Unidad de Electrofisiología Cardíaca

Unidad de Electrofisiología Cardíaca

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La Unidad de Electrofisiología Cardíaca es un laboratorio implementado por la Facultad de Medicina de la UNAM en la Unidad de Medicina Experimental del Hospital General de México, la cual se encarga de tratar todos los trastornos eléctricos que pueden ser de dos tipos: los ritmos en los que el corazón va anormalmente despacio llamados bradicardias y en los que va anormalmente rápido llamados taquicardias.

También, proveen tratamiento para restablecer la eficacia de la fuerza de la contracción de los ventrículos del corazón. Otro de los trastornos que pueden tratarse en esta Unidad es el de la muerte súbita. Lo que la gente cree que es un infarto masivo, en realidad, en la mayoría de las veces se trata de una arritmia letal y no de un infarto masivo. Esas arritmias letales se previenen con ayuda de unos dispositivos llamados desfribriladores automáticos, similares a los marcapasos. En el momento en que este aparato detecta una arritmia potencialmente letal, la interrumpe para salvar la vida del paciente.

En 1979, el Dr. Luis Molina Fernández de Lara regresó de Francia después de su entrenamiento en la alta especialidad de electrofisiología clínica, después de cardiología. Realizó los primeros estudios electrofisiológicos en el Instituto Nacional de Cardiología, organizó y creó el primer laboratorio de electrofisiología en México.

La Unidad de Electrofisiología Cardíaca cuenta con un programa de donación de marcapasos, desde 1992; el paciente que lo necesite sólo debe cubrir el costo de la colocación. En el caso de los estudios electrofisiológicos y curación de las taquicardias o también llamada ablación, cuyo procedimiento consiste en lesionar de manera permanente el sustrato anatómico que es lo que produce las arritmias, se hace uso de catéteres, el costo de éstos si lo debe cubrir el paciente. Esta Unidad ha enseñado a 570 médicos de 77 países.

 

Con información del Dr. Luis Molina Férnadez de Lara, Jefe de la Unidad de Electrofisiología Cardiaca de la Unidad de Medicina Experimental del Hospital General de México, Facultad de Medicina, UNAM.

La marihuana y sus efectos en el cuerpo humano

La marihuana y sus efectos en el cuerpo humano

 

La marihuana produce efectos muy gratificantes como el sentirse relajado, contento, divertido, reírse de todo; el sabor de los alimentos se vuelve mucho más agradable y las mujeres pueden sentirse sexualmente más excitadas. El principio activo que genera estos efectos se llama tetrahidrocannabidiol (THC) o Delta 9 y la intensidad de los efectos que produce la marihuana depende de la concentración de esta sustancia. Existen diferentes tipos de marihuana cuyas concentraciones de Delta 9 van del 1.4 al 2.4% pero se han documentado concentraciones del 14, 15% y algunos usuarios han señalado que hay hasta del 30%.

Existen dos tipos de consumidores, el experimentalista que solo prueba la marihuana contadas veces en su vida y no genera una dependencia a ella y el consumidor dependiente que puede llegar a consumir 3 o 4 carrujos diarios.

Generalmente el consumo de marihuana se desarrolla con mayor frecuencia en la etapa adolescente y adultos jóvenes, sin embargo, cuando el consumo se vuelve dependiente en una etapa anterior a los 20 años de edad, el cerebro presenta modificaciones en sus estructuras; en general, su alto consumo afecta al área de los recuerdos, de la toma de decisiones, se pierde inteligencia, por lo que se reduce el coeficiente intelectual. Provoca también daños hormonales, en la producción de espermatozoides, en los ciclos de ovulación, e incluso impotencia sexual.

Así como aprendemos los conocimientos generales escolares o un idioma, el cerebro aprende a funcionar bajo el efecto de la marihuana y esto crea la necesidad constante e intensa de consumirla para sentirse funcional y la carencia de ella genera síndrome de abstinencia.

El síndrome de abstinencia se caracteriza por taquicardia, confusión, sudoración, hiperventilación, temblor, frío, y el usuario sentirá que necesita consumir marihuana tan solo para vivir.

Además del Delta 9, la marihuana contiene otra sustancia llamada cannabidiol que extraída de manera aislada de la planta, ofrece la posibilidad de ayudar, en algunos casos, a mejorar las crisis epilépticas en niños a los cuales no les funcionan otros tratamientos tradicionales, no obstante, alrededor del 9% de la población que se tratado con cannabidiol han manifestado peores síntomas, por lo que el uso médico y terapéutico de la marihuana tiene aún mucho campo de investigación antes de que las sustancias que se extraen de ella sean prescritas por algún especialista.

 

Con información del Dr. Óscar Prospéro García, Responsable del Laboratorio de Canabinoides e Investigador Titular de tiempo completo del Sistema Nacional de Investigadores, Departamento de Fisiología de la UNAM / opg@unam.mx