14/06/22 | +Sexualidad

Nota: Zenyaci Morales
Ilustración: Zyanya Muñoz
3 de cada 100 mil personas padecen gonorrea a nivel mundial.
La gonorrea es la segunda causa de infección de transmisión sexual en el mundo, la cual es producida por una bacteria llamada Neisseria gonorrhoeae. Tan sólo en el 2018 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó 87 millones de casos nuevos.
A pesar de que se trata de una infección curable, actualmente los sistemas de salud se mantienen en estado de alerta por la resistencia que presenta a diversos antibióticos. Esta bacteria vive siempre en estado de competencia y está preparada para sufrir casi cualquier embate del medio ambiente, lo que la vuelve multirresistente.
La enfermedad se adquiere cuando se tienen relaciones sexuales sin protección con una persona que tiene gonorrea, la mayoría de estas posee bacterias que ya son multirresistentes a diversos antibióticos. Afecta tanto a hombres como a mujeres, siendo la edad más frecuente en ellas de 20 a 24 años, mientras que en los varones de 15 a 19, aunque también grupos de mayor edad la adquieren.
Los síntomas de la infección por N. gonorrhoeae susceptible o multirresistente son los mismos. Los hombres refieren dolor al orinar, secreción blanca o amarillenta a través de la uretra y dolor o inflamación en los testículos. Mientras que en las mujeres, hasta el 80 por ciento no tiene manifestaciones, y cuando llegan a presentarse son flujo vaginal irregular, dolor al orinar, molestias en la parte baja del abdomen o sangrado tras tener relaciones sexuales.
La falta de sintomatología y de información genera que no se detecte ni se trate a tiempo, lo que ocasiona complicaciones como infertilidad, embarazo ectópico y enfermedad inflamatoria pélvica en la mujer, además de la transmisión de madre a hijo durante el parto y un incremento en el riesgo de adquirir VIH.
El diagnóstico debe realizarse evaluando la susceptibilidad o resistencia a diversos antibióticos y administrar como mínimo dos de éstos, ya que la OMS observó en los últimos años casos de resistencia a cinco o seis fármacos. Con el tratamiento correcto y una supervisión médica adecuada, la gonorrea puede curarse por completo.
Con información de la Dra. Antonia Isabel Castillo Rodal, Académica del Departamento de Microbiología y Parasitología, Facultad de Medicina de la UNAM.
04/09/21 | +Sexualidad

- El sexting cambió la anacronía de las cartas por la sincronía e inmediatez de los medios electrónicos, permitiendo así experimentar la cercanía a distancia.
Nota: Abigail Moreno
Ilustración: Gabriel Espinosa
El término es un anglicismo como tal y sin traducción, un intento cercano sería “texteo sexual”. Se trata de una práctica en crecimiento, una manera de interactuar eróticamente con los demás. Implica protagonizar, compartir y admitir a través de medios electrónicos material de carácter sexual, ya sean audios, textos, fotos, videos o emojis.
Estudios internacionales en menores de 18 años señalan una incidencia de un 14 por ciento, en cuanto a enviar contenido, y un 27 en cuanto a recibir. En comparación, investigaciones en adultos jóvenes entre 18 y 29 años, muestran que un 38 por ciento envió y 42 por ciento recibió mensajes con material erótico o sexual.
Entre jóvenes es una conducta sexual normalizada en constante crecimiento; sus motivaciones son variadas, desde coquetear con una persona hasta cuestiones más profundas como la búsqueda de sentido de identidad y pertenencia.
En el confinamiento el contacto sexual se ha realizado de forma virtual en muchas ocasiones; alternativas como el sexting consensuado canalizan las fantasías y la excitación a través de una pantalla; asimismo, conductas como la autoexploración o la masturbación contribuyen a un desarrollo sexual pleno y sano.
Sin embargo, aun consensuado es una amenaza. Con un click, de un momento a otro, lo privado puede trascender a lo público. El protagonista está expuesto ante un contexto vulnerable: la transmisión a terceros de su contenido erótico con ánimos de extorsión (sextorsión) o de venganza (pornovenganza). El intercambio no consentido de una imagen o un video cedido en la intimidad vulnera sobre todo a mujeres e infantes, generando graves secuelas sociales que impactan en la salud mental.
Es importante no moralizar o romantizar esta práctica; en caso de que se desee realizar, tratar de hacerlo de forma segura, no omitiendo ciertas reglas como la protección de la identidad (ocultar el rostro o los rasgos únicos en las imágenes) y utilizar aplicaciones de mensajería con caducidad inmediata, que imposibilitan capturas de pantalla.
Con información de la Doctora Ana Carolina Rodríguez Machain, Académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina de la UNAM. • Revista Digital +Salud FacMed
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03/03/21 | +Descubrir

