Ovario Poliquístico

Ovario Poliquístico

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) se presenta durante la edad reproductiva de las mujeres, entre los 15 y 40 años. Algunos de los síntomas son irregularidad en la ovulación, hiperandrogenismo, que es cuando las hormonas masculinas están más elevadas a nivel sanguíneo; resistencia a la insulina, lo cual las vuelve propensas a padecer diabetes mellitus.


Existe evidencia que señala una predisposición genética para sufrir SOP; sin embargo, para tener seguridad sobre si se padece, se debe realizar un perfil hormonal, el cual indicará los niveles de andrógenos y estrógenos en el organismo, y un ultrasonido vaginal para observar las características de los ovarios. La prevención de este síndrome se puede lograr con la modificación en ciertos aspectos del estilo de vida, como la alimentación y un aumento en la actividad física.


La fertilidad de la paciente es el punto principal para llevar a cabo el tratamiento. Si no presentan su ciclo menstrual con normalidad ni deseos de un embarazo, se pueden recetar anticonceptivos para regularlo; si bien pretende quedar embarazada, se dictan medicamentos distintos para tratar de que la ovulación exista, dependiendo de cada paciente.

Con información de la Dra. Susana Haquet Santana, Académica del Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

La Fisioterapia y la danza

La Fisioterapia y la danza

 

Día Internacional de la Danza. En el arte de la danza existe un gran esfuerzo y apoyo multidisciplinario de Médicos, Fisioterapeutas y otros expertos en Salud.

Día mundial de la Espina Bífida

Día mundial de la Espina Bífida

 

La espina bífida es un defecto que se genera en el tubo neural durante el tercer mes de desarrollo embrionario. El tubo neural es aquel del que se forma la columna vertebral y el sistema nervioso central de un bebé. Esta malformación afecta directamente a las vértebras y puede acarrear diversos problemas a un bebé al nacer, como la imposibilidad de caminar, problemas neurológicos y psicomotores, así como la presencia de hidrocefalia, es decir, la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. La mejor manera para diagnosticarlo es mediante ultrasonido y ecografía fetal desde la semana 12 del embarazo, aunque la mayoría de los casos se detectan en la semana 20 o quinto mes. La mayoría de los casos de espina bífida no han sido relacionados con una causa específica, sin embargo, algunos de ellos pueden producirse por la carencia de ácido fólico o por algún problema genético o cromosómico.

La UNAM cuenta con una unidad especializada para corregir esta malformación entre la semana 20 y la 26 del embarazo. La Unidad de Investigación de Neurodesarrollo, que depende del Instituto de Neurobiología, ubicado en Querétaro, cuenta con el Departamento de Cirugía Fetal instalado en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer de Querétaro, y se encarga de corregir el defecto de espina bífida, entre otros problemas relacionados con el desarrollo fetal. Cuando el defecto de espina bífida es detectado a tiempo, se puede realizar una una especie de cesárea a la madre para extraer el útero, realizar dos incisiones por las cuales se interviene al feto, se cierra y se continúa con el desarrollo fetal. Esta cirugía puede proporcionarle al bebé la gran posibilidad, de hasta un 60%, para caminar y disminuir los riesgos neurológicos y psicomotores.

La corrección de espina bífida también puede realizarse al momento de nacer, sin embargo las posibilidades de mejorar los riesgos son menores y en ambos casos el bebé requerirá de una terapia de rehabilitación.

1 de cada 2 mil 500 bebés nace con espina bífida. Se han realizado más de 200 cirugías fetales a nivel mundial.

 

Con información del Dr. Rogelio Cruz Martínez, Jefe del departamento de cirugía fetal del Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer de Querétaro, Investigador Asociado a la Unidad de Investigación de Neurodesarrollo del Instituto de Neurobiología de la UNAM, rcruz@medicinafetalmexico.com