¿Qué es la cataplexia?

¿Qué es la cataplexia?

 

 

 

Este trastorno se caracteriza por la pérdida del tono muscular ante emociones fuertes, ya sean positivas o negativas, por lo que la persona afectada puede experimentar una caída después de un episodio de risa, estrés o ira. Afecta principalmente  a las mujeres jóvenes en edad reproductiva y se asocia a enfermedades como narcolepsia e hipersomnia excesiva diurna. 

Actualmente se sabe que en el caso de asociarse a narcolepsia, la causa puede ser una disfunción en la región hipotalámica, donde se regula el sueño. Estos pacientes generalmente sufren ataques incontrolables de somnolencia durante el día, pueden quedarse dormidos estando en clase, en una plática convencional, en sus actividades laborales o en muchas otras situaciones. A veces también se acompaña de parálisis del sueño o mejor conocida como la sensación de que “se sube el muerto”, en la que se tiene alguna alucinación auditiva, visual y/o táctil y no se pueden mover las extremidades. Puede haber narcolepsia con o sin cataplexia y otros pacientes pueden sólo tener hipersomnolencia excesiva diurna sin una causa aparente.

El diagnóstico se realiza mediante la entrevista en consulta clínica, en donde se integran los síntomas y signos de sospecha de hipersomnolencia excesiva diurna e indicadores de cataplexia, narcolepsia, parálisis del sueño o alucinaciones. Posteriormente, se realiza una polisomnografía con prueba de latencias múltiples, que consiste en ir a dormir a una clínica del sueño, en donde se colocan electrodos en la cabeza para registrar la actividad cerebral, y en los músculos para la actividad muscular, también se registran la actividad respiratoria y cardíaca, ya que muchos trastornos del sueño también se asocian a estos parámetros. Al día siguiente del estudio, se toman tres siestas para evaluar en cuánto tiempo se queda dormido y alcanza el sueño de movimientos oculares rápidos (REM), que es la fase en la que generalmente se dan los sueños. En algunas ocasiones también se realiza una punción lumbar y resonancia magnética para descartar lesiones cerebrales.

Se ha visto que la serotonina está involucrada con la cataplexia, probablemente como parte del mecanismo fisiopatológico del síntoma, por lo que el tratamiento consiste en la administración de medicamentos inhibidores de la recaptura de serotonina de manera indefinida y estimulantes del sistema nervioso central que ayudan a mantener despierto al paciente durante el día para que pueda realizar sus actividades cotidianas, de esta manera se presenta una mejoría en la calidad de vida. Es importante también establecer una rutina de higiene del sueño como horarios definidos para dormir, siestas vespertinas programadas que no excedan cierta duración y evitar la exposición a luces de pantallas de computadora, celulares u otros electrodomésticos por la noche. 

Lamentablemente estos trastornos del sueño van muy ligados con el prejuicio de que una persona duerme mucho por ser muy perezosa, pensando que estos síntomas son normales debido a su personalidad, por lo que los pacientes se atienden tardíamente, lo que fragmenta a la arquitectura de su sueño y su calidad ideal de descanso. Si éstos no se atienden a tiempo, a la larga pueden generar afectación cognitiva, es decir, de aprendizaje, funciones mentales, de memoria, manuales y de ejecución de procedimientos complejos.

 

Con información del Dr. Máximo León Vázquez, Neurólogo, Epileptólogo, Adscrito a la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina, UNAM y al Hospital Especial del Centro Médico Nacional “La Raza”.

Sexomnia

Sexomnia

Nota e infografía: Zenyaci Morales

 

Los trastornos del sueño son alteraciones que afectan la duración y la calidad del dormir, repercutiendo también en nuestra calidad de vida; éstos a su vez, interfieren en nuestras actividades sociales, laborales y académicas. Dentro de la clasificación de los trastornos del sueño encontramos a las parasomnias, en las que ocurren conductas o eventos mientras dormimos, ya sea durante el sueño superficial o el sueño profundo.

La sexomnia es una de estas parasomnias que sucede en la fase de sueño más profundo y se caracteriza por tener ciertas conductas sexuales, como la búsqueda del acto sexual con el compañero de cama, desvestirse, masturbación, emisión de gemidos o vocalizaciones e incluso la penetración o lubricación vaginal, los pacientes no recuerdan nada de esto al despertar y se presenta con mayor frecuencia en hombres jóvenes o adolescentes.

Este trastorno suele acompañarse de otros, como la Apnea Obstructiva del Sueño, Trastorno de Movimiento Periódico de Extremidades e Insomnio y se agrava por hábitos inadecuados, como la irregularidad en los horarios para dormir, el desvelo y el estrés.

No se sabe la causa exacta por la que se origina este trastorno, sin embargo, se piensa que puede ser por alguna irregularidad o incluso problemas de disociación, en el cual, en el cerebro se activan algunas regiones, sobre todo del cíngulo, mientras la persona está durmiendo, esto no es normal y ocasiona movimientos bruscos similares al sonambulismo.

