¿Qué es la epilepsia?

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es un trastorno cerebral en el que una persona tiene convulsiones repetidas durante un tiempo. Se considera que una persona padece esta enfermedad si muestra las siguientes condiciones:

Al menos dos convulsiones no provocadas no provocadas que ocurren con un intervalo mayor a 24 horas.

Una convulsión no provocada y una probabilidad de más convulsiones similares al riesgo de repetición en general (al menos 60%) después de dos convulsiones no provocadas, que ocurren en más de los 10 años posteriores.

Es el tercer trastorno neurológico más común que afecto a 50 millones de personas en todo el mundo y principalmente se presenta en países no desarrollados.

Las causas más frecuentes son:

Accidente vascular cerebral

Tumores cerebrales

Abstinencia alcohólica

Trastornos metabólicos

Enfermedad de Alzheimer

Idiopáticas: no se sabe su origen

En el caso de los niños se asociada con eventos peri natales y en el caso de adultos lo más frecuente es que ocurra un accidente vascular cerebral.

Tipos de epilepsia:

  • Epilepsia sintomática (secundaria). Se evidencia una anormalidad cerebral: cisticercos, malformación artereovenosa, tumor.
  • Epilepsia idiopática. Causa no identificada
  • Epilepsia criptogénica. Pacientes con retraso en el desarrollo psicomotor, etiología desconocida

A pesar del surgimiento de fármacos antiepilépticos de nueva generación, aproximadamente cerca del 30% de los pacientes con epilepsia no responden al tratamiento farmacológico clásico, lo que se denomina como fármaco resistente.

¿Quiénes son candidatos a cirugía?

Aquellas personas que no respondan al tratamiento farmacológico durante dos años. Que tenga una epilepsia parcial o focal en una zona concreta del cerebro, que es el tipo de epilepsia más resistente a la medicación.

Información obtenida de la conferencia: La disfunción olfatoria en la epilepsia por la Dra. Rosalinda Guevara Guzmán, Jefa de la División de Investigación de la Facultad de Medicina de la UNAM

La labor social de la cirugía plástica

La labor social de la cirugía plástica

En México existe un gran desconocimiento del especialista al que hay que recurrir según el padecimiento que tengamos, lo que muchas veces causa que caigamos en manos de personas no capacitadas para esta labor.

Una de las especialidades que más padece esta problemática es la cirugía plástica y reconstructiva, pues comúnmente se le reconoce por hacer de nuestro físico el más atractivo, dejando a un lado su labor humanitaria, que es el eje principal de su existir. De hecho, sus orígenes se remontan a las guerras, en donde las amputaciones y mutilaciones se daban en grandes cantidades, generando la necesidad de que los médicos pudieran hacer procedimientos reconstructivos, no sólo para salvarle la vida a la gente, si no para devolverle su integridad, anatomía y la función de sus órganos.

Esta especialidad tiene como objetivo restituir la anatomía y funcionalidad de los tejidos del cuerpo, para lograr que el paciente tenga una calidad de vida apropiada y su base es lo reconstructivo, agrupando a grandes áreas entre las que se encuentra la cirugía estética, sin embargo; sus principales enfoques son:

-Malformaciones congénitas en cara o extremidades. Estas afectan el aspecto físico o causar limitantes en los órganos, como inmovilidad, sordera, retraso mental o hasta la muerte si no son tratadas a tiempo.

-Secuelas de quemaduras. Si los daños que son ocasionados por las quemaduras no son manejados de manera oportuna y correcta, la cicatrización ocasiona la pérdida de movilidad y daño permanente en órganos y tejidos.

-Secuelas de cáncer. El caso más común de la cirugía oncológica es el de mama. Permite a las personas reconstruir cualquier parte afectada por cáncer, ya sea por medio de implantes o con el mismo tejido del paciente.

-Secuelas de alguna lesión traumática. Principalmente ocasionadas por accidentes como los de tránsito, hogar o trabajo, éstos pueden poner en riesgo la vida de las personas u ocasionar heridas secundarias con grandes complicaciones.

Mediante la cirugía plástica y reconstructiva las personas pueden recuperar su estructura anatómica y un funcionamiento de sus órganos, y en conjunto con otras especialidades como la fisioterapia, oncología o dermatología, trabaja día a día por brindar nuevas oportunidades de vida para quienes realmente lo necesitan.

 

Con información de la Dra. Rosa Amalia Espinoza, cirujana plástica de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.

 

 

De qué murió Einstein y cómo robaron su cerebro…

De qué murió Einstein y cómo robaron su cerebro…

Albert Einstein es uno de los personajes más reconocidos en la historia. Por varias generaciones el físico alemán ha sido inspiración de otras mentes creativas por sus grandes aportaciones a la ciencia del siglo XX.

En abril de 1955, a los 76 años de edad, el autor de la Teoría de la Relatividad General falleció víctima de una hemorragia interna, provocada por la ruptura de un aneurisma aórtico abdominal, pero ¿qué es eso?

Nuestro cuerpo está lleno de conductos por los cuales pasa la sangre que bombea el corazón, estos se llaman “vasos sanguíneos”. Las venas y arterias son ejemplos de ello. Un aneurisma sucede cuando estos conductos pierden fuerza en sus paredes y, con el flujo de la sangre, se ensanchan cada vez más.

La aorta es una arteria y uno de los vasos sanguíneos más importantes. Nace del corazón, recorre el tórax y abdomen. Normalmente mide de 1.8 a 2 centímetros, pero en un aneurisma se extiende a más de 3 centímetros.

Cuando ocurre no presenta síntomas, de hecho, quien lo padece puede no enterarse hasta que se lo detecta un médico durante una exploración física. Mediante una radiografía, un ultrasonido o una tomografía, se puede diagnosticar el problema.

Como el aneurisma va creciendo poco a poco (y puede reventarse, como le pasó a Einstein), debe estar bajo vigilancia médica y sujeto a tratamiento. Cuando alcanza los 5 centímetros o más debe someterse a cirugía.

Ésta última hubiera sido una buena opción para el científico, sin embargo, rechazó ser operado. “Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia”, dijo. Dos días después murió en el hospital de Princeton, dejando un legado que cambió al mundo.

El genio quiso tener un funeral modesto. De acuerdo con el libro “Paseando con Mr. Albert: un viaje a través de EE.UU. con el cerebro de Einstein”, de Michael Paternini, eligió ser incinerado para evitar que su tumba se convirtiera en un lugar de veneración. Sólo sus familiares cercanos acudieron a la cremación del cuerpo, aunque una parte de él no fue incinerada: su cerebro.

El patólogo Thomas Stoltz Harvey, quien realizó la autopsia, extrajo el órgano con el fin de conservarlo para que la ciencia del futuro pudiera descifrar la genialidad de Einstein. Así que lo mantuvo oculto durante varias décadas, hasta que finalmente lo devolvió a los laboratorios de Princeton, cuando tenía más de 80 años.

Hasta ahora uno de los descubrimientos relevantes que se han hecho sobre el cerebro de Einstein es que algunas partes de su hemisferio izquierdo, las relacionadas con las matemáticas, son más grandes de lo normal.

 

 

Con información del Dr. Erich Carlos Velasco Ortega / Subcomité Académico de Angiología, División de Estudios de Posgrado. Facultad de Medicina UNAM