Embarazo mes a mes
La migraña principalmente se caracteriza por un severo dolor en un costado de la cabeza, detrás de los globos oculares y en la nuca; este dolor que es constante y late con violencia, es provocado por una vasodilatación inflamatoria y transitoria de las arterias cerebrales.
Esta enfermedad, en la mayoría de los casos, puede prevenirse si se conocen los factores que la provocan en el paciente, como algunas bebidas o alimentos específicos, estrés, intolerancia a la luz, olores o sonidos. A veces provoca náusea y vómito.
También existen episodios causados por fenómenos biológicos como la menstruación y en estos casos es más difícil su prevención. El tratamiento principal se centra en el control del dolor en la fase aguda, mediante fármacos, y puede auxiliarse con medidas alternativas como masajes, compresas frías en la cabeza y reposo.
Esta condición suele aparecer en la adolescencia y se presenta como un dolor pulsátil en la mitad de la cabeza que luego se generaliza. En consecuencia, quien lo padece sufre una gran cantidad de síntomas como inapetencia, irritabilidad, hipersensibilidad corporal, cansancio, malestar y retención de líquidos, entre otros.
La migraña ocurre porque un grupo de neuronas se activa en forma anormal y expande una onda irritativa que estimula las arterias cerebrales, las cuales responden con una dilatación inflamatoria no infecciosa, generando dolor. Cada episodio doloroso suele ser tan intenso en su fase aguda que puede incapacitar al paciente para realizar sus actividades cotidianas; solo una buena historia clínica es fundamental para diagnosticarlo y tratarlo adecuadamente.
Con información del Dr. Felipe Arturo Vega Boada, miembro del Subcomité Académico de Neurología de la Facultad de Medicina, UNAM.
Originalmente, el profesor Alejandro Godoy Medina comenzó a impartir un taller de teatro en 1984 a grupos de estudiantes, trabajadores y administrativos, cuando el Dr. Enrique Graue era director de la Facultad de Medicina, quién tuvo la iniciativa de investigar cuáles eran los recursos que los estudiantes necesitaban desarrollar. De esta manera, le solicitó al profesor Godoy que presentara un proyecto al Consejo Técnico, misma que fue aprobada para que los estudiantes expandieran sus conocimientos hacia esta disciplina de las bellas artes que les permitiera desenvolverse en el ámbito social, ponencias o explicaciones, e incluso mejorar su capacidad de relación médico – paciente en el campo laboral.
Uno de los objetivos claros es que los estudiantes encuentren confianza consigo mismos, aprendan a manejar las emociones, a ser empáticos con sus pacientes sin involucrarse de manera afeciva y amplíen su cultura. Esta clase les permite también desestresarse, divertirse, desahogarse y atender de cierta manera las dudas existenciales que surgen a lo largo de su profesión.
Con información de Alejandro Godoy Medina, profesor de la clase optativa de Teatro I y II de la Facultad de Medicina, UNAM.
La Unidad de Electrofisiología Cardíaca es un laboratorio implementado por la Facultad de Medicina de la UNAM en la Unidad de Medicina Experimental del Hospital General de México, la cual se encarga de tratar todos los trastornos eléctricos que pueden ser de dos tipos: los ritmos en los que el corazón va anormalmente despacio llamados bradicardias y en los que va anormalmente rápido llamados taquicardias.
También, proveen tratamiento para restablecer la eficacia de la fuerza de la contracción de los ventrículos del corazón. Otro de los trastornos que pueden tratarse en esta Unidad es el de la muerte súbita. Lo que la gente cree que es un infarto masivo, en realidad, en la mayoría de las veces se trata de una arritmia letal y no de un infarto masivo. Esas arritmias letales se previenen con ayuda de unos dispositivos llamados desfribriladores automáticos, similares a los marcapasos. En el momento en que este aparato detecta una arritmia potencialmente letal, la interrumpe para salvar la vida del paciente.