Es necesario realizar un estudio polisomnográfico para obtener el diagnóstico correcto y evaluar si existen otras condiciones o trastornos asociados, en caso de tenerlos, se deberá seguir un tratamiento específico para ellos.

 

 

Con información del Dr. Andrés Barrera Medina, Especialista de la Clínica de Trastornos de Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM.

¿Se te subió el muerto cuando dormías?

¿Se te subió el muerto cuando dormías?

Victor Rubio Rojas

La paralisis del sueño consiste en un período de incapacidad para realizar movimientos voluntarios al inicio del sueño o al despertar ya sea durante la noche o por la mañana. Entre sus causas externas podemos encontrar: horario de sueño irregular, dormir boca arriba, aumento de la ansiedad, uso excesivo de estimulantes, fatiga física, cambios significativos de la vida y algunos medicamentos.

La parálisis muscular se produce cuando el cerebro se inunda con el neurotransmisor acetilcolina, que suprime el tono muscular en todos los principales grupos musculares que no son autonómicos tales como el corazón, los intestinos y los pulmones. Sin embargo, muchos pierden el sueño por la parálisis de sueño, lo que contribuye al insomnio y en realidad aumenta las probabilidades de otro ataque.

A pesar de que la paralisis del sueño se produzca durante la transición del sueño y la vigilia, pertenece al subgrupo de los trastornos asociados con el sueño REM. Dentro de este grupo se encuentran: las pesadillas, paralisis del sueño, sueños relacionados con alteraciones de las erecciones del pene y trastornos de comportamiento del sueño REM.

Lo habitual es que aparezcan durante la infancia y disminuyan en la adolescencia. 

Los ataques de parálisis provocan un gran terror en el individuo ya que le es imposible reaccionar, moverse o gritar. Igualmente, puede provocar ansiedad o depresión crónica, además de un malestar que puede influir en los hábitos de sueño y por ende, de manera recíproca, cronificar los ataques. Para prevenirlas es necesario tener buenos hábitos antes de dormir. 

Los criterios para el diagnóstico son:

Gravedad:

  • Leve: menos de una vez al mes.
  • Moderado: más de una vez al mes, pero menos que una vez a la semana.
  • Grave: al menos una vez por semana.

Duración:

  • Aguda: un mes o menos.
  • Subaguda: más de un mes, pero menos de seis meses.
  • Crónica: 6 meses o más.

Según la clasificación de la ICSD (2005), la parálisis puede darse en tres formas, la primera es de forma aislada, en individuos sanos, presentándose generalmente al despertar. La segunda de forma familiar, transmitida genéticamente y con desarrollo predormital; y, por último, como síntoma dentro de la narcolepsia. En las dos últimas, la parálisis es más común durante el inicio del sueño. El curso de la enfermedad también varía respecto a su forma, se produce en casos aislados, donde su causa generalmente está ligada a factores de condicionamiento exógenos, mientras que, en las formas familiares y vinculadas con la narcolepsia, los episodios tienden a ser crónicos, dependiendo también de factores de condicionamiento externos.

 

Fuente:

American Academy of Sleep Medicine (2005). The International Classification of Sleep Disorders, 2a. ed (ICSD-2)

Cueva Núñez, J. (2012). Parálisis del Sueño. Synapsis, 3(2), 14-18.

Denis, D., French, C. C., Rowe, R., Zavos, H. M. S., Nolan, P. M., Parsons, M. J. and Gregory, A. M. (2015). A twin and molecular genetics study of sleep paralysis and associated factors. Journal of Sleep Research, 24: 438–446. doi:

10.1111/jsr.12282

Fukuda, K. (2005). Emotions during sleep paralysis and dreaming. Sleep & Biological Rhythms, 3(3), 166-168. doi:10.1111/j.1479-8425.2005.00172.x

Parálisis del sueño: desenmascarando el fantasma, exploración holística y psicológica, Francisco Roballo Ros – C.I: 4.892.766-0 https://sifp.psico.edu.uy/sites/default/files/Trabajos%20finales/%20Archivos/tfg_francisco_roballo.pdf

 

 

¿Tienes el hábito de rechinar los dientes?

¿Tienes el hábito de rechinar los dientes?

El bruxismo se define como la actividad muscular mandibular caracterizada por apretar o rechinar los dientes, refuerzos o empuje de la mandíbula durante el sueño, aunque también puede presentarse de manera involuntaria, rítmica o espasmódicamente durante el día y en estado de vigilia.

Estudios internacionales realizados en países como Turquía, China, Brasil, Estados Unidos de América, Taiwán y Finlandia han reportado una prevalencia de 3.5 a 40.6% en niños y adolescentes menores de 12 años y que va disminuyendo conforme la edad avanza.

