Dieta saludable, clave para prevenir la hipertensión

Dieta saludable, clave para prevenir la hipertensión

 Nota: Zenyaci Morales
Ilustración: Ana Baca y Zenyaci Morales

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cada vez que el corazón late bombea sangre hacia las arterias, es el momento donde la presión es más alta y se le conoce como presión sistólica. Mientras que, cuando el corazón está en reposo, entre un latido y otro, la presión sanguínea disminuye, es a lo que se le llama presión diastólica. En el adulto se considera que una presión menor a 120mmHg/80mmHg es la adecuada. Sin embargo, cuando la presión arterial es igual o superior a 140mmHg/90mmHg se conoce como hipertensión arterial sistémica.

La presión arterial alta o hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad en la que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, con el transcurso del tiempo, es lo suficientemente alta como para causar enfermedad cardiaca, accidentes cerebrovasculares e infartos.

La presión arterial alta suele presentarse con ausencia de síntomas, por lo que se le conoce como el asesino silencioso. Aunque en algunas personas si se presentan algunos como dolor de cabeza, dificultad para respirar, sangrado nasal, palpitaciones y náuseas.

En México, la prevalencia de HTA ha ido en aumento, según la ENSANUT 2018 el 18.4 por ciento de los adultos mexicanos la padece, esta condición está estrechamente relacionada con la alta prevalencia del 75 por ciento de sobrepeso y obesidad que existe en nuestro país. Además, existen otros factores de riesgo, como la edad, los antecedentes familiares, una alimentación poco saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco, el consumo excesivo de alcohol y el estrés.

Entre los hábitos alimentarios que han provocado estas altas prevalencias se encuentra el alto consumo de sal, según las encuestas, en México, consumimos entre 7 y 9g diarios de sal por persona, lo que se encuentra por arriba de las recomendaciones que son menos de 5g al día (menos de 1 cucharadita), y no solamente se refiere a la sal que le agregamos a los alimentos, sino a la sal que muchas veces no vemos, pero que se encuentra en abundancia en los productos ultraprocesados como las frituras, botanas, carnes frías, refrescos, los consomés en polvo, las comidas rápidas, por lo que es de suma importancia evitar este tipo de alimentos.

El exceso de sodio, componente de la sal, genera retención de líquidos en el cuerpo, lo que incrementa el volumen sanguíneo, afectando a las arterias y demandando un mayor esfuerzo del corazón. Además, afecta a un mecanismo de seguridad en el cerebro que es regulador de la presión arterial, por la secreción excesiva de la hormona antidiurética vasopresina.

Varios de estos factores, relacionados con el estilo de vida pueden ser modificados para prevenir el desarrollo de HTA como es hacer ejercicio, dejar de fumar, disminuir el consumo de alcohol, procurar disminuir el estrés, y como herramienta básica es el consumo de una dieta saludable, la que debe incluir un alto consumo de frutas y verduras (4 a 5 raciones al día), cereales integrales y leguminosas. El consumo de estos alimentos facilitará que aumente el consumo de fibra dietética, cuya recomendación es de 25 a 30g al día. También se recomienda consumir alimentos lácteos bajos en grasa, y si se consumen carnes debe preferirse el pescado y el pollo (sin piel ni grasa), el consumo de carnes rojas debe ser mínimo (no más de una vez por semana y raciones pequeñas), esto ayudará a que nuestra dieta sea también baja en grasas saturadas y colesterol.

 

Con información de María del Carmen Iñarritu, Maestra En Nutriología, Académica del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Sobre el Estrés y sus consecuencias…

Sobre el Estrés y sus consecuencias…

 

 

Todas las emociones derivadas del estrés desempeñan un papel funcional, nos preparan y nos guían a tener cuidado para anticipar posibles riesgos y evitar accidentes. El problema surge cuando dichas emociones te impiden realizar tus actividades cotidianas y laborales e incluso pueden llegar a incapacitarte.

La inquietud, por ejemplo, surge de un bajo nivel de preocupación sin afecciones físicas aparentes. Mientras que la angustia se manifiesta por una sensación de opresión en la ‘boca del estómago’ y dificultad respiratoria cuando la sensación de preocupación se intensifica.

 

El Estrés y sus consecuencias

Según la Asociación Americana de Psicología (APA) el estrés aumenta cada año y las mujeres lo experimentan con mayor frecuencia que los hombres.

El estrés se define como un estado automático y autónomo de tensión física, mental o emocional que resulta de circunstancias adversas, exigentes o de probable riesgo para una persona. Por lo que un estímulo estresante puede generarle una perturbación severa para los sistemas fisiológicos de su organismo.

