 2019.
  • Secretaría de Salud. Consejo de Salubridad General. Guía de manejo integral de Cuidados paliativos. México, 2018