En 1979, el Dr. Luis Molina Fernández de Lara regresó de Francia después de su entrenamiento en la alta especialidad de electrofisiología clínica, después de cardiología. Realizó los primeros estudios electrofisiológicos en el Instituto Nacional de Cardiología, organizó y creó el primer laboratorio de electrofisiología en México.
La Unidad de Electrofisiología Cardíaca cuenta con un programa de donación de marcapasos, desde 1992; el paciente que lo necesite sólo debe cubrir el costo de la colocación. En el caso de los estudios electrofisiológicos y curación de las taquicardias o también llamada ablación, cuyo procedimiento consiste en lesionar de manera permanente el sustrato anatómico que es lo que produce las arritmias, se hace uso de catéteres, el costo de éstos si lo debe cubrir el paciente. Esta Unidad ha enseñado a 570 médicos de 77 países.
Con información del Dr. Luis Molina Férnadez de Lara, Jefe de la Unidad de Electrofisiología Cardiaca de la Unidad de Medicina Experimental del Hospital General de México, Facultad de Medicina, UNAM.
Aporta entre 70 a 80 calorías, con un índice glicémico o de carbohidratos muy bajo. Contiene todas las vitaminas, a excepción de la C, y casi todos los minerales esenciales para el cuerpo humano (hierro, yodo, zinc, fósforo y selenio). Cubre el 3% de energía, el 13.9% de proteína y el 6.7% de grasa de acuerdo a los índices de la Ingesta Diaria Recomendada (IDR)
La yema, tiene una sustancia llamada lípido activo que ayuda a mejorar la memoria y rendimiento, sobre todo, en niños y ancianos; selenio, que sirve como antioxidante natural; ácido siálico, que actúa como antiinflamatorio; carotenos, que aminoran el riesgo de desarrollar cataratas; y antioxidantes naturales, que nutren la piel, el cabello y ayudan a disminuir las arrugas. Además, su consumo disminuye la probabilidad de sufrir demencia senil y Alzheimer, previne la pérdida de músculo y evita la desnutrición.
Contrario a lo que se piensa, no eleva los niveles de colesterol en la sangre, pues contiene alrededor de 200mg, una dosis indicada para el buen funcionamiento del organismo, que en conjunto con la ingesta de vitamina C, produce ácidos biliares primarios y secundarios que ayudan a la digestión.
Para evitar infecciones o enfermedades por parásitos o bacterias que pueden penetrar por los poros del cascarón, se debe cocinar para su consumo. Se recomienda la ingesta de huevo completo, no sólo las claras, a partir del año y medio de edad y en mujeres embarazas, principalmente.
Contenido de vitaminas en el huevo de acuerdo a la Ingesta Diaria Recomendada (IDR):
11% de B2
10.2% de Niacina
7.5% de Ácido fólico
51% de B12
9.6% de vitamina A
21% de vitamina D
8% de vitamina E
40.4% de Biotina
Lípidos: 2/3 de grasas insaturadas, 1/3 de saturadas (al igual que el aceite de oliva).
Luteína y zeaxantina: pigmentos carotenoides (que no producimos y hay que consumir).
Vitamina E: antioxidantes que previenen las arrugas del envejecimiento, ayuda a mejorar la visión, filtra los rayos solares, reduce y previene la catarata y la degeneración macular en los ojos.
Selenio: antioxidante, prevención de algunos cánceres.
Ácido fólico: disminuye el riesgo cardiovascular entre otras funciones.
Colina: desarrollo del cerebro fetal, sistema nervioso, síntesis celular mejorando la función del cerebro y de los neurotransmisores.
Lecitina: Menor absorción intestinal del colesterol total y en el embarazo mejora la memoria y ayuda al hígado a desintoxicar.
Vitamina D: ayuda a la absorción del calcio, evitando el raquitismo y la osteomalacia o reblandecimiento de los huesos.
Con información del Dr. José Antonio Quintana López, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, UNAM.