Esto es algo que va más allá de un trasplante de órganos, en donde se toma un órgano de un paciente vivo o de un cadáver y con una gran destreza, se coloca dentro otra persona. Aquí se trata de fabricarlos, “esto ha creado un nuevo paradigma en la medicina, el paradigma de la sustitución, si algo no funciona o no sirve, entonces se puede sustituir” asegura el Dr. Andrés Castell.
Para poder construir un nuevo se tejido se requieren de tres elementos: las células troncales, comúnmente llamadas células madre, las citocinas que son factores de crecimiento y que permitirán que las células proliferen, y las matrices o andamios sobre las cuales se colocarán las células. A partir de estos elementos se pueden trabajar para construir o fabricar diferentes tejidos u órganos prácticamente personalizados.
Este proyecto ya ha logrado utilizarse para beneficio de la humanidad, con la creación de piel se ha logrado sustituir este tejido en pacientes con quemaduras; se han creado cubiertas de dermis (la última capa de la piel) para cubrir algunas úlceras ocasionadas por el pie diabético o por insuficiencia arterial; así mismo han creado una esponja de gelatina ósea, que tras un corto periodo de tiempo logra calcificarse para convertirse en hueso, esta ya ha sido aplicada a 12 pacientes con fracturas que no habían podido consolidar tras varias operaciones, obteniendo grandes resultados.
Este investigación aún sigue trabajando en otras líneas para poder seguir creando tejidos y órganos que pueden seguir contribuyendo a la salud y bienestar de la población y que sin duda abren nuevos caminos en el mundo de la medicina.