Nota: Karen Hernández
Ilustración: Annete Segura
Este síndrome fue identificado por los doctores Heinrich Klüver y Paul Bucy mediante la extirpación bilateral de los lóbulos temporales en macacos, intentando determinar su función. Esto provocó que los macacos presentaran alteraciones en su conducta, como cambios emocionales, impulsos de explorar objetos con la boca, hiperdocilidad y un incremento sustancial en su apetito sexual.
Como parte de los síntomas, se destacó que la conducta sexual se incrementó drásticamente al grado de tener actos sexuales homo y heterosexuales, incluso con distintas especies, además de hiperoralidad, todo se llevaban a la boca. Emocionalmente se volvieron menos expresivos, perdieron el miedo y la inhibición, provocando conductas arriesgadas.
El síndrome de Klüver-Bucy en humanos se asemeja al descrito en monos, además de los problemas descritos en otras especies, también experimentan amnesia, demencia y alteraciones en su control verbal, dependiendo de la gravedad de la lesión en el lóbulo temporal. Realmente es muy raro en humanos y los casos reportados son pocos, principalmente originados como consecuencia de algún cáncer que afectó la amígdala en su totalidad, herpes, una fase tardía de Alzheimer, demencia fronto-temporal o cuando se tuvo que extirpar ambas amígdalas por tratar de mejorar un poco la calidad de vida de un paciente con epilepsia, pero nunca se presenta de manera natural y tampoco es hereditario.
En 1955 se reporta el primer caso de Síndrome de Klüver-Bucy en humanos: un paciente de 19 años que había sido sometido a extirpación de ambos lóbulos temporales como tratamiento para epilepsia. Él presentó todas las manifestaciones relacionadas a Klüver-Bucy excepto la hiper oralidad. Desde entonces, sólo existen reportes ocasionales de este síndrome, por lo que se considera una patología rara.
Por medio de autopsias se ha identificado que la mayoría de las lesiones que existen en una persona con este síndrome se presentan en la corteza temporal anterior y medial, así como en la amígdala. El encéfalo tiene casi todas sus estructuras dobles y si solo se lesiona una, la otra puede compensar. Pero si se lesionan las dos amígdalas, se va a presentar síntomas de Klüver-Bucy.
¿Sabías que la afección de la amígdala (o núcleo amigdalino) puede llegar a perjudicar de manera significativa la conducta?
La amígdala tiene un papel clave en la regulación de las emociones y la expresión de éstas ante el medio que nos rodea. Es muy importante porque tiene conexiones a muchos otros núcleos del encéfalo, tales como la corteza orbitofrontal, el hipotálamo, el tálamo y el tallo cerebral. Como resultado de estas relaciones encontramos el procesamiento de estímulos olfatorios, regulación del apetito y, como ya lo mencionamos, la respuesta sexual. Por ello, si se llegan a afectar severamente, podría presentarse el Síndrome de Klüver-Bucy.
Con información de la Doctora Alicia Castillo Martínez, Maestra en Ciencias Químicas, Coordinadora de Evaluación de la Licenciatura en Neurociencias, Facultad de Medicina de la UNAM.