¿Qué es la adicción a los videojuegos y cuál es su tratamiento?

¿Qué es la adicción a los videojuegos y cuál es su tratamiento?

 

Nota: Janet Aguilar

Ilustración: Ana Baca

 

La adicción a los videojuegos es un problema de salud mental, se caracteriza por la dificultad en controlar el tiempo y la frecuencia de utilización de los videos juegos. Las personas prefieren jugar,  más que realizar otras actividades de la vida diaria, como comer, dormir,  estudiar o relacionarse con otras personas, lo cual tiene consecuencias negativas en el contexto de las personas. Se presenta con mayor frecuencia en la etapa de la adolescencia.

Esta adicción se presenta con otras condiciones de salud mental como son los trastornos del estado de ánimo, ansiedad, uso y abuso de alcohol, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, entre otros. La adicción a los video juegos también afecta el estado de salud, frecuentemente se presentan trastornos del sueño, problemas de sobrepeso y obesidad; debido a que se reducen las horas de sueño y la actividad física.

Debido a que es un problema de salud, el diagnóstico, la evaluación y el tratamiento debe de estar a cargo de profesionales de salud mental como lo son los psicólogos clínicos y médicos especialistas en psiquiatría, principalmente.

El tratamiento para la adicción a los videojuegos debe de considerar la severidad de los síntomas, el nivel de disfuncionalidad que genera en las personas y la presencia de otros problemas de salud mental. Una vez que los especialistas evalúan lo anterior, pueden indicar intervención psicológica, farmacológica o combinar ambas dentro de un tratamiento multimodal.

La intervención psicológica está fundamentada en la Terapia Cognitivo-Conductual cuyo propósito es disminuir la sintomatología. Tiene como objetivo que la persona logre un control sobre el uso de los videojuegos.

De manera general, este tipo de intervención se realiza en tres etapas:

  1. Psicoeducación es identificar incentivos para motivar a la persona en reducir la frecuencia de uso o tiempo uso de los videojuegos.
  2. El terapeuta junto con el paciente analizan los patrones de comportamiento que están asociados a los videojuegos. La intervención está dirigida al desarrollo de  estrategias y habilidades sociales para el manejo del estrés y solución de problemas, los cuales favorecen el sentido de control y autoeficacia.
  3. Finalmente se trabajan estrategias y planes para prevenir recaídas.

Dentro de la intervención psicológica es importante la inclusión de redes de apoyo social como son los padres, familiares y amigos. De igual manera se realiza la activación conductual y la promoción de la salud como parte del cambio conductual de quien tiene esta adicción.

 

Con información de la Doctora Aurora L. Jaimes Medrano, «Técnico académico Asociado C» TC, Adscrita al área de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina de la UNAM.

 

 

 

Adicción a los videojuegos

Adicción a los videojuegos

¿Qué es un trastorno mental?

Es un trastorno médico que se caracteriza por la manifestación de síntomas y signos conductuales, emocionales y cognitivos con consecuencias negativas, que generan malestar y discapacidad en un amplio rango de actividades de las personas.

 

¿Por qué se ha considerado la adicción a los video juegos como un trastorno mental?

Se considera que es un trastorno mental ya que las personas que presentan adicción a los video juegos presentan manifestaciones similares a los trastornos de sustancias adictivas. En 1995 Ivan Goldberg, planteó una serie de criterios para el diagnóstico del trastorno de adicción a Internet (IAD) basados en los criterios diagnósticos del abuso de sustancias en los que se describe el factor de dependencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) en la Décima Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), define la dependencia a drogas como un: “Conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognoscitivas en el cual el consumo de una droga, o de un tipo de ellas, adquiere máxima prioridad para el individuo, mayor incluso que cualquier otro tipo de comportamiento de los que en el pasado tuvieron el valor más alto.   La manifestación característica del síndrome de dependencia es el deseo, a menudo fuerte y a veces insuperable, de ingerir sustancias psicotrópicas”.

Actualmente la Clasificación Internacional de Enfermedades editada por la OMS, CIE 11, clasifica a la adicción a los video juegos en los trastornos debidos al consumo de sustancias o a comportamientos adictivos y los define como: Son síndromes asociados al malestar o interferencia de las funciones o actividades personales, que se desarrollan como resultado de comportamientos repetitivos en búsqueda de alguna recompensa y de refuerzo que producen dependencia y que no implican el uso de una sustancia. Incluyen los trastornos por juego de apuestas y trastornos por uso de video juegos lo que implica comportamientos en línea y fuera de línea.

 

¿Cómo podemos identificar si lo padecemos?

De acuerdo a la CIE 11: El trastorno por uso de videojuegos predominantemente en línea y fuera de línea se caracterizado por:

Un patrón de comportamiento de juego («juegos digitales» o «videojuegos») persistente o recurrente que se realiza principalmente por Internet y se manifiesta por:
• Deterioro en el control sobre el juego (por ejemplo, inicio, frecuencia, intensidad, duración, terminación, contexto);

• Incremento en la prioridad dada al juego al grado que se antepone a otros intereses y actividades de la vida diaria

• Continuación o incremento del juego a pesar de que tenga consecuencias negativas.

 El patrón de comportamiento es lo suficientemente grave como para dar lugar a un deterioro significativo a nivel personal, familiar, social, educativo, ocupacional o en otras áreas importantes de funcionamiento.

 El patrón de comportamiento puede ser continuo o episódico y recurrente, y generalmente es evidente durante un período de al menos 12 meses para que se asigne el diagnóstico, aunque la duración requerida puede acortarse si se cumplen todos los requisitos de diagnóstico y los síntomas son graves.

 

Resumen de los criterios

 Las personas no controlan el tiempo para jugar, pueden jugar por varias horas en el día sin darse cuenta del tiempo transcurrido y en casos severos pueden jugar hasta más de 24 horas continuas.

El juego se convierte en una actividad prioritaria, dejan a un lado la realización de otras actividades inclusive, dormir y comer. Lo cual genera un impacto en el rendimiento académico en el caso de niños o jóvenes o adultos en su trabajo, asimismo las relaciones familiares e interpersonales se afectan por dicho comportamiento.

 

¿Cómo afecta el desarrollo del cerebro en los niños?

Está asociada con anomalías neurobiológicas en la corteza orbitofrontal, cuerpo estriado y regiones sensoriales, áreas implicadas en el control de impulsos, procesamiento de la recompensa y representación somática de las experiencias anteriores.

Se ha descrito disminución del nivel de dopamina, así como de los receptores D2 en el circuito de la recompensa, en subdivisiones del cuerpo estriado, como el caudado dorsal bilateral y el putamen derecho, regiones implicadas en el control de impulsos y procesamiento de recompensas (Zhu, Zhang y Tian, 2015) por lo que estas personas encontrarían en ellas una gratificación en su ejecución y necesitarían cada vez un tiempo mayor de exposición a estas conductas como medio para compensar estos bajos niveles dopaminérgicos.

 

¿Cómo puede perjudicar la vida social, familiar y laboral de quien padece este trastorno? ¿Qué complicaciones puede generar en la salud física de una persona?
En el área social: se presenta aislamiento, incumplimiento de las obligaciones de familiares académicas y sociales, deterioro en el funcionamiento académico, laboral y en ocasiones problemas legales.
En el área física se pueden presentar fatiga ocular, tensión muscular y contracturas musculares, alteraciones del sueño (insomnio) cefalea o dolor de cabeza, sedentarismo, sobre peso y obesidad.
En el área psicológica: ansiedad, irritabilidad, sensación de vacío y desesperanza, dificultades para enfrentar la frustración y para relacionarse afectivamente con los demás.

 

¿Existe algún tratamiento?

Se ha propuesto en el nivel de atención y prevención antes de la presentación de las manifestaciones clínicas y cuando se presenta este trastorno en su fase inicial o de acuerdo al nivel de severidad.

Prevención primaria.- Protección específica a población en una población específica niños y adolescentes:
En niños menores de dos años no se recomienda el uso de pantallas o dispositivos. En niños preescolares pueden introducirse el uso de pantallas siempre y cuando el cuidador interactúe con el niño y el tiempo debe ser menor de una hora. En niños de edad escolar se sugiere limitar el tiempo del uso y el objetivo ya sea para fines recreativos, como herramienta de aprendizaje, en la vida diaria, etc. Es importante informar y sensibilizar a esta edad sobre temas de seguridad al brindar información y datos personales, ayudarlos a discriminar los contenidos de la red, etc. En los adolescentes es importante reforzar los temas relacionados a la seguridad, contenidos, forma de interactuar en las redes sociales, ayudarlos
Prevención: secundaria aparecen síntomas y signos de alerta que afectan el nivel de funcionamiento en distintas áreas del niño o adolescente.
Prevención terciaria: Rehabilitación y/o integración propuesta de intervención multimodal de tratamiento farmacológico y psicológico (Terapia Cognitivo Conductual) Guías Clínicas Instituto Nacional de Psiquiatría,

 

¿De qué manera beneficia que la OMS clasifique a esta actividad como un trastorno mental?

Al ser incluida la adicción a los video juegos como un trastorno mental, es importante que los profesionales relacionados a la salud exploren la posibilidad qu este trastorno esté presente. Asimismo, es importante sensibilizar y brindar información sobre este trastorno, sus manifestaciones tempranas y en caso de presentar el problema ofrecer información sobre los especialistas que pueden atender este padecimiento. Las campañas deben realizarse en distintos sectores con objetivos específicos de acuerdo a la población: profesionales de la salud, maestros, orientadores, padres de familia etc. Asimismo, proponer e influir en las políticas públicas sobre el uso del internet o video juegos, en este caso en edades tempranas adolescencia y adultos jóvenes principalmente.

 

 

Con información de la Mtra. Aurora Jaimes Medrano, Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, UNAM.

Referencias

Zhu, Y., Zhang, H., & Tian, M. (2015). Molecular and functional imaging of internet addiction. BioMed Research International, 2015.

Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Decálogo para un buen uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. AEPap. Familia y Salud. 2017.