Si tienes diabetes… aún existen soluciones

Si tienes diabetes… aún existen soluciones

Una dieta adecuada y actividad física son elementales para la prevención y control de la diabetes mellitus. 

 La nutrición es parte integral de la asistencia y del control de la diabetes. Una dieta que garantice la ingesta adecuada de todos los nutrientes es la base del tratamiento para esta enfermedad. Sin embargo, mantener los cambios necesarios para su control, como seguir un plan de alimentación, es uno de los retos más difíciles de conseguir, debido a los cambios de estilo de vida que esto conlleva. 

La diabetes mellitus es una enfermedad de origen multifactorial, que puede afectar a muchos órganos vitales y que cada año ocasiona la muerte de un gran número de mexicanos y mexicanas. Se caracteriza por la alteración de la hormona llamada insulina, ya que no se produce en la cantidad suficiente o de forma adecuada para metabolizar el azúcar. 

Sin embargo, se trata de una enfermedad crónica que se puede controlar si se mantiene una adecuada alimentación y estilo de vida. Se requiere de la modificación de hábitos poco saludables de forma gradual, remplazándolos por aquellos que favorezcan al control de la glucosa, el colesterol y, en general, del peso. Estos cambios pueden disminuir el uso de medicamentos y permitir una estabilidad en el organismo, lo que mejora la calidad y esperanza de vida de las personas. 

Aquellos con un estilo de vida sedentario, sobrepeso u obesidad, son los más propensos a padecer esta enfermedad y generar complicaciones, por lo que la actividad física juega un papel de gran relevancia para su prevención y control. 

Además de estar asesorado por un equipo multidisciplinario compuesto por nutriólogos, médicos endocrinólogos y educadores de diabetes, es importante el autocuidado, se puede comenzar estableciendo una meta a la vez e ir incorporando nuevas, para que en conjunto logren un cambio benéfico y a largo plazo. 

 

Con información de la Dra. Elvira Sandoval Bosch, Coordinadora de la Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana, Facultad de Medicina de la UNAM. 

 

 

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Historia de la Diabetes Mellitus

Historia de la Diabetes Mellitus

Victor Rubio

Origen de la palabra

La palabra “diabetes” es un término acuñado por primera vez en el siglo II d.C. por el medico griego Areteo de Capadocia y significa, en el griego clásico, sifón, haciendo referencia a la exagerada emisión de orina o poliruria, secundaria al efecto osmótico de la glucosa a nivel urinario. Por otro lado, la palabra “mellitus”, que significa “sabor miel”, fue descrita por primera vez por el médico inglés Thomas Willis, gracias a las catas que hacia de la orina de sus pacientes (1621-1675), aunque estas descripciones en su sabor ya habían sido descritas en la antigüedad por los griegos clásicos, los egipcios, los chinos, los indios y los persas.

Orígenes de la enfermedad

Paracelso (1491-1541) describió que la orina de los pacientes con diabétes contenía una sustancia de color blanco que quedaba como residuo al evaporar la orina, creyendo que se trataba de sal, por lo que pensó que se trataba de una enfermedad causada por la deposición de ésta sobre los riñones, causando poliuria y sed.

El doctor Tomas Syderham (1624-1689), especuló que la diabetes era una enfermedad sistémica de la sangre que aparecía por una digestión defectuosa que hacía que parte del alimento tuviera que ser excretado en la orina.

El médico inglés Mathew Dobson (1725-1784) hizo por primera vez estudios en grupos de pacientes e informó que estos pacientes tenían azúcar en la sangre y en la orina y describió los síntomas de la diabetes. Además, en 1775 identificó la presencia de glucosa en la orina.

En 1788 Thomas Cawley señaló que la diabetes mellitus tenía su origen en el páncreas. 

Cien años después, los científicos Josef von Mering y Oskar Minkowski descubrieron en 1889 que los perros cuyo páncreas fue quitado desarrollaron todos los signos y síntomas de la diabetes y murieron poco tiempo después. 

En 1910, sir Edward Albert Sharpey-Schafer teorizó que la diabetes resultaba de la falta de insulina, término acuñado por él y que viene del latín ínsula, que significa “isla” y hace referencia a los islotes de Langerhans en el páncreas. 

