¿Qué es el Lupus?

¿Qué es el Lupus?

Nota: Pamela Gómez
Ilustración: Annet Segura 

El sistema inmunológico es el responsable de atacar a los virus, bacterias y gérmenes que ingresan al cuerpo, generando proteínas denominadas anticuerpos que lo protegen contra invasores externos. Cuando se presenta esta enfermedad se forman auto-anticuerpos que generan una respuesta inflamatoria causando dolor y daño en los tejidos como la piel, las articulaciones y los órganos internos. Se trata de una enfermedad autoinmune en donde el organismos no puede diferenciar entre los invasores externos y los tejidos del cuerpo. En cada persona se manifiesta de manera diferente, ya sea de forma moderada, en donde solo afecta articulaciones y piel, o en formas más agresivas en donde afecta a los órganos internos.  No existe una causa determinada, pero se sabe que hay factores que pueden incrementar la posibilidad de padecer esta enfermedad:

  • Genéticos, las investigaciones indican que el lupus puede tener un vínculo genético, aunque varios genes necesitan verse afectados y los más importantes se localizan en el cromosoma 6.
  • Ambientales, como la luz ultravioleta.
  • Infecciosos, como ciertas infecciones virales.
  • Hormonales, como es el caso de los estrógenos, por ello es más común en las mujeres en edad fértil, de los 14 a los 40 años.
  • Relacionados al estrés, que pueden desencadenar el patrón genético que estaba subyacente. 

Los síntomas son muy variados, los principales son eritema en forma de mariposa (conocido como paño), caída de cabello, fatiga, dolor en articulaciones, fiebre o febrícula. En la población mexicana las principales afecciones son renales, neurológicas o de otros órganos y sistemas.  En algunos casos se ha llegado a presentar remisión espontánea, en donde la enfermedad empieza a controlarse después de varios años, siendo más común después de la menopausia en las mujeres. En otros casos se llegan a tener patrones monocíclicos, es decir, un brote de enfermedad muy intenso, que posteriormente se controla. El diagnóstico debe de contemplar algunas pruebas de laboratorio como los anticuerpos ADN nativo, anticuerpos antiFM y consumo de complemento. Hay síntomas que se pueden relacionar con otras enfermedades, por lo que es importante ser evaluado por algún reumatólogo. Su oportuna detección es imprescindible para su óptimo tratamiento.  No existe una cura, pero en los últimos 50 años la ciencia ha avanzado mucho y ha generado tratamientos que controlan la enfermedad, lo que permite que los pacientes tengan una calidad de vida estable, tener hijos y llevar a cabo todas sus actividades de manera cotidiana, siempre y cuando se siga el tratamiento con orden.

 

Con información de la Doctora Leonor A. Barile Fabris, Coordinadora del Subcomité Académico de Reumatología de la División de Estudios de Posgrado, Facultad de Medicina UNAM. 

 

 

 

 

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¿Qué es la adicción a los videojuegos y cuál es su tratamiento?

¿Qué es la adicción a los videojuegos y cuál es su tratamiento?

 

Nota: Janet Aguilar

Ilustración: Ana Baca

 

La adicción a los videojuegos es un problema de salud mental, se caracteriza por la dificultad en controlar el tiempo y la frecuencia de utilización de los videos juegos. Las personas prefieren jugar,  más que realizar otras actividades de la vida diaria, como comer, dormir,  estudiar o relacionarse con otras personas, lo cual tiene consecuencias negativas en el contexto de las personas. Se presenta con mayor frecuencia en la etapa de la adolescencia.

Esta adicción se presenta con otras condiciones de salud mental como son los trastornos del estado de ánimo, ansiedad, uso y abuso de alcohol, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, entre otros. La adicción a los video juegos también afecta el estado de salud, frecuentemente se presentan trastornos del sueño, problemas de sobrepeso y obesidad; debido a que se reducen las horas de sueño y la actividad física.

Debido a que es un problema de salud, el diagnóstico, la evaluación y el tratamiento debe de estar a cargo de profesionales de salud mental como lo son los psicólogos clínicos y médicos especialistas en psiquiatría, principalmente.

El tratamiento para la adicción a los videojuegos debe de considerar la severidad de los síntomas, el nivel de disfuncionalidad que genera en las personas y la presencia de otros problemas de salud mental. Una vez que los especialistas evalúan lo anterior, pueden indicar intervención psicológica, farmacológica o combinar ambas dentro de un tratamiento multimodal.

La intervención psicológica está fundamentada en la Terapia Cognitivo-Conductual cuyo propósito es disminuir la sintomatología. Tiene como objetivo que la persona logre un control sobre el uso de los videojuegos.

De manera general, este tipo de intervención se realiza en tres etapas:

  1. Psicoeducación es identificar incentivos para motivar a la persona en reducir la frecuencia de uso o tiempo uso de los videojuegos.
  2. El terapeuta junto con el paciente analizan los patrones de comportamiento que están asociados a los videojuegos. La intervención está dirigida al desarrollo de  estrategias y habilidades sociales para el manejo del estrés y solución de problemas, los cuales favorecen el sentido de control y autoeficacia.
  3. Finalmente se trabajan estrategias y planes para prevenir recaídas.

Dentro de la intervención psicológica es importante la inclusión de redes de apoyo social como son los padres, familiares y amigos. De igual manera se realiza la activación conductual y la promoción de la salud como parte del cambio conductual de quien tiene esta adicción.

 

Con información de la Doctora Aurora L. Jaimes Medrano, «Técnico académico Asociado C» TC, Adscrita al área de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina de la UNAM.

 

 

 

Sobre el Estrés y sus consecuencias…

Sobre el Estrés y sus consecuencias…

 

 

Todas las emociones derivadas del estrés desempeñan un papel funcional, nos preparan y nos guían a tener cuidado para anticipar posibles riesgos y evitar accidentes. El problema surge cuando dichas emociones te impiden realizar tus actividades cotidianas y laborales e incluso pueden llegar a incapacitarte.

La inquietud, por ejemplo, surge de un bajo nivel de preocupación sin afecciones físicas aparentes. Mientras que la angustia se manifiesta por una sensación de opresión en la ‘boca del estómago’ y dificultad respiratoria cuando la sensación de preocupación se intensifica.

 

El Estrés y sus consecuencias

Según la Asociación Americana de Psicología (APA) el estrés aumenta cada año y las mujeres lo experimentan con mayor frecuencia que los hombres.

El estrés se define como un estado automático y autónomo de tensión física, mental o emocional que resulta de circunstancias adversas, exigentes o de probable riesgo para una persona. Por lo que un estímulo estresante puede generarle una perturbación severa para los sistemas fisiológicos de su organismo.

Además de sensaciones y emociones negativas para tu salud mental como la ansiedad, y depresión, también puede generarte otras diversas enfermedades como las cardiovasculares, cáncer y obesidad, que afectan en diferentes niveles de gravedad la salud de las personas.

 

 Ansiedad. El estresor inicial es desencadenado por una sensación de miedo que se basa en distintas variables ideográficas incluyendo el procesamiento cognitivo, afectivo, conductual y su contexto social. En estos casos, el estrés se enfatiza por una tensión o amenaza que surge de una recreación imaginaria basada en alguna experiencia pasada o presente e incluso de ideas sobre el futuro. Físicamente se puede manifestar con dolor o malestar en la zona del pecho, en el brazo y originarse dificultad respiratoria, por lo que la persona que lo experimenta, muchas veces suele confundirlo con un posible infarto, lo que detona y agrava la situación estresante.

Como tratamiento, sólo un psiquiatra, puede prescribir medicamentos ansiolíticos o antidepresivos en caso de ser necesario. Las técnicas de respiración, relajación, terapias basadas en el método cognitivo-conductual y de manejo del estrés, serán las adecuadas para contrarrestar el padecimiento en caso de ansiedad. Se debe guiar a la persona para identificar los estresores y sus reacciones a ellos.

 

Depresión. Una vida estresante crónica conduce a trastornos en el estado de ánimo como la ansiedad y la depresión. Existe un incremento de la actividad del eje regulador del estrés; la secreción desmesurada y constante del cortisol afecta a las vías de neurotransmisores como la dopaminérgica, noradrenérgica y serotoninérgica, las cuales se involucran directamente con la depresión.

 

Inflamación y cáncer. La vinculación entre el estrés y cáncer ocurre a través del proceso inflamatorio. Las interleucinas pro inflamatorias interactúan con los diferentes sistemas como el endocrino, serotoninérgico, dopaminérgico y noradrenérgico que se encuentran involucrados en la respuesta que genera el estrés.

Los glucocorticoides como el cortisol poseen un efecto antiinflamatorio pero una secreción constante y excesiva de éstos, produce una disminución de la respuesta inflamatoria, inmunidad celular y humoral, facilitando el desarrollo de infecciones. También se eleva el factor nuclear potenciador de las cadenas ligeras Kappa de las células B activadas que, junto con citosinas pro-inflamatorias, favorecen la acumulación de especies reactivas del oxígeno, lo que se encuentra involucrado en el desarrollo, progresión y metástasis en el cáncer.

 

Obesidad. Existe una asociación entre el estrés crónico y el consumo elevado de calorías. Hay un aumento en la actividad de las vías endócrinas, lo cual conlleva a la mayor ganancia de peso por deposito graso y se incrementa la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos por la disminución de los niveles de leptina, que ayuda a moderar la ingesta de estos alimentos.

 

Enfermedades cardiovasculares. Ante un estresor se aumenta la presión arterial, la frecuencia y el gasto cardíacos, lo que origina mayor demanda de oxígeno para el corazón, el sistema nervioso libera catecolaminas como la adrenalina que incrementa la respiración. El estrés puede ocasionar también accidentes cerebrovasculares si hay presencia de estrés agudo en los vasos sanguíneos en personas que padecen trastornos de la coagulación. O también favorecer al desarrollo de ateroesclerosis que disminuye el flujo sanguíneo coronario.

 

Con información de Cristian Joshua Hernández González, Médico Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

 

Bibliografía.

Herrera-Covarrubias D., Coria-Avila G. (2017) Impacto del estrés psicosocial en la salud. Revista eNeurobiología 8(17):220617

Bystritsky Alexander, Kronemyer David (2014) Stress and Anxiety. Psychiatric Clinics of North America, 2014-12-01, Volume 37, Issue 4, Pages 489-518

 

Referencias

Denise Cristina Escudero Franco, psicóloga. 4ª Feria del Libro de Ciencias de la Salud 2019. Conferencia: Angústiate menos y regúlate más.

Mariluz Morales López, Médica Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

NIH News in Health. (2016). Understanding Anxiety Disorders. Recuperado de: https://newsinhealth.nih.gov/sites/nihNIH/files/2016/March/NIHNiHMar2016.pdf [Revisado 11 Sep. 2019].

Medlineplus. (2019). Ansiedad. Recuperado de: https://medlineplus.gov/spanish/anxiety.html [Revisado 11 Sep. 2019].

Acné

Acné

 

El acné es la formación de comedones o también conocidos como «barros» debido a factores climáticos, hormonales, genéticos, de dieta o estrés. Por alguna de estas razones, se forma un exceso de sebo en algún folículo piloso de la piel. Habitualmente, aparece entre los 12 a los 24 años.

 

Con información de la Dra. Guadalupe Domínguez Ugalde, miembro del Centro Dermatológico «Dr. Ladislao de la Pascua».

¿Qué es el Síndrome de Fatiga Crónica?

¿Qué es el Síndrome de Fatiga Crónica?

 

La Fatiga crónica está estrechamente relacionada con el estrés. Se manifiesta por el cansancio físico y mental, falta de concentración, somnolencia, dolores musculares en espalda, hombros, cuello y nuca y representa una incapacidad para descansar y realizar las labores diarias. Muchas veces se puede llegar a confundir con depresión o ansiedad y sólo un especialista en salud mental puede hacer el diagnóstico diferencial. Es importante atenderla a tiempo, ya que si es generada por estrés, éste libera sustancias que en altos niveles son perjudiciales para el sistema inmunológico.

 

Con información del Dr. Joaquín Ricardo Gutiérrez Soriano, Médico Psiquiatra, Especialista en Psicogeriatría, Técnico Académico Asociado B de tiempo completo en el área de Investigación y Docencia de la Facultad de Medicina, UNAM.