Cáncer de mama

 

El cáncer de mama se define como un crecimiento rápido, anormal y sin límite de las células del tejido mamario, es la primera causa de mortalidad en mujeres a nivel mundial, pero tiene el 93% de probabilidades de curarse si se diagnostica en etapa temprana. A pesar de que la posibilidad de padecerlo comienza, en promedio, a partir de los 20 años y aumenta considerablemente hacia los 40 años, se han dado algunos casos en niñas o adolescentes mayores de 10 años.

Es de suma importancia que una mujer comience a realizarse la autoexploración mensual, siete días después de cada menstruación a partir de los 20 años de edad y acuda periódicamente a realizarse la mastografía a partir de los 40. Los signos de alerta son: sentir bolitas duras y no móviles en las mamas, piel inflamada o rojiza, poros abiertos, pezón retraído o alguna secreción fuera del periodo de lactancia. Es recomendable evitar un elevado consumo de alimentos procesados y grasas, así como de alcohol y tabaco; se debe aumentar el consumo de vegetales y frutas naturales, y realizar ejercicio físico.

 

Con Información de:

 

  • Elías Yused Argüello Esparza, Subdirector de Cáncer de Mama en el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva.
  • Gilberto Nicolás Solorza Luna. del Subcomité Académico de Oncología Médica de la División de Estudios de Posgrado, UNAM
¿Qué es la menopausia?

¿Qué es la menopausia?

 

 

Con información de la Dra. Ana Lilia Rodríguez Ventura, Académica del Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Los beneficios de la leche materna

 

La lactancia es la etapa más importante para un bebé desde que nace, lo ideal es que dure mínimo 6 meses en los cuales no es recomendable añadir otros alimentos complementarios a la dieta del bebé a menos que el médico pediatra lo recete, de lo contrario, la ingesta de alimentos adicionales puede fomentar la obesidad en el bebé. La acción de succionar es un reflejo primario, por lo tanto, el bebé comería todo lo que se le acerque sobrecargando su aparato digestivo.

La leche materna aporta en general, hemoglobina y protege al bebé de que sea atacado por virus, bacterias, parásitos y otros patógenos, funciona como una especie de vacuna en los primeros días.

La lactancia se divide en tres etapas:

  • El calostro que tiene apariencia de suero en los primeros tres días, cuya primera secreción debe darse al bebé inmediatamente después del parto; posee un alto contenido de hemoglobulinas, inicia y facilita el proceso en el intestino y riñón del bebé sin sobrecargarlos, la producción de lactobacilos, también ayuda a no sobrecargar otras funciones del cuerpo del bebé, tales como la succión, la respiración o la maduración de su sistema nervioso. Ninguna leche suplemento puede sustituir aún las propiedades del calostro.
  • La leche transitoria que se produce entre el cuarto a octavo día ya no está tan cargada de nutrientes pero provee los necesarios como las vitaminas que permiten la estimulación, el desarrollo y la maduración de niño.
  • La leche madura que se produce a partir del décimo día cuya composición es mayormente agua, las leches de fórmula equivalen a esta leche madura.

A partir del sexto mes de lactancia ya se puede agregar alimentación complementaria sin dejar de lado la lactancia, cuya duración ideal puede ser hasta los dos años de edad.

Según la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Mujeres que se realizó durante el 2015 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en colaboración con el Instituto Nacional de Salud Pública, en México solo el 51 por ciento de los recién nacidos son amamantados por primera vez dentro de la primera hora después del nacimiento, de estos el 54 por ciento son atendidos en instituciones públicas y el 32 por ciento en privadas.

Esto puede deberse a los protocolos que se siguen dentro de cada tipo de hospital, por iniciativa oficial, los hospitales del sector público deben generar el contacto inmediato entre madre y bebé para su alimentación. Por el contrario, las instituciones privadas siguen diversos procedimientos a partir de que se da el parto para el cuidado y entrega del bebé.

Sin duda, el periodo de lactancia también ayuda a la madre tener una recuperación óptima, el útero regresa a su tamaño, disminuye el sangrado, baja de peso, previene enfermedades crónico degenerativas como diabetes e hipertensión o cáncer de mama. Debido a la gran importancia que tiene la lactancia en la nutrición del bebé, la madre debe evitar el consumo de drogas, alcohol, alimentos que puedan producir bacterias como las carnes rojas y medicamentos que intervengan con el ácido fólico porque el bebé puede presentar una deficiencia de vitamina B. También se recomienda consumir moderadamente la sal natural de mar, ácido fólico, leche, alimentos ricos en hierro, mantener la higiene y lubricar constantemente las mamas para evitar grietas y resequedad.

 

Con información la Doctora  María del Carmen Aguirre García, Profesora de asignatura de la Facultad de Medicina del área de Posgrado de la UNAM.

 

Lo que tienes que saber sobre la Artritis Reumatoide

Lo que tienes que saber sobre la Artritis Reumatoide

 

La artritis reumatoide es una enfermedad poco común, el 1% de la población mundial la padece y se ha detectado más frecuentemente en mujeres de entre 20 a 40 años.

Aunque no se conoce la causa de esta enfermedad, los expertos coinciden en que puede ser la condición genética como el tener ciertos genes asociados o, incluso, haber manifestado alguna infección en alguna etapa de la vida, lo que provoca una respuesta anormal.

Cuando se padece esta enfermedad, el sistema inmunitario ataca a las células sanas del cuerpo por error, genera unos anticuerpos que afectan principalmente a la membrana que produce la lubricación de las articulaciones, las cuales se pueden inflamar y ocasionar la destrucción de los huesos por falta de tratamiento.

La artritis reumatoide se agrava gradualmente, logra agredir a varios órganos y ocasionar discapacidad para caminar o realizar actividades manuales por originar la deformación de las manos.

Los síntomas iniciales son dolor e inflamación de las articulaciones, principalmente en manos, codos, rodillas y tobillos, y su rigidez por más de 30 minutos en las mañanas; las manos disminuyen su fuerza para agarrar y sostener cosas.

Algunos pacientes llegan a presentar otras afecciones como perforación de córneas, conjuntivitis seca crónica y complicaciones en otros órganos como corazón, riñones y pulmones.

La artritis reumatoide se diagnostica mediante la exploración del médico sobre la inflamación de las articulaciones afectadas y algunas pruebas de laboratorio para encontrar el factor reumatoide o los anticuerpos especiales que la generan como principales indicadores de la enfermedad, además de radiografías de las articulaciones y de los órganos afectados.

Cuando un paciente se diagnostica tempranamente con artritis reumatoide y recibe un tratamiento a tiempo, es capaz de llevar una vida completamente normal mediante la terapia física, el uso de medicamentos para la mejoría de los síntomas, fármacos que detienen la progresión de la enfermedad y que actúan contra las sustancias que producen la inflamación en las articulaciones.

Es muy importante acudir al médico a la primera señal de inflamación y dolor en las articulaciones, puesto que el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno reducen considerablemente las probabilidades de presentar complicaciones graves o llegar a causar alguna discapacidad.

 

 

Con Información del Dr. Julio César Casasola Vargas, Médico Especialista en Reumatología del Hospital General de México, cassvarg@hotmail.com