Descubrimiento de la insulina

La insulina fue descubierta en el verano de 1921 por Sir Frederick Grant Banting, como consecuencia de una serie de experimentos realizados en la cátedra del profesor John MacLeod, profesor de fisiología de la Universidad de Toronto. Charles Best, estudiante de química, fue el encargado de aislar la presunta proteína y en solamente nueve semanas Banting y Best ligaron los conductos pancreáticos de varios perros y lograron un extracto de páncreas libre de tripsina.

Después provocaron una diabetes experimental en otros perros y una vez desarrollada la enfermedad, comprobaron que la administración del extracto de páncreas de los primeros perros reducía o anulaba la glucosuria en los segundos.

Como consecuencia de este importante descubrimiento, MacLeod y Banting recibieron en 1923 el Premio Nobel de Medicina, aunque Banting compartió con Best su parte del Nobel. Además, Banting hizo la patente disponible gratuitamente de modo que millones de diabéticos por todo el mundo pudieran conseguir el acceso a la insulina.

En enero de 1922, el paciente Leonard Thompson del Hospital General de Toronto, se convirtió en la primera persona a recibir una inyección de insulina para tratar la diabetes. Thompson vivió otros 13 años antes de morir a la edad de 27 años.

En 1936, el científico Sir Harold Percival Himsworth publicó un relato de un ensayo que había llevado a cabo en el University College Hospital en pacientes con diabetes, en los resultados de este estudio pudo distinguir a la diabetes en dos tipos principales.

En 1954, Federico Sanger y sus colaboradores de la Universidad de Cambridge, publicaron la fórmula estructural de la insulina bovina.

En 1973 Cohen y Boyer habían creado la primera bacteria transgénica que era capaz de expresar un gen foráneo. Esta técnica permitió pensar en la producción de proteínas o péptidos de interés médico.

La sintetización de las dos cadenas por separado y la posterior unión por métodos químicos, fue conseguida por primera vez en 1977 por Riggs, Itaura y Boyer. 

El primer ensayo clínico se llevó a cabo en 17 voluntarios en julio de 1980 en el Guy’s Hospital de Londres y la comercialización se llevó a cabo por Elli Lilly en consorcio con el propio Boyer y Genetech en 1982 con el nombre comercial de Humulin. Así, en 1982 la primera insulina humana biosintética, fue aprobada para comercializarse en varios países.

Actualmente toda la insulina que se encuentra en el mercado se sintetiza por técnicas de ingeniería genética, lo que permite que ya no sea un tratamiento para unos pocos sino al alcance de la mayoría de la gente. 

El síndrome metabólico surgió en 1988, cuando Gerald Reaven llamó “síndrome X” a la agrupación de resistencia a la insulina-hiperinsulinemia, dislipidemia e hipertensión; una “nueva” entidad nosológica que en 1999 la Organización Mundial de la Salud denominó “síndrome metabólico”.

  

 Referencias

Eknoyan G. A history of obesity, or how what was good became ugly and then bad. Adv Chronic Kidney Dis 2006;13:421-427.

Lakhtakia R. The history of diabetes mellitus. SQU Medical J 2013;13:368-370.

Laios K, Karamanou M, Saradiki Z, Androutsos G. Aretaeus of Cappadocia and the first description of diabetes. Hormones 2012;11:109-113.

Himsworth HP. Diabetes Mellitus: The differentiation into insulin-sensitive and insulin-insensitive types, Lancet, 1936, vol. 227 (pg. 127-30) Reprinted Int J Epidemiol 1594–8

http://www.diabetes.ca/diabetes-and-you/what/history/

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11953758

http://www.japi.org/special_issue_april_2011/01_Diabetic_History.pdf

SCHADEWALDT H, Historia de la diabetes, Farbwerke hoechst AG, Alemania

Ovario Poliquístico

Ovario Poliquístico

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) se presenta durante la edad reproductiva de las mujeres, entre los 15 y 40 años. Algunos de los síntomas son irregularidad en la ovulación, hiperandrogenismo, que es cuando las hormonas masculinas están más elevadas a nivel sanguíneo; resistencia a la insulina, lo cual las vuelve propensas a padecer diabetes mellitus.


Existe evidencia que señala una predisposición genética para sufrir SOP; sin embargo, para tener seguridad sobre si se padece, se debe realizar un perfil hormonal, el cual indicará los niveles de andrógenos y estrógenos en el organismo, y un ultrasonido vaginal para observar las características de los ovarios. La prevención de este síndrome se puede lograr con la modificación en ciertos aspectos del estilo de vida, como la alimentación y un aumento en la actividad física.