Además de sensaciones y emociones negativas para tu salud mental como la ansiedad, y depresión, también puede generarte otras diversas enfermedades como las cardiovasculares, cáncer y obesidad, que afectan en diferentes niveles de gravedad la salud de las personas.

 

 Ansiedad. El estresor inicial es desencadenado por una sensación de miedo que se basa en distintas variables ideográficas incluyendo el procesamiento cognitivo, afectivo, conductual y su contexto social. En estos casos, el estrés se enfatiza por una tensión o amenaza que surge de una recreación imaginaria basada en alguna experiencia pasada o presente e incluso de ideas sobre el futuro. Físicamente se puede manifestar con dolor o malestar en la zona del pecho, en el brazo y originarse dificultad respiratoria, por lo que la persona que lo experimenta, muchas veces suele confundirlo con un posible infarto, lo que detona y agrava la situación estresante.

Como tratamiento, sólo un psiquiatra, puede prescribir medicamentos ansiolíticos o antidepresivos en caso de ser necesario. Las técnicas de respiración, relajación, terapias basadas en el método cognitivo-conductual y de manejo del estrés, serán las adecuadas para contrarrestar el padecimiento en caso de ansiedad. Se debe guiar a la persona para identificar los estresores y sus reacciones a ellos.

 

Depresión. Una vida estresante crónica conduce a trastornos en el estado de ánimo como la ansiedad y la depresión. Existe un incremento de la actividad del eje regulador del estrés; la secreción desmesurada y constante del cortisol afecta a las vías de neurotransmisores como la dopaminérgica, noradrenérgica y serotoninérgica, las cuales se involucran directamente con la depresión.

 

Inflamación y cáncer. La vinculación entre el estrés y cáncer ocurre a través del proceso inflamatorio. Las interleucinas pro inflamatorias interactúan con los diferentes sistemas como el endocrino, serotoninérgico, dopaminérgico y noradrenérgico que se encuentran involucrados en la respuesta que genera el estrés.

Los glucocorticoides como el cortisol poseen un efecto antiinflamatorio pero una secreción constante y excesiva de éstos, produce una disminución de la respuesta inflamatoria, inmunidad celular y humoral, facilitando el desarrollo de infecciones. También se eleva el factor nuclear potenciador de las cadenas ligeras Kappa de las células B activadas que, junto con citosinas pro-inflamatorias, favorecen la acumulación de especies reactivas del oxígeno, lo que se encuentra involucrado en el desarrollo, progresión y metástasis en el cáncer.

 

Obesidad. Existe una asociación entre el estrés crónico y el consumo elevado de calorías. Hay un aumento en la actividad de las vías endócrinas, lo cual conlleva a la mayor ganancia de peso por deposito graso y se incrementa la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos por la disminución de los niveles de leptina, que ayuda a moderar la ingesta de estos alimentos.

 

Enfermedades cardiovasculares. Ante un estresor se aumenta la presión arterial, la frecuencia y el gasto cardíacos, lo que origina mayor demanda de oxígeno para el corazón, el sistema nervioso libera catecolaminas como la adrenalina que incrementa la respiración. El estrés puede ocasionar también accidentes cerebrovasculares si hay presencia de estrés agudo en los vasos sanguíneos en personas que padecen trastornos de la coagulación. O también favorecer al desarrollo de ateroesclerosis que disminuye el flujo sanguíneo coronario.

 

Con información de Cristian Joshua Hernández González, Médico Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

 

Bibliografía.

Herrera-Covarrubias D., Coria-Avila G. (2017) Impacto del estrés psicosocial en la salud. Revista eNeurobiología 8(17):220617

Bystritsky Alexander, Kronemyer David (2014) Stress and Anxiety. Psychiatric Clinics of North America, 2014-12-01, Volume 37, Issue 4, Pages 489-518

 

Referencias

Denise Cristina Escudero Franco, psicóloga. 4ª Feria del Libro de Ciencias de la Salud 2019. Conferencia: Angústiate menos y regúlate más.

Mariluz Morales López, Médica Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

NIH News in Health. (2016). Understanding Anxiety Disorders. Recuperado de: https://newsinhealth.nih.gov/sites/nihNIH/files/2016/March/NIHNiHMar2016.pdf [Revisado 11 Sep. 2019].

Medlineplus. (2019). Ansiedad. Recuperado de: https://medlineplus.gov/spanish/anxiety.html [Revisado 11 Sep. 2019].

