Circulación Coronaria

Circulación Coronaria

La fisiología de la circulación coronaria es uno de los aspectos más importantes de la medicina, dado que las cardiopatías ocupan el primer lugar de mortalidad en México, y de ellas, la cardiopatía coronaria encabeza la lista. 

Las arterias coronarias son las arterias encargadas de nutrir todo el corazón, su nombre proviene de la palabra latina coronarius, que significa “en forma de corona”, por la manera en que rodean al corazón. Existen dos arterias coronarias principales, la arteria coronaria derecha y la arteria coronaria izquierda, que nacen en la raíz aórtica, de los senos aórticos derecho e izquierdo respectivamente.

La arteria coronaria izquierda tiene un trayecto común corto, que consiste en el tronco coronario izquierdo, se bifurca rápidamente en la arteria descendente anterior y la arteria circunfleja, éstas nutren principalmente las porciones anterior e izquierda del ventrículo izquierdo. La arteria coronaria derecha nutre principalmente la mayor parte del ventrículo derecho y también la parte posterior del ventrículo izquierdo en el 80 al 90% de las personas.

Es por ello que suele considerarse como un sistema de tres grandes arterias: la descendente anterior y circunfleja, ramas de la coronaria izquierda y la coronaria derecha.

La mayoría del flujo sanguíneo venoso coronario del músculo ventricular izquierdo vuelve hacia la aurícula derecha del corazón a través del seno coronario, que supone aproximadamente el 75 por ciento del flujo sanguíneo coronario total.  La mayoría de la sangre venosa coronaria del músculo ventricular derecho vuelve a través de pequeñas venas cardiacas anteriores que fluyen directamente en la aurícula derecha.

Las arterias coronarias se apoyan en la superficie de corazón; las más pequeñas penetran desde la superficie hacia la masa muscular cardiaca. Es a través de estas arterias que casi todo el corazón recibe su aporte nutricional y que una cantidad muy pequeña de sangre venosa coronaria también vuelve hacia el corazón mediante las mínimas venas de Tebesio, que vacían directamente en las cámaras de este órgano. 

Circulación coronaria

Arteria coronaria izquierda

El tronco coronario izquierdo nace del seno aórtico (izquierdo) y pasa por detrás de la arteria pulmonar; éste es el inicio de la arteria coronaria izquierda que tiene una longitud muy variable. En algunos pacientes puede no estar presente y cuando esto ocurre, sus dos principales ramas nacen directamente del seno aórtico izquierdo, estas ramas son la arteria descendente anterior y la arteria circunfleja.

La arteria descendente anterior, también llamada rama interventricular anterior nace de la bifurcación del tronco coronario izquierdo, pasa a la izquierda de la arteria pulmonar y recorre el surco interventricular anterior hasta el ápex, además, en la mayoría de los pacientes lo sobrepasa y termina en el tercio distal de la cara inferior (descendente anterior recurrente). Es la arteria que más territorio del ventrículo izquierdo irriga, ya que nutre toda la cara anterior y parte de la cara lateral del ventrículo izquierdo, así como los dos tercios anteriores del septo, parte del tracto de salida del ventrículo derecho. En algunos pacientes, los segmentos medioapicales de la cara inferior. De ella se originan varias ramas, como las ramas diagonales y las septales.

El ramo intermedio, también conocido como bisectriz, forma parte de una trifurcación del tronco coronario que se presenta hasta en un tercio de los pacientes; esta rama se dirige hacia la pared lateral del corazón, cumpliendo la función de una diagonal o una obtusa marginal.

Las ramas auriculares son ramas pequeñas que irrigan la pared lateral y posterior de la aurícula izquierda.

Las ramas diagonales se dirigen hacia la cara lateral y la irrigan junto con las ramas marginales provenientes de la arteria circunfleja. Mientras que las ramas septales son vasos pequeños que penetran perpendicularmente en el septo interventricular, irrigando sus dos tercios anteriores. Es importante mencionar que el orden de salida de las arterias diagonales y septales es diferente en cada paciente.

La rama del cono arterioso irriga a éste (o tracto de salida del ventrículo derecho) y suele comunicarse con su homónima, proveniente de la coronaria derecha.

La arteria circunfleja nace de la bifurcación del tronco coronario izquierdo y discurre por el surco coronario izquierdo, bordeando el corazón hacia su región posterior, en dirección al surco interventricular posterior; irriga la cara lateral y posterior de la aurícula izquierda y las ramas obtusas marginales (o ramas marginales izquierdas), salen de esta arteria hacia el borde izquierdo del corazón, irrigando las caras lateral y posterolateral del ventrículo izquierdo. Además, en un 15% de la población, la arteria descendente posterior nace de ella, lo que se denomina dominancia izquierda. Cuando esto ocurre, también irriga la cara inferior del ventrículo izquierdo. En el resto de los casos, la circunfleja termina cerca del surco interventricular posterior.

Arteria coronaria derecha

Nace del seno aórtico derecho y discurre por el surco coronario derecho, rodeando al corazón, hasta el surco interventricular posterior donde, en el 85% de los pacientes, da a la arteria descendente posterior (dominancia derecha).

Del trayecto de la coronaria derecha surgen varias ramas. En la mayoría de los pacientes da la arteria del nodo sinusal y posteriormente se derivan ramas dirigidas hacia la pared lateral del ventrículo derecho (agudas marginales).

La rama del cono arterioso irriga a éste (o tracto de salida del ventrículo derecho) y suele comunicarse con su homónima, proveniente de la arteria descendente anterior.

La arteria del nodo sinusal sale de la coronaria derecha hasta en un 60% de los pacientes, en el resto, proviene de la circunfleja, su trayecto recorre la cara anterior de la aurícula derecha hasta la desembocadura de la vena cava superior, rodeándola y terminando en el nodo sinusal.

Las ramas agudas marginales salen de la coronaria derecha en dirección a la pared lateral del ventrículo derecho, que se le conoce como el borde agudo del corazón.

La arteria descendente posterior nace en la coronaria derecha en el 85 por ciento de los pacientes, de ella se originan varios ramos septales pequeños, que irrigan el tercio posterior del septo interventricular y transcurre por el surco interventricular posterior, terminando antes del tercio distal de la cara inferior en la mayoría de los casos.

La arteria del nodo atrioventricular normalmente nace de la coronaria derecha y con menos frecuencia, de la arteria circunfleja; por lo que depende de cuál de las dos arterias cruce el surco interventricular posterior.

El ramo posterolateral es la continuación de la coronaria derecha más allá del surco interventricular, irriga la cara posterior del ventrículo izquierdo pero no está presente en todos los pacientes. 

Fuentes:

· Guyton, A.C.& Hall, J.E. (2011). «Tratado de Fisiología médica». 12ª Edición. Elsevier. Barcelona. p. 246. 

· Chávez DR: Mortalidad de las enfermedades cardiovasculares en México. Artículo Especial. Arch Inst Cardiol Méx 1979; 49: 303-323

https://www.my-ekg.com/bases/arterias-coronarias.html#:~:text=Nace%20de%20la%20bifurcaci%C3%B3n%20del,inferior%20(descendente%20anterior%20recurrente)

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¿Cómo se clasifica el colesterol y cómo afecta a nuestra salud?

¿Cómo se clasifica el colesterol y cómo afecta a nuestra salud?

 

 

El Colesterol es una sustancia que produce el cuerpo para mantener su funcionamiento normal, a través de esta, se producen otras sustancias indispensables para él, como las hormonas, por ejemplo, la testosterona y el estrógeno.

 

De manera general, existen dos tipos de colesterol:

 

— El de alta densidad (HDL) que es el colesterol ‘bueno’, contiene cardio protectores.

— El de baja y muy baja densidad (LDL) que en altos niveles genera afectaciones cardio y cerebro vasculares.

 

El colesterol total se compone de ambos y de otras pequeñas partículas, también funciona como un punto de medición para detectar el riesgo cardiovascular en el paciente. Lo ideal es que toda persona tenga menos de 130 mg/dl de colesterol de muy baja densidad. Salvo en aquellos casos extremos en los que algunos pacientes ya han presentado eventos cardiovasculares, deben mantener su colesterol LDL mucho más bajo de esta cifra.

Las dislipidemias o colesterol alto en la sangre también se pueden asociar a la herencia y mutaciones genéticas, sobre todo en nuestra población que es propensa a ello, se dan casos frecuentes en los que algunas personas sufren accidentes cardiovasculares en edades tempranas, aunque sean de complexión delgada e incluso, a pesar de llevar estilos de vida relativamente sanos, libres de tabaquismo, alcoholismo; por lo que no en todos los casos la obesidad es el único factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares directamente asociadas al colesterol. Por esta razón es indispensable consultar al médico para realizarse chequeos y estudios de laboratorio, por lo menos una vez al año ya que se alcanza la edad adulta y en algunas ocasiones durante la niñez.

Cuando no hay una causa genética que te predisponga porque en la familia no hay personas que ya se hayan infartado o fallecido por cuestiones cardiovasculares, entonces el padecimiento es consecuencia directa de malos hábitos de vida, como sobrepeso, sedentarismo, alcoholismo, tabaquismo, estrés y poco descanso. Estos factores de riesgo también se asocian a enfermedades metabólicas como diabetes e hipertensión.

El tratamiento dependerá directamente de las condiciones del riesgo cardiovascular de cada persona, no será el mismo en una persona con un colesterol alto sin antecedentes graves, que en algún paciente que ya se infartó o tenga alguna enfermedad metabólica asociada. Cabe señalar que no sólo se trata de un tratamiento farmacológico, sino también de realizar las modificaciones necesarias al estilo de vida.

 

Con información del Dr. Álvaro Contreras Villaseñor, Médico Adscrito de Hemodinamia del Centro Médico Siglo XXI y docente de la División de Posgrado de la Facultad de Medicina, UNAM.

 

Aspirina en un infarto

Aspirina en un infarto

 

 

El ácido acetilsalicílico o también conocido como aspirina es un medicamento de gran ayuda en pacientes con problemas cardiovasculares ya que su función antiplaquetaria evita que se formen coágulos o trombos en el momento en que se rompe el cúmulo de sarro de una arteria tapada por colesterol y calcio.

Este compuesto ha ayudado a salvar muchas vidas a lo largo de su historia y puede mejorar el pronóstico de evitar daño al corazón hasta en un 30% cuando se sufre un infarto.

La administración de cualquier medicamento, incluyendo la aspirina, debe supervisarse por un médico, ya que también tiene contraindicaciones, reacciones y riesgos, por lo que sólo un profesional de la salud puede prescribirlo de acuerdo al diagnóstico de cada paciente.

Recuerda asistir a consulta médica por lo menos una vez al año y realizarte los estudios pertinentes de sangre para que el médico evalúe tu estado de salud.

 

 

Con información del Dr. Álvaro Contreras Villaseñor, Médico Adscrito de Hemodinamia del Centro Médico «Siglo XXI».

 

¿Qué es un infarto?

¿Qué es un infarto?

 

En algunas ocasiones podemos tener alguna predisposición genética. Sin embargo, tenemos mayor probabilidad de sufrir un infarto cuando nuestro nivel de colesterol es alto y no llevamos a cabo un estilo de vida saludable.

El corazón se divide en cuatro cámaras o también llamados ventrículos que se comunican entre ellos por válvulas. Su función consiste en bombear la sangre para que llegue a todos los demás órganos a través de venas, vasos y arterias. La sangre es como el combustible que transporta oxígeno y glucosa a ellos.

Cuando excedemos nuestro consumo de grasas malas y azúcares o carbohidratos, se va acumulando sarro en las paredes de las arterias, como en una tubería; nuestro cuerpo identifica este sarro compuesto por colesterol y calcio como una sustancia tóxica, entonces los anticuerpos reaccionan encapsulándola. Si esta cápsula llega a tapar el paso de una arteria cercana al corazón o llega a romperse y esa sustancia se libera nuevamente al torrente sanguíneo, las plaquetas actúan inmediatamente para volver a tapar esa deliberación generando coágulos o trombos. Al taparse el paso de alguna arteria importante o el paso entre los ventrículos del corazón, éste deja de recibir y bombear la sangre al resto del cuerpo y es el momento en que ocurre un infarto.

La prevención radica en lo que comemos y en el estilo de vida que llevamos, los alimentos fritos, embutidos, procesados o congelados para horno de microondas y aquellos que son saturados en azúcares como los jugos con conservadores y refrescos, además de ser en su mayoría cancerígenos, son los alimentos que menor aporte nutrimental nos provee. Son muy dañinos para el corazón, ya que sus grasas y azúcares acumulan colesterol y calcio en nuestras arterias, esto a su vez puede llegar a cerrar el paso de la sangre que bombea el corazón generando un infarto.

Nuestra dieta ideal para evitar problemas cardiovasculares es como la del estilo mediterránea, baja en carne y grasas, alta en verduras, semillas y leguminosas, también debemos optar por una actividad física que nos permita quemar saludablemente las calorías que ingerimos y haga trabajar a nuestro corazón para darle una buena condición. También debemos acudir a consulta médica de manera periódica con los estudios de sangre pertinentes para prevenir cualquier eventualidad como esta.

 

 Con información del Dr. Álvaro Contreras Villaseñor, Médico Adscrito de Hemodinamia del Centro Médico «Siglo XXI».

 

Un relato a corazón abierto

Un relato a corazón abierto

El cuerpo humano es el objeto mejor estudiado y más a menudo retratado de la historia. Debido a esto, la cantidad de aspirantes que demandan la licenciatura en Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México, es verdaderamente impresionante.

Por ello, el Dr. Rubén Argüero Sánchez, orgulloso Universitario, egresado de la Facultad de Medicina de la UNAM, médico ilustre y referente de la cirugía cardiotorácica, siendo el primer cirujano en realizar el primer trasplante de corazón en México y Latinoamérica, motiva a los futuros aspirantes a la licenciatura en Medicina a través de su propia historia, además de relatarnos cómo fue que alcanzó a toda costa dichos logros tan eminentes. 

(Sanchez, Un relato a corazón abierto, 2017)“Aquí estoy trabajando muy a gusto (Departamento de cirugía), con proyectos muy ambiciosos en el área de la investigación, células madre, nanotecnología y por supuesto; la enseñanza como tema fundamental del Departamento de Cirugía a nivel de pre y posgrado.”

Futuro médico, el día de hoy, yo te exhorto a perseguir tus sueños, y que personajes como el Dr. Argüero te sean de inspiración para entender que nada ni nadie decide a donde llegarás. Siempre persigue tus metas, y mantente un paso delante de tu futuro, manteniendo como principio básico la humildad, la responsabilidad, la perseverancia, pero, sobre todo, la sed de servir al prójimo, la sed de contribuir a tu comunidad, a tu sociedad, a tu país, teniendo en mente la construcción de un país con bases soberanas, honestas y trasparentes, porque recuerda que el día de mañana, serás un gran cirujano, mas no por la adrenalina de la cirugía, sino por la satisfacción que conlleva salvar una vida a través de la cirugía. Por ello jamás olvides la memorable frase con la que el Dr. Rubén Argüero Sánchez concluyó su entrevista frente a mis ojos: “Es ideal siempre estar soñando … y atreverse a meterse al sueño”. Y si te metes al sueño, y logras algo; México… México, ¡Será un país triunfador!

Por: Gerardo Morales Hernández. Alumno de la Facultad de Medicina

Referencias

Sanchez, R. A. (18 de mayo de 2017). Un relato a corazón abierto. Independiente. (G. M. Hernandez, Entrevistador, & G. M. Hernandez, Editor) Ciudad Universitaria, CDMX, México.