La fertilidad de la paciente es el punto principal para llevar a cabo el tratamiento. Si no presentan su ciclo menstrual con normalidad ni deseos de un embarazo, se pueden recetar anticonceptivos para regularlo; si bien pretende quedar embarazada, se dictan medicamentos distintos para tratar de que la ovulación exista, dependiendo de cada paciente.

Con información de la Dra. Susana Haquet Santana, Académica del Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Síndrome de ovario poliquístico

Síndrome de ovario poliquístico

 

Escucha el programa de radio completo: 

 

El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno endócrino que se manifiesta con alteraciones en los periodos menstruales y puede ocasionar infertilidad.

Está asociado a un desajuste hormonal que actualmente se ha visto incrementado por el estilo de vida y la trasgresión alimentaria. Se estima que entre un 4 y 8 por ciento de las mujeres en edad reproductiva lo padecen.

Otras de sus manifestaciones son el aumento en cantidad y grosor de vello en el rostro, abdomen y área genital (hirsutismo). También pigmentación en el cuello y axilas, y trastornos metabólicos, como resistencia a la insulina.

Muchas mujeres llegan a consulta cuando tienen problemas para embarazarse o cuando llevan varios meses o hasta un año de ausencia de su periodo menstrual (amenorrea), pues se les hace común no menstruar, incluso cómodo, pero esto no es normal. De hecho, si no se descama cada mes la capa de mucosa del endometrio, es factor de riesgo para un cáncer endometrial.

En un ciclo menstrual regular, cada 14 días un folículo (donde se desarrolla el óvulo) tiene que madurar para ser liberado y, de no haber fecundación, se descama en el periodo menstrual. Si esto no sucede, los folículos engrosan su teca (capa externa) y se van acumulando dentro del ovario. Lo que repercute en la falta de menstruación.

Además, hay aumento de la hormona de la insulina, presentando resistencia a ésta, así como un incremento en la formación de andrógenos, que son las hormonas masculinas. Aunque las mujeres también las producen en menor proporción que un hombre, cuando se presenta este síndrome la mujer las produzca en exceso y se expresa de manera clínica en el vello corporal.

El diagnóstico del síndrome de ovario poliquístico es de exclusión; es decir, descartando otras posibles enfermedades. Al menos tendrían que presentarse tres de las manifestaciones antes descritas y contar con una imagen por ultrasonido de un patrón poliquístico, midiendo el tamaño de los ovarios y cuántos folículos hay en cada ovario.

El tratamiento de este síndrome difiere si las mujeres desean embarazarse o si sólo quieren regularizar su ciclo menstrual. En este último caso, generalmente consistiría en la administración de anticonceptivos orales, pero si se trata del segundo caso, se evalúa el peso, índice de masa corporal, niveles hormonales en sangre y aumento de insulina, para determinar los pasos a seguir.

La primera línea de tratamiento para mujeres con ovario poliquístico e infertilidad es bajar de peso, dieta y ejercicio. Con estas medidas pueden retornar sus periodos ovulatorios, ya que con un peso correcto se regula el sistema endócrino.

El tejido adiposo, que es la grasa a nivel periférico, juega un papel importante en la producción hormonal porque precisamente esta grasa en exceso se metaboliza a las hormonas.

La estrona es un tipo de estrógeno que tiene un impacto en el eje hipotálamo-hipófisis-gónada con efectos negativos para la maduración del folículo. Bajando de peso disminuimos el impacto de esta conversión periférica hormonal en cuanto a exceso de estrógenos. Con su índice de masa corporal ideal, podemos iniciar tratamiento de menor a mayor complejidad.

Con información de la Dra. Alejandra Eréndira Ramírez Román, académica del Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina.

 

 

Los 10 principales daños por consumir refrescos de cola

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El primer refresco de Cola fue inventado en 1886 por John Stith Pemberton como un jarabe que ayudaba a la digestión y proveía energía, sin embargo, con el paso del tiempo y conforme se empezó a comercializar, se fueron sustituyendo sustancias y añadiendo otros químicos que, finalmente, causan adicción y otras consecuencias en nuestro organismo.

 

 

Con información de la Dra. Laura Moreno Altamirano, Investigadora del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.