Aspirina en un infarto

Aspirina en un infarto

 

 

El ácido acetilsalicílico o también conocido como aspirina es un medicamento de gran ayuda en pacientes con problemas cardiovasculares ya que su función antiplaquetaria evita que se formen coágulos o trombos en el momento en que se rompe el cúmulo de sarro de una arteria tapada por colesterol y calcio.

Este compuesto ha ayudado a salvar muchas vidas a lo largo de su historia y puede mejorar el pronóstico de evitar daño al corazón hasta en un 30% cuando se sufre un infarto.

La administración de cualquier medicamento, incluyendo la aspirina, debe supervisarse por un médico, ya que también tiene contraindicaciones, reacciones y riesgos, por lo que sólo un profesional de la salud puede prescribirlo de acuerdo al diagnóstico de cada paciente.

Recuerda asistir a consulta médica por lo menos una vez al año y realizarte los estudios pertinentes de sangre para que el médico evalúe tu estado de salud.

 

 

Con información del Dr. Álvaro Contreras Villaseñor, Médico Adscrito de Hemodinamia del Centro Médico «Siglo XXI».

 

¿Qué es un infarto?

¿Qué es un infarto?

 

En algunas ocasiones podemos tener alguna predisposición genética. Sin embargo, tenemos mayor probabilidad de sufrir un infarto cuando nuestro nivel de colesterol es alto y no llevamos a cabo un estilo de vida saludable.

El corazón se divide en cuatro cámaras o también llamados ventrículos que se comunican entre ellos por válvulas. Su función consiste en bombear la sangre para que llegue a todos los demás órganos a través de venas, vasos y arterias. La sangre es como el combustible que transporta oxígeno y glucosa a ellos.

Cuando excedemos nuestro consumo de grasas malas y azúcares o carbohidratos, se va acumulando sarro en las paredes de las arterias, como en una tubería; nuestro cuerpo identifica este sarro compuesto por colesterol y calcio como una sustancia tóxica, entonces los anticuerpos reaccionan encapsulándola. Si esta cápsula llega a tapar el paso de una arteria cercana al corazón o llega a romperse y esa sustancia se libera nuevamente al torrente sanguíneo, las plaquetas actúan inmediatamente para volver a tapar esa deliberación generando coágulos o trombos. Al taparse el paso de alguna arteria importante o el paso entre los ventrículos del corazón, éste deja de recibir y bombear la sangre al resto del cuerpo y es el momento en que ocurre un infarto.

La prevención radica en lo que comemos y en el estilo de vida que llevamos, los alimentos fritos, embutidos, procesados o congelados para horno de microondas y aquellos que son saturados en azúcares como los jugos con conservadores y refrescos, además de ser en su mayoría cancerígenos, son los alimentos que menor aporte nutrimental nos provee. Son muy dañinos para el corazón, ya que sus grasas y azúcares acumulan colesterol y calcio en nuestras arterias, esto a su vez puede llegar a cerrar el paso de la sangre que bombea el corazón generando un infarto.

Nuestra dieta ideal para evitar problemas cardiovasculares es como la del estilo mediterránea, baja en carne y grasas, alta en verduras, semillas y leguminosas, también debemos optar por una actividad física que nos permita quemar saludablemente las calorías que ingerimos y haga trabajar a nuestro corazón para darle una buena condición. También debemos acudir a consulta médica de manera periódica con los estudios de sangre pertinentes para prevenir cualquier eventualidad como esta.

 

 Con información del Dr. Álvaro Contreras Villaseñor, Médico Adscrito de Hemodinamia del Centro Médico «Siglo XXI».

 

Impuesto a las bebidas azucaradas

Impuesto a las bebidas azucaradas

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las Enfermedades Crónicas No Transmisibles ocasionan cerca de 37 millones de muertes prematuras cada año. Mas de una docena de condiciones crónicas se agrupan bajo esta denominación general, sin embargo, la alimentación inadecuada, el sedentarismo y el consumo de bebidas de alto contenido calórico, representan un factor determinante.

En las últimas décadas el incremento en el sobrepeso responde principalmente a los cambios en el entorno, relacionado con los avances tecnológicos que hacen nuestras vidas más sedentarias, aunado al acceso a la comida procesada con altas cantidades de grasa, sal y azúcar y el alto consumo de bebidas azucaradas.

Hay evidencia que señala que un niño o adolescente con sobrepeso tiene una alta probabilidad de padecer esta condición durante toda su vida; así mismo, es sabido que esta población tiene menos capacidad de ajustar sus hábitos pensando en las consecuencias de largo plazo cuando hay una posibilidad de satisfacer un gusto o un placer de corto plazo; lo cual es aprovechado por la industria para utilizar publicidad y mercadeo. Lo anterior demuestra la importancia del entorno como un determinante de una vida saludable.

El incremento del sobrepeso en las últimas décadas en el mundo (incluyendo Mexico) no es por causas genéticas, sino derivado de nuestros entornos “obesogénicos”. Según datos presentados a finales de 2014, en el país, las bebidas azucaradas son responsables de más de 24000 muertes cada año, y entre hombres y mujeres menores de 45 años, las bebidas azucaradas causan 22% y 33% respectivamente, de todas las muertes relacionadas con diabetes, enfermedad cardiovascular y obesidad. México es el principal consumidor de refrescos a nivel mundial con 163 litros por persona al año, consumo 40% mayor que el de un estadounidense promedio con 118 litros al año.

Ya que de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, el incremento de impuestos a productos de consumo ordinario como las bebidas azucaradas, implementados en diversas regiones del mundo, han demostrado ser las estrategias más costo-efectivas en términos de reducción de la demanda, a partir de enero de 2014 el consumidor mexicano paga un impuesto de 1 peso por litro en la compra de bebidas azucaradas. Entre otros, el impuesto afecta a refrescos, jugos de fruta, jarabes, esencias o extractos con azúcar añadida. El objetivo de esta medida es combatir el grave problema de obesidad en el país.

De acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública, en los 2 años posteriores a la implementación del impuesto en México, se encontró una disminución en promedio de 7.6% en las compras de bebidas con dicho impuesto en comparación con lo que hubiera pasado si no se hubiera llevado a cabo esta medida (la reducción fue de -9.7% en 2015 y -5.5% en 2014). Al mismo tiempo para las bebidas sin el impuesto se encontró un aumento de 2.1% en su consumo durante esos dos años.

En estudios comparativos se ha observado que la reducción es mayor en los estratos socioeconómicos bajos y que el área de residencia de mayor impacto fue el área urbana, principalmente en los hogares integrados por adultos y niños o adolescentes. Mientras que el aumento en el consumo de agua embotellada se observó igualmente en los estratos socioeconómicos bajos, en el área urbana pero en hogares integrados únicamente por adultos.

Esto nos ha permitido concluir que de alguna manera el impuesto ha funcionando, o al menos está reduciendo el consumo de refrescos y bebidas azucaradas en nuestro país. Harán falta más estudios para observar el impacto en la población a un plazo mayor.

Con información de MPSS Itzel Texta Palomeque, de la Facultad de Medicina de la UNAM

Referencias

Colchero, M. A., Molina, M., & Guerrero-López, C. M. (2017). After Mexico Implemented a Tax, Purchases of Sugar-Sweetened Beverages Decreased and Water Increased: Difference by Place of Residence, Household Composition, and Income Level. The Journal of Nutrition Nutritional Epidemiology, 1552-1557.

Colchero, M. A., Popkin, B. M., Rivera, J. A., & Ng, S. W. (2016). Beverage purchases from stores in Mexico under the excise tax on sugar sweetened beverages: observational study. BMJ, 1-9.

Colchero, M. A., Rivera, J. A., Popkin, B. M., & Ng, S. W. (01 de March de 2017). Sustained consumer response: evidence from two-years after implementing the sugar sweetened beverage tax in Mexico. PMC, 36(3), 564-571.

Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. (2016). ¿Funciona el impuesto a las bebidas azucaradas?Obtenido de Centro de Investigación y Docencia Económicas: https://centrosconacyt.mx/objeto/funciona-el-impuesto-a-las-bebidas-azucaradas/

Instituto Nacional de Salud Pública. (2015). El consumo de azúcar en México y la neuva directriz de la OMS para su reducción global. Obtenido de Artículos sobre nutrición y enfermedades crónicas: https://www.insp.mx/epppo/blog/3609-consumo-azucar-mexico-nueva-directriz-oms.html

Organización Panamericana de la Salud. (2015). Experiencia de México en el establecimiento de impuestos a las bebidas azucaradas como estrategia de salud pública.México: Organización Panamericana de la Salud.

Organización Panamericana de la Salud. (s.f.). Los Impuestos a los Refrescos y a las Bebidas Azucaradas como Medida de Salud Pública. Obtenido de Representación en México de la OPS/OMS: https://www.paho.org/mex/index.php?option=com_content&view=article&id=627:los-impuestos-refrescos-bebidas-azucaradas-medida-salud-publica&Itemid=499