Se consideran dos tipos de bruxismo:

El primario o también llamado idiopático consiste en el apretamiento diurno y el producido durante el sueño cuando no se reconocen otros problemas o causas médicas.

El bruxismo secundario o también llamado iatrogénico, corresponde a formas de bruxismo asociado a problemas neurológicos, psiquiátricos, desórdenes del sueño y administración de drogas.

Algunos autores solo clasifican el bruxismo como diurno y nocturno.

Entre las causas se encuentran diversos factores como los odontológicos, debido a maloclusiones esqueléticas, otras alteraciones oclusales, restauraciones defectuosas y la pérdida prematura de dientes. Entre los factores sistémicos, se encuentran las deficiencias vitamínicas, parasitosis intestinales, alergias, parálisis cerebral, deficiencias mentales, problemas endocrinológicos, otorrinolaringológicos y gastrointestinales. También se ha asociado con enfermedades sistémicas, del sueño, incluyendo parasomnias y problemas del estado de ánimo.

Con respecto a factores de tipo psicológico, se relaciona a trastornos neuroconductuales, problemas familiares, de personalidad, tensiones emocionales, depresión, ansiedad, miedo y hostilidad. Otros factores de tipo ocupacional como las pruebas escolares, práctica de deportes competitivos y campeonatos.

Los síntomas que refieren el bruxismo, principalmente, se caracterizan por un sonido peculiar audible, apretamiento rechinamiento, golpeo interminente o balanceadode los dientes, ya sea consciente o inconscientemente y de manera céntrica o excéntrica.

Dependiendo de la duración, frecuencia e intensidad con que se presenta, esta afectación puede resultar perjudicial para los dientes y sus tejidos de sostén, los músculos masticatorios y las articulaciones temporomandibulares.

Para realizar un diagnostico eficaz, se requiere del historial clínico del paciente, un examen intraoral y la identificación de posibles hábitos que puedan influir. En el examen clínico se considera evaluar el dolor en los músculos masticatorios estando en reposo o durante la función mandibular, sonidos en la articulación temporomandibular en forma de chasquido o crepitación y dolor a la palpación. El método más efectivo y utilizado para diagnosticar el bruxismo del sueño es la polisomnografía (PSG) que brinda grabaciones del sueño e incluyen registros y señales de electroencefalograma, electromiografía, electrocardiograma y grabaciones simultáneas de audio y video.

El tratamiento debe enfocarse en la identificación y corrección de las causas y no sólo en contrarrestar los signos y síntomas. Se pueden incluir técnicas de relajación y estrategias a nivel psico – conductual, dental y farmacológico.

Fuentes:

· Alvarez-Gastañaga,VA., Baldeón-López, MC., et al. (2019). Bruxismo en niños y adolescentes: Revisión de la literatura. ODOVTOS-Int. J. Dent. Sc. | No.ISSN:1659-1046. 97-104 pp.

· Fleta Zaragozano, J. (2017)  Bruxismo en la infancia, causas y orientación terapéutica. Pediatr Integral; XXI (7): 486.e1–486.e3

 · Hernández Reyes, Bismar, Díaz Gómez, Silvia María, Hidalgo Hidalgo, Siomara, & Lazo Nodarse, Romel. (2017). Bruxismo: panorámica actual. Revista Archivo Médico de Camagüey, 21(1), 913-930.

Principales Trastornos del Sueño

Principales Trastornos del Sueño

Todos dormimos la tercera parte de nuestra vida, si no se efectua de manera óptima y está presentando problemas, las otras dos terceras partes también lo van a tener. Si existe una manifestación frecuente de cansancio y sueño durante el día, se duerme varias veces en el transcurso de sus actividades, presenta ronquido o no se puede dormir, lo peor que se puede hacer es auto medicarse o buscar remedios caseros. En la Clínica de Trastornos del Sueño se recibe a todas las personas que tengan cualquiera de los trastornos del dormir.

Las dos principales causas por la que los pacientes acuden a la Clínica de Trastornos del Sueño son el insomnio y las variantes del trastorno respiratorio, alrededor del 80% de los pacientes que acuden por primera vez tienen uno de estos dos  problemas o a veces ambos.

Los centros de atención son los siguientes:

HGM
Unidad de Medicina Experimental
(Dentro del Hospital General de México)
Dr. Balmis 148, Col, Doctores, Del. Cuauhtémoc C.P. 06726 Ciudad de México.
Citas e informes al: 56232690

UAMAE
Unidad de Atención Medica de Alta Especialidad, C.U.
Circuito Escolar s/n entre la Dirección de CCH y Servicios Médicos UNAM,
Del. Coyoacán C.P. 04510 Ciudad de México
Citas e informes al: 56232300 ext. 41624 ó 41625

Correo: contacto@clinicadelsueno.com.mx 

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 Con información del Dr. Ulises Jiménez Correa, Responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM.