El impacto de los nuevos etiquetados

El impacto de los nuevos etiquetados

Las nuevas generaciones en nuestro país han estado expuestas a una alimentación poco saludable como son los productos ultraprocesados, lo cual ha favorecido al desarrollo de sobrepeso y obesidad en la población, colocando a México dentro de los primeros lugares en índices de obesidad a nivel mundial.

La modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados-Información comercial y sanitaria, ha implementado un nuevo etiquetado frontal de advertencia para los productos que en 100 mL o en 100 gr de producto, sobrepase los parámetros recomendados para energía, azúcares, grasas trans y sodio establecidos en esta norma.

Este nuevo etiquetado es una herramienta para que el consumidor pueda tomar mejores decisiones sobre la elección de sus alimentos y así tener una alimentación saludable. 

El consumo de alimentos además de ser una necesidad biológica también tiene una relación muy estrecha con aspectos sociales, culturales y económicos, por lo que la elección de éstos no necesariamente es fácil.  

Los alimentos ultra procesados contienen altos niveles de azucares, grasas y sodio, además son gratos al paladar, fáciles de conseguir y producen una sensación momentánea de bienestar, los cuales suelen ser muy frecuentes en reuniones y fiestas. 

Es por normatividad que todos los ingredientes de los alimentos empaquetados los enlisten de mayor a menor peso. Es decir, el primero de la lista es el que tiene en mayor cantidad en el producto, y así sucesivamente. Es importante destacar que en la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 existen parámetros para poder establecer que un alimento no contiene azúcar o es light, pues en algunos casos los productos sí llevan azucares, pero debido a que no sobrepasan el nivel establecido, son marcados como libres de esta sustancia. 

En México se usa la palabra light de manera indiscriminada. Las bebidas light indican que no contienen azúcar y que están utilizando algún sustituto. Sin embargo, otros alimentos, como algunas mayonesas, utilizan este distintivo solo por ser productos reducidos en grasa. 

Junto con el nuevo etiquetado de advertencia, es importante realizar campañas de educación alimentaria para toda la población e impulsar políticas públicas que beneficien la salud alimentaria de la población mexicana. 

Esta propuesta esta encaminada a disminuir el consumo de alimentos menos saludables, a invitar a la reflexión sobre la regulación, producción y consumo, en busca de mejores prácticas para el cuidado de la salud de los consumidores.

 

Con información de la doctora Elvira Sandoval Bosch, académica de la Facultad de Medicina.

 

La alimentación como clave para prevenir un infarto…

La alimentación como clave para prevenir un infarto…

 

La alimentación es la base de nuestra salud y forma parte de nuestro estilo de vida. Se sabe que un infarto ocurre cuando una placa de calcio y sarro cierra el paso de la circulación sanguínea en alguna arteria importante del corazón, pero esa placa es el resultado de los altos niveles de colesterol malo en nuestro organismo, además de ser el causante de la obesidad. Es importante adoptar una dieta balanceada baja en grasas saturadas, alta en grasas buenas y naturales, baja en sal y azúcares, se debe tener un bajo consumo de carnes; alto en verduras, semillas y leguminosas.

El aceite de oliva no soporta las altas temperaturas al momento de cocinar, esto elimina sus características protectoras para el corazón, para cocinar o freír tus alimentos debes utilizar otros aceites saludables que soporten altas temperaturas como el aceite de pepita de uva.

Una copa de vino tinto al día podría favorecerte como cardio protector si es alto en taninos, cuyo sabor sea ácido como el cabernet y solo si es acompañado de una dieta saludable. Una mayor dosis de vino al día, por el contrario, puede ser dañino.

El refresco, los embutidos y la comida procesada o congelada para horno de microondas que también es llamada “caloría chatarra”, son algunos de los peores alimentos para tu corazón por el alto contenido de azúcares, grasas y sales que contienen, además de tener conservadores que son cancerígenos y un nulo aporte nutricional en vitaminas y minerales.

El estar delgado no siempre es sinónimo de estar sano, también se pueden tener los triglicéridos altos en esta condición.

 

 

 

Con Información del Dr. Álvaro Contreras Villaseñor, Médico Adscrito de Hemodinamia del Centro Médico “Siglo XXI”.

 

Lo que no sabías de las carnes frías y embutidos

Lo que no sabías de las carnes frías y embutidos

Existen muchos tipos de embutidos y carnes frías: crudos, escalados, cocidos, curados, secos, semi-secos, entre otros. Tienen buen sabor y son fáciles de preparar. Sin embargo, pueden perjudicar la vida de quienes los consumen.

En 1994, algunos niños se enfermaron después de ingerir salami seco curado que contenía la bacteria del E. Coli. Por eso, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) asegura que algunos embutidos secos no deben ser ingeridos por personas en “alto riesgo”: adultos mayores, niños, mujeres embarazadas o personas con el sistema inmune debilitado.

Si eres de las personas que diario comen sandwich de jamón, torta de salchicha, pizza de peperoni o huevo con chorizo, debes tener más cuidado, pues, en 2014, la carne procesada fue considerada para su evaluación por el Programa de Monografías del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) de la OMS, ya que se detectaron pequeños aumentos en el riesgo de adquirir varios tipos de cáncer por un alto consumo de estos alimentos.

Las carnes procesadas fueron clasificadas como Grupo 1 (G1), lo cual significa que hay suficiente evidencia de carcinogenicidad en humanos, misma que no es gratuita, pues cerca de 34 mil muertes por cáncer al año en todo el mundo son atribuibles a dietas ricas en carne procesada.

Los embutidos pueden contener sustancias químicas que se forman durante el procesamiento de carne o su cocción, entre los cuales se incluyen compuestos N-nitroso e hidrocarburos aromáticos policíclicos.

El consumo per cápitade embutidos en México va a la alza. Mientras en 2011 fue de 7.8 kilos por persona, en 2017 la cifra aumentó a 8.6 kilos. De acuerdo con Carla Suárez Flores, presidenta del Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne), en el país, la salchicha ocupa el primer lugar en la lista de consumo de los embutidos, seguida por el jamón, chorizo y mortadela.

Conoce más sobre los embutidos y las carnes frías en el siguiente video:

Referencias:

  • Departamento de agricultura de EUA “Los Embutidos y la Inocuidad de los Alimentos” USDA, https://www.fsis.usda.gov/wps/Sausages___Food_Safety_SP.pdf
  • Apango O. Andres, Elaboración de productos cárnicos, Secretaria de agricultura, ganadería, desarrollo rural, pesca y alimentación, http://www.sagarpa.gob.mx/desarrolloRural.
  • Agencia internacional de investigación sobre el cáncer “consumo de la carne roja y de la carne procesada” OMS, http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2015/cancer-red-meat
  • Slimani N, Deharveng G, Southgate DA et al. Contribution of highly industrially processed foods to the nutrient intakes and patterns of middle-aged populations in the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition study. Eur J Clin Nutr. 2009: 63, Suppl. 4, S206–S225.
  • Faramawi MF, Johnson E, Fry MW et al. Consumption of different types of meat and the risk of renal cancer: meta-analysis of case–control studies. Cancer Causes Control 2007:18, 125–13
    Hu J, La Vecchia C, Morrisn H et al. Salt, processed meat and the risk of cancer. Eur J Cancer Prev.2011: 20, 132–139.
  • Rohrmann S, Overvad K, Bueno-de-Mesquita HB et al. Meat consumption and mortality – results from the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. BMC Med 2013:11, 63.
  • Sinha R, Cross AJ, Graubard BI et al. Meat intake and mortality: a prospective study of over half a million people. Arch Intern Med.2009: 169, 562–571.
  • Campbell PT, Sloan M, Kreiger N. Dietary patterns and risk of incident gastric adenocarcinoma. Am J Epidemiol. 2008: 167, 295–304. | Article | PubMed
  • OMS: https://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/es/
  • USDA: https://www.fsis.usda.gov/wps/portal/informational/en-espanol/hojasinformativas/preparacion-de-las-carnes/los-embutidos/lost-embutidos

Con información de MPSS Alejandra Suárez González, Facultad de Medicina
Dra. Laura Moreno Altamirano, Académica del Departamento de Investigación de Salud Pública

Beneficios del consumo de huevo de gallina

Beneficios del consumo de huevo de gallina

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El huevo de gallina es un alimento que tiene proteínas de muy buena calidad y de alto valor biológico, con un perfil de aminoácidos digeribles al 97%, similar a la leche materna. No hay otra lipoproteína con todos los aminoácidos como el huevo. Tan solo dos huevos contienen 13 gramos de proteína, lo equivalente a una porción de carne de 60 gramos.

Aporta entre 70 a 80 calorías, con un índice glicémico o de carbohidratos muy bajo. Contiene todas las vitaminas, a excepción de la C, y casi todos los minerales esenciales para el cuerpo humano (hierro, yodo, zinc, fósforo y selenio). Cubre el 3% de energía, el 13.9% de proteína y el 6.7% de grasa de acuerdo a los índices de la Ingesta Diaria Recomendada (IDR)

La yema, tiene una sustancia llamada lípido activo que ayuda a mejorar la memoria y rendimiento, sobre todo, en niños y ancianos; selenio, que sirve como antioxidante natural; ácido siálico, que actúa como antiinflamatorio; carotenos, que aminoran el riesgo de desarrollar cataratas; y antioxidantes naturales, que nutren la piel, el cabello y ayudan a disminuir las arrugas. Además, su consumo disminuye la probabilidad de sufrir demencia senil y Alzheimer, previne la pérdida de músculo y evita la desnutrición.

Contrario a lo que se piensa, no eleva los niveles de colesterol en la sangre, pues contiene alrededor de 200mg, una dosis indicada para el buen funcionamiento del organismo, que en conjunto con la ingesta de vitamina C, produce ácidos biliares primarios y secundarios que ayudan a la digestión.

Para evitar infecciones o enfermedades por parásitos o bacterias que pueden penetrar por los poros del cascarón, se debe cocinar para su consumo. Se recomienda la ingesta de huevo completo, no sólo las claras, a partir del año y medio de edad y en mujeres embarazas, principalmente.

 

Contenido de vitaminas en el huevo de acuerdo a la Ingesta Diaria Recomendada (IDR):

11% de B2

10.2% de Niacina

7.5% de Ácido fólico

51% de B12

9.6% de vitamina A

21% de vitamina D

8% de vitamina E

40.4% de Biotina

 

Lípidos: 2/3 de grasas insaturadas, 1/3 de saturadas (al igual que el aceite de oliva).

Luteína y zeaxantina: pigmentos carotenoides (que no producimos y hay que consumir).

Vitamina E: antioxidantes que previenen las arrugas del envejecimiento, ayuda a mejorar la visión, filtra los rayos solares, reduce y previene la catarata y la degeneración macular en los ojos.

Selenio: antioxidante, prevención de algunos cánceres.

Ácido fólico: disminuye el riesgo cardiovascular entre otras funciones.

Colina: desarrollo del cerebro fetal, sistema nervioso, síntesis celular mejorando la función del cerebro y de los neurotransmisores.

Lecitina: Menor absorción intestinal del colesterol total y en el embarazo mejora la memoria y ayuda al hígado a desintoxicar.

Vitamina D: ayuda a la absorción del calcio, evitando el raquitismo y la osteomalacia o reblandecimiento de los huesos.

 

Con información del Dr. José Antonio Quintana López, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, UNAM.

Estos son los 3 factores que provocan la obesidad

Estos son los 3 factores que provocan la obesidad

Cuando hablamos de obesidad solemos pensar que las personas padecen esta enfermedad porque comen en exceso, y aunque parte de esto es cierto, existen otros factores que contribuyen a su desarrollo y al de otras enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes o los problemas cardiovasculares.

Según la Encuesta Nacional de Salud 2016, la obesidad y el sobrepeso siguen en aumento, y en los últimos años, han afectado principalmente a las mujeres. Estas cifras anteriormente se veían reflejadas sólo en zonas urbanas, pero en la actualidad hay una similitud en las localidades rurales, que se caracterizaban por problemas de desnutrición.

Pero existen 3 factores escenciales que contribuyen a padecer obesidad:

 

1. Biológicos

Foto: Pixabay

Existe información en nuestro ADN que a lo largo de los años, y de la evolución del hombre, ha hecho que generemos ciertos mecanismos de acumulación de grasa. Uno de ellos es el llamado genotipo ahorrador, una alteración en el ADN que se presentó cuando el hombre estuvo expuesto a periodos prolongados de hambre. Esto ocasionó que el cuerpo desarrollara un sistema de “ahorrar en lugar de gastar”, es decir, cuando nuestro cuerpo está en ayuno, en lugar de tomar grasa para tener energía, la guarda como reserva. Por ello es importante tener una buena alimentación desde el embarazo para evitar la exposición a los cambios en el ADN y contribuir a estos mecanismos.

Otro factor biológico es la herencia, ya que si ambos padres padecen obesidad hay cierta probabilidad de heredar elementos que induzcan a la acumulación de grasa y al incremento de peso. Este factor sólo afecta al individuo entre un 30 y 40 por ciento, así que el porcentaje restante corresponde a otras razones.

El último factor biológico es la presencia de algunas enfermedades como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), el hipertiroidismo, el  hipercortisolismo, las alteraciones en el hipotálamo y la resistencia a la insulina y a la función de ciertas hormonas, pues fomentan que el metabolismo no funcione como debería. Por ello es importante checarte frecuentemente con tu médico familiar.

 

2. Psicológicos

Foto: Pixabay

Los trastornos en el estado de ánimo, en la conducta alimentaria o alguna enfermedad mental son otros de los aspectos a considerar. Por ejemplo, se ha encontrado que el 55 por ciento de las personas que padecen depresión tienden a subir de peso, mientras que aquellas que padecen obesidad tiene un 55 por ciento de probabilidad de presentar depresión. Mantener un equilibrio entre mente y cuerpo es importante para tu salud.

 

3. Ambientales

Foto: Pixabay

Este es el factor más importante, ya que depende completamente de nuestros hábitos y puede ser modificado en el momento que lo consideremos. Aquí se relaciona el trabajo que tiene la persona, transporte que utiliza, tiempo recreativo, accesibilidad al consumo de alimentos “chatarra” y saludables, y la actividad física que mantiene en su día a día. La probabilidad de no padecer obesidad bajo este esquema es de un 60 a 70 por ciento, es decir, está en nuestra manos evitar la obesidad.

La voluntad de las personas y la creación de entornos en donde las opciones de alimentación y deporte se convierten en lo más accesible y fácil de elegir son las bases para culminar con esta enfermedad. No existen dietas generales, ni cifras establecidas para todos, cada persona requiere de conocer su cuerpo y mente, y hacer todo lo posible para mantenerse saludablemente.

 

Con información de la Dra. Angélica Y. Palacios Vargas, nutrióloga y educadora